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Riesgo e incertidumbre, componentes clave de toda inversión

Tanto si queremos abrir un negocio, comprar acciones de una determinado valor, comprar bonos o bien mantener un plazo fijo en el banco, todas estas actividades y muchas otras tienen una variable en común, el riesgo. En economía, el riesgo, según su definición, se da cuando se desconoce el resultado de una determinada estrategia. El riesgo irá vinculado de forma íntima a una expectativa de beneficios y también a una expectativa valorada de pérdidas, por lo que podemos diferenciar dos estilos de inversión, los amantes del riesgo y los reacios al riesgo. Mientras que los amantes del riesgo  persiguen elevados retornos, prescindiendo de una mayor seguridad sobre su inversión, los reacios al  riesgo valoran por encima de todo la seguridad del capital , por lo que aceptan beneficios  menores a cambio de estabilidad.

Frank Knighht fue uno de los economistas más brillantes de su generación y uno de los primeros miembros de la escuela de Chicago cuya tesis doctoral  fue la base para su obra más emblemática, Risk, Uncertainty and Profit (riesgo, incertidumbre y beneficio). En su obra valora que los inversores preferirán una inversión segura a otra más arriesgada, siempre y que la alternativa no tenga un componente para ser considerada más atractiva, Por su parte, el economista menciona la incertidumbre, como la situación en la que la probabilidad de los resultados se desconoce. Por lo tanto para Knight, los riesgos no pueden medirse matématicamente porque argumenta que cuando las empresas están dispuestas a asumir esta incertidumbre no asegurada y su estrategia de inversión tiene éxito, ello produce beneficios en un entorno de estabilidad sostenida en el largo plazo.

Para gestionar el riesgo hay una infinidad de productos que consiguen reducir el componente del riesgo en nuestra inversión. Si por ejemplo compramos una vivienda hay un gran negocio en aseguradoras que nos prestan servicios en formas de seguro para diferentes supuestos que se puedan materializar y que deseamos cubrirnos, pagando, como es lógico, una prima por la contratación. Del mismo modo, en los mercados financieros hay una infinidad de productos financieros, que bajo los principios del Money Managment bien aplicados, podemos adquirir para reducir nuestra exposición al riesgo. Si por ejemplo tengo la expectativa de que las acciones de mi cartera puede caer puedo comprar opciones de venta que me den el derecho pero no la obligación de vender mis acciones a un vencimiento determinado a un precio de referencia,  denominado strike, pagando una prima por ese derecho. También existen otros productos financieros como los futuros, depositar una garantía para adquirir una posición de inversión mucho mayor que la garantía por lo que nos permitirá  apalancarnos, aumentando así los riesgos para mayores beneficios o bien mayores pérdidas.

A pesar de que la incertidumbre pueda ser un escenario difícilmente cuantificable matemáticamente, tal y como explicamos en el post “La Beta: Clave para gestionar el riesgo de nuestra inversión” existe el coeficiente Beta (β) que mide la volatilidad de un valor respecto al índice de referencia, también se suele aplicar a los fondos de inversión, por lo que si hablamos de la beta de un fondo de inversión mediría la sensibilidad o riesgo de exposición del valor liquidativo del fondo respecto a su benchmark (índice de referencia). Con este coeficiente podremos medir y gestionar de forma muy precisa el riesgo sistémico al que queremos exponer nuestra inversión ante las oscilaciones del mercado.

La fórmula de la Beta es:

Beta Valor = Covarianza (Valor, Índice de referencia)/ Varianza (Índice de referencia)

– Si Beta de un valor >1: El valor será más volátil que el mercado de referencia (mayor riesgo que el mercado).

– Si Beta de un valor = 1: El valor será igual de volátil y se moverá al unisono del mercado de referencia (mismo riesgo que el mercado).

– Si 0 < Beta de un valor <1: El valor será menos volátil que el mercado de referencia (menor riesgo que el mercado).

– Si Beta de un valor < 0: El valor se moverá de forma inversa a la del movimiento del mercado de referencia (casos excepcionales).

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