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¿Cuál es el papel del regulador bursátil?

Los reguladores bursátiles son instituciones que tienen la función de velar por la transparencia del mercado, que el precio de los activos financieros se forme de una manera libre y sin manipulaciones, también deben detectar aquellos supuestos en el que se realicen prácticas abusivas por parte de los agentes inscritos en sus respectivos registros  y en definitiva proteger al inversor.

A diferencia del Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Créditos que nos garantiza un importe monetario de hasta 100.000 euros por depositarte en cada entidad de crédito, en el momento de invertir, los diferentes instrumentos financieros que nos podemos encontrar en el mercado como puedan ser bonos, acciones o derivados financieros no hay una garantía detrás, por lo que la única manera de invertir correctamente es garantizar toda la información financiera relevante y ponerla a disposición del público, para que los inversores puedan, mediante su criterio personal, analizar y juzgar cuáles son las inversiones que representan una oportunidad.

En términos anglosajones, se suele emplear el vocablo watchdog (perro guardián) para referir las actividades de los reguladores bursátiles. Esto implica que el protector de la parcela del mercado sin duda debe  ladrar (proporcionar la información relevante a los inversores) pero también debe morder (imponer sanciones). Sancionando las malas actuaciones, se consigue disminuir el incentivo para engañar al público. No obstante, a pesar de las elevadas regulaciones y las sanciones, errores como la estada de Madoff o Enron, cometidos por el prestigioso watchdog norteamericano la SEC (Securities Exchange Commission) aún resuenan en el sector y pueden empañar la confianza en la regulación bursátil y en el propio sistema de cotizaciones.

En nuestra parcela, tenemos como regulador bursátil la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que se encarga de supervisar e inspeccionar los mercados de valores españoles y también las empresas que ofrecen servicios de inversión y las instituciones de inversión colectiva, que deberán estar debidamente registrados en la CNMV.

¿Cuáles son las prácticas más fraudulentas que detectan los reguladores bursátiles?

– Incumplimientos de plazo para la comunicación de participaciones representativas de la sociedad y para las operaciones con acciones por parte de miembros del Consejo de Administración de las empresas cotizadas.

– Emisiones de recomendaciones con un carácter sesgado, ocultando así, una vinculación contractual entre la sociedad objeto de análisis y la sociedad de inversión que efectúa  la recomendación.

– Uso de información privilegiada o comunicación de información privilegiada a terceros, información en manos de pocos que aún no ha sido conocedor el regulador bursátil y por lo que no esta a disposición del público.

– Ausencia de un Comité de Auditoría que supervise las cuentas de la sociedad o bien, no remisión en el plazo estimado del Informe de Auditoría de Cuentas

– Retrasos o faltas de publicación del Informe Anual de Gobierno Corporativo.

– Tramitar órdenes bursátiles de terceros o gestionar carteras sin contar con la oportuna autorización administrativa para operar en el mercado.

– Prácticas fraudulentas con intención de falsear la libre formación de precios de las acciones y proporcionar indicios falsos a terceros en cuanto a la demanda de las acciones de un valor determinado, suele ser una práctica efectuada normalmente en valores de bajo volumen de negociación o estrechos.

– Respecto a  las instituciones de inversión colectiva (IIC), incumplimiento de la política de inversiones declaradas en los folletos informativos de los fondos de inversión y  por parte de las gestoras incumplimiento sobre las comisiones aplicadas a los productos de inversión.


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