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La olvidada prima de riesgo se encuentra en mínimos de 2010

En el siguiente gráfico lo podemos ver de manera clara. En marzo de 2017, la rentabilidad del bono español a diez años ha pasado de un nivel cercano al 2% en marzo de 2017 a una rentabilidad del 1,31% o que se encuentran en la actualidad. A pesar del riesgo político derivado del contexto de Cataluña en el último trimestre de 2017, la rentabilidad del bono español a diez años ha marcado máximos y mínimos decrecientes. 

El descenso de la rentabilidad del bono a diez años desde el inicio de 2018 se debe a la mejora del rating sobre España. La última agencia de calificación se ha revisado el rating ha sido S&P que ha pasado del buena nota BBB- hasta A-, por primera vez desde el año 2012 argumentando tanto a la buena evolución de la economía, el fuerte superávit por cuenta corriente y la reducción paulatina del déficit público. 

En contraste, la rentabilidad del bono alemán a diez años, se ha ido incrementando paulatinamente en los últimos doce meses hasta situarse la actualidad, en la rentabilidad del 0,63%. Recordemos, que en el tercer trimestre del año 2016, el bund llegó a cotizar con una rentabilidad el terreno negativo, algo nunca visto y derivado de la política monetaria del BCE.

En consecuencia, si la rentabilidad del bono español a breath además se ha reducido y, paralelamente, la rentabilidad del bono alemán se ha ido incrementando, la prima de riesgo, que recoge el diferencial entre ambos instrumentos de deuda, ha estado cayendo en los últimos doce meses. 

Y como se puede apreciar el siguiente gráfico, y la prima de riesgo española ha estado oscilan de los últimos años entre los 100 y 160 puntos básicos. El verdadero cambio lo vemos a principios de año, cuando el diferencial de rentabilidad entre ambos bonos se reduce fuertemente hasta situarse por debajo de los 70 puntos básicos. 

En el contexto actual, el Consejo de Gobierno del BCE decidió en octubre de 2017 reducir a la mitad las compras mensuales de activos a partir de enero de 2018, de 60.000 millones de euros a 30.000 millones de euros, así como ampliarlas al menos hasta septiembre de 2018. Las expectativas de los analistas es que el BCE elevará sus tipos de interés de política monetaria a mediados de 2019, como muy pronto.

Marc Fortuño

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