Inicio / Sin categoría / Los riesgos de recesión crecen y la deuda pública no se detiene

Los riesgos de recesión crecen y la deuda pública no se detiene

Dicen aquello de que no hay dos sin tres y el riesgo de una nueva recesión va tomando cada vez más fuerza en los mercados. Ayer vivimos caídas fuertes en el Viejo Continente, destacando el papel de Italia y España, cuyas bolsas cayeron un 2,24% y un 2,12%, mientras que el EuroStoxx50 perdió un 1,56%. Estos fuertes descensos se produjeron por un lado, debido a que la Comisión Europea revisó las previsiones a la baja, pronosticando que la zona euro sólo avanzará un 0,8% en 2014 y un 1,1% en 2015, y por otro lado el déficit comercial de los Estados Unidos avanzó hasta el 7,6% en el mes de septiembre debido a la caída de las exportaciones a sus socios comerciales (Europa, China y Japón).

Para más inri, ayer conocimos por Reuters que los bancos centrales de la eurozona se plantearán hoy desafiar al presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ya que consideran que su liderazgo es opaco y ha sido errático en su estilo de comunicación. Estos banqueros están muy descontentos con Draghi ya que fijó un objetivo en la ampliación del balance, justo después de que el Consejo de Gobierno acordara no hacer publica ninguna cifra. La queja es que ahora el mercado medirá sus expectativas con ampliar el balance un trillón de euros, por lo que cualquier cifra inferior será un elemento que desilusionará.

Al escenario de bajas previsiones, malos datos en EEUU y las falsas expectativas que ha promovido Mario Draghi nos encontramos demasiados riesgos en la zona euro aunque todos ellos se pueden resumir en dos palabras… Demasiada deuda. Y es que han pasado algo más de dos años desde que el julio de 2012 el presidente del BCE, Mario Draghi, dijera “En nuestro mandato, el BCE hará todo lo necesario para salvar el euro y créanme será suficiente” no fue sólo una frase fue la primera dosis para que el enfermo reaccionará y propició el cambio de tendencia de las Bolsas europeas y en el mercado de deuda pública. Seguidamente hemos visto como intervencionismo se ha apoderado de los mercados hasta tal punto que los Mario Draghi ha presenciado una gran parte de las portadas de la prensa de color salmón. Las medidas aplicadas en este tiempo ha sido bajar los tipos hasta el 0,05% (mínimo histórico), fijar una tasa sobre los depósitos en el BCE del -0,20%, una TLTRO con el fin de conceder créditos al sector privado y compras de bonos titularizados (ABS) y cédulas hipotecarias.

El abanico de medidas debía ser interpretado como una concesión de tiempo adicional para que los Estados miembros reajustaran sus presupuestos e hicieran reformas estructurales para liberalizar las economías pero han hecho justo lo contrario, leves recortes presupuestarios e incrementar los impuestos al sector privado para mantener las estructuras estatales sobredimensionadas y deuda, mucha deuda. En concreto, la deuda pública del segundo trimestre de la eurozona alcanzó la cifra de 9,26 billones de euros o lo que es lo mismo un 92,7% sobre el PIB de la región. Por Estados, la mayor ratio de deuda correspondió a Italia (133,8%), por delante de Portugal (129,4%), Irlanda (116,7%) y Francia (95,2%), mientras las menores se observaron en Estonia (10,5%) y Luxemburgo (23,1%). España por su parte después de la creatividad contable para incrementar artificialmente el PIB, incluyendo drogas y prostitución, tiene una deuda pública del 96,1% sobre el PIB (en agosto) o lo que es lo mismo 1.010.028 millones de euros.

Recientemente han vuelto las dudas al mercado sobre Grecia. La economía que fue la mecha de la crisis de la deuda periférica está registrando avances en las rentabilidades de su bono a diez años. De manera detallada, el bono griego a diez años ha incrementado su rentabilidad hasta ofrecer  un 8,2% de rentabilidad, debido a que se da por hecho que el país heleno necesite de un tercer rescate financiero. Desde el año 2010, Grecia ha percibido dos rescates por un valor total de 240.000 millones de euros.

 

 

Noticias de idealista.com:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *