Las 15 ciudades españolas donde es imposible comprar casa con salario medio

Las 15 ciudades españolas donde es imposible comprar casa con salario medio 1

Imagina que llevas diez años trabajando, cotizando, ahorrando lo que puedes y por fin decides comprar una vivienda. Abres el portal inmobiliario, introduces tu ciudad y lo que ves te deja sin palabras: el piso más barato del barrio que te interesa cuesta ocho veces tu salario bruto anual. No es una exageración ni un caso extremo, es la realidad cotidiana de cientos de miles de españoles en 2026. El esfuerzo de acceso a la vivienda, es decir, los años de salario íntegro que necesita un trabajador medio para comprar una casa, ha alcanzado en algunas ciudades españolas niveles que no se veían desde el pico de la burbuja de 2007. En ciertas capitales, directamente los ha superado.

El salario medio en España se sitúa, según los últimos datos del INE correspondientes a 2024, en torno a los 27.000 euros brutos anuales, aunque la mediana, el dato que mejor refleja lo que gana la mayoría, ronda los 22.000 euros. Con esa cifra en el bolsillo, y asumiendo que los bancos financian como máximo el 80% del valor de tasación, la cuota hipotecaria mensual no debería superar el 30-35% de los ingresos netos si uno quiere dormir tranquilo. Pero en las ciudades que vas a ver a continuación, esa ecuación no cuadra ni con calculadora nueva. Este artículo es un mapa de la realidad del mercado inmobiliario español en 2026, construido con datos de precios de venta, salarios y ratios de esfuerzo.

Metodología: Cómo se ha elaborado este ranking

Para construir este ranking se ha utilizado el ratio de esfuerzo de acceso a la vivienda, que mide cuántos años de salario bruto íntegro necesita un trabajador con el salario mediano de su provincia para comprar una vivienda de precio mediano en esa ciudad. Es el indicador que utilizan el Banco de España, el Consejo General del Notariado y organismos europeos como Eurostat para comparar la accesibilidad residencial entre territorios. Un ratio de 7 significa que necesitas siete años de sueldo completo, sin gastar ni un euro en comer, vivir ni nada, para comprar esa casa. El umbral que los economistas consideran razonable se sitúa entre 4 y 5 años. Por encima de 7, el acceso se considera estructuralmente inaccesible para una familia de ingresos medios sin patrimonio previo.

Los precios de vivienda utilizados proceden de los portales Idealista y Fotocasa (datos de oferta del primer trimestre de 2026), contrastados con las estadísticas de precios de transacción del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana y del Colegio de Registradores de la Propiedad. Los salarios de referencia son los medianos provinciales del INE (Encuesta de Estructura Salarial 2024, última disponible). Se han incluido únicamente municipios de más de 50.000 habitantes para garantizar que el mercado tiene suficiente profundidad estadística. El resultado es un ranking que no pretende ser exhaustivo, sino ilustrativo de dónde el problema es más grave y por qué.

El ranking: Las 15 ciudades donde el salario medio no llega

1. San Sebastián (Donostia) encabeza el ranking con un ratio de esfuerzo que supera los 14 años de salario mediano, el más alto de España con diferencia. El precio mediano del metro cuadrado en la capital guipuzcoana roza los 5.800 euros según datos de Idealista del primer trimestre de 2026, mientras que el salario mediano en el País Vasco, aunque es de los más altos de España, en torno a los 26.000 euros brutos, no compensa una oferta residencial históricamente escasa, encorsetada por la geografía montañosa y una demanda turística y de segunda residencia que presiona el mercado de forma permanente. Comprar un piso de 80 metros cuadrados en Donostia cuesta, de media, más de 460.000 euros. La ciudad lleva más de una década en el podio de la inaccesibilidad residencial europea.

2. Barcelona ocupa el segundo puesto con un ratio de entre 12 y 13 años de salario mediano catalán. El precio mediano del metro cuadrado en la ciudad condal supera los 4.800 euros en el primer trimestre de 2026, según el Colegio de Registradores, y los distritos más tensionados, Eixample, Gràcia, Sant Martí, llevan meses por encima de los 5.500 euros el metro cuadrado. La situación es especialmente grave para los trabajadores con contratos temporales o en sectores de servicios, que representan una parte significativa del empleo en la ciudad pero cuyos salarios quedan muy por debajo de la mediana provincial. Barcelona acumula años de políticas de contención del alquiler que, paradójicamente, han desincentivado la oferta de vivienda en venta a precios asequibles.

3. Madrid cierra el podio con un ratio de esfuerzo de entre 10 y 12 años, dependiendo del distrito. El precio mediano en la capital roza los 4.400 euros por metro cuadrado, aunque en barrios como Salamanca, Chamberí o Retiro supera con comodidad los 6.000 euros. Lo que hace especialmente llamativo el caso madrileño es que la comunidad tiene uno de los salarios medianos más altos de España, en torno a los 24.000 euros brutos anuales, pero el crecimiento de los precios inmobiliarios en los últimos cuatro años ha sido tan pronunciado que ha anulado esa ventaja. Según el Banco de España, los precios de la vivienda en Madrid han crecido más de un 40% en términos reales desde 2020.

4. Palma de Mallorca es quizá el caso más llamativo en términos de velocidad de deterioro. En apenas cinco años, el precio mediano del metro cuadrado ha pasado de los 2.800 a los 4.200 euros, impulsado por la presión turística, la conversión masiva de vivienda residencial en alojamiento vacacional y la llegada de compradores extranjeros con poder adquisitivo muy superior al local. El salario mediano en Baleares es uno de los más bajos de las comunidades con mercado tensionado, lo que convierte a Palma en la ciudad donde la brecha entre lo que se gana y lo que cuesta vivir es más escandalosa en términos relativos. El ratio de esfuerzo supera los 11 años.

5. Málaga ha protagonizado la transformación más vertiginosa del mercado inmobiliario español en la última década. En 2015 era una ciudad de precios moderados; en 2026, el metro cuadrado en el centro histórico y en barrios como El Limonar o Pedregalejo supera los 4.000 euros. La llegada masiva de nómadas digitales, jubilados europeos y compradores de inversión ha creado un mercado dual: uno para residentes locales que no pueden comprar y otro para foráneos que compran sin necesidad de hipoteca. El ratio de esfuerzo para un trabajador con el salario mediano malagueño, que no supera los 20.000 euros brutos, roza los 11 años.

6. Bilbao sorprende a muchos en este puesto, pero los datos son contundentes. El precio mediano en la capital vizcaína supera los 3.600 euros por metro cuadrado y la oferta disponible es limitada en una ciudad compacta con escaso suelo urbanizable. El ratio de esfuerzo se sitúa en torno a los 9-10 años para el trabajador mediano. Bilbao tiene además una particularidad: la regeneración urbana de los últimos veinte años ha revalorizado enormemente zonas antes degradadas, lo que ha empujado a los compradores de renta media hacia la periferia metropolitana.

7. Valencia ha entrado en este ranking con fuerza en los últimos dos años. La ciudad del Turia, que históricamente ofrecía precios moderados respecto a Madrid y Barcelona, ha visto cómo su mercado se tensionaba por la llegada de compradores de otras comunidades, el auge del alquiler turístico y la escasez de obra nueva. El precio mediano supera ya los 2.800 euros por metro cuadrado, con barrios como Ruzafa o el Cabanyal por encima de los 3.500 euros. Para un trabajador con el salario mediano valenciano, el ratio de esfuerzo se acerca a los 9 años.

8. Ibiza (Eivissa) es un caso extremo que merece mención aunque su tamaño poblacional la sitúa en el límite del umbral metodológico. El precio mediano del metro cuadrado supera los 6.000 euros en algunas zonas, lo que convierte la compra de vivienda en una opción directamente vedada para cualquier trabajador con salario local. El ratio de esfuerzo supera los 15 años, el más alto de España en términos absolutos, pero la singularidad del mercado, dominado por la segunda residencia y el turismo de lujo, lo convierte en un caso aparte del mercado residencial ordinario.

9. Alicante ha seguido una trayectoria similar a la de Málaga, aunque con menor intensidad. La presencia masiva de compradores extranjeros, especialmente británicos, alemanes y nórdicos, ha empujado los precios en la franja costera y en el centro urbano hasta niveles que hace cinco años habrían parecido impensables. El metro cuadrado mediano roza los 2.600 euros y el ratio de esfuerzo para el trabajador local se sitúa en torno a los 8-9 años.

10. Girona es la sorpresa del ranking para muchos lectores. La capital gerundense, impulsada por su proximidad a Barcelona y la llegada de compradores que huyen de los precios de la ciudad condal, ha visto cómo su precio mediano superaba los 2.500 euros por metro cuadrado. El efecto derrame de Barcelona sobre las ciudades medias del arco mediterráneo es uno de los fenómenos más relevantes del mercado inmobiliario español en los últimos años, y Girona es su expresión más clara.

11. Vitoria-Gasteiz comparte con el resto de capitales vascas la combinación de precios elevados y mercado de oferta restringida. El precio mediano supera los 2.700 euros por metro cuadrado en una ciudad que, paradójicamente, figura en los primeros puestos de los rankings de calidad de vida en España. El ratio de esfuerzo se sitúa en torno a los 8 años para el trabajador mediano alavés.

12. Sevilla ha entrado en el ranking de forma más reciente, pero con fuerza. El precio mediano en la capital andaluza supera ya los 2.400 euros por metro cuadrado en el centro y en barrios como Triana o Los Remedios, mientras que el salario mediano sevillano, en torno a los 19.000 euros brutos, es de los más bajos entre las grandes ciudades del ranking. Esa combinación eleva el ratio de esfuerzo por encima de los 8 años, un nivel que habría sido impensable en Sevilla hace apenas una década.

13. Las Palmas de Gran Canaria refleja la tensión del mercado canario, donde la demanda turística e inversora compite directamente con la residencial. El precio mediano supera los 2.300 euros por metro cuadrado en una ciudad donde el salario mediano no llega a los 20.000 euros brutos. El ratio de esfuerzo se acerca a los 8 años, y la escasez de suelo urbanizable en un archipiélago no hace prever mejoras a corto plazo.

14. Pamplona es otro caso de mercado compacto y oferta limitada. La capital navarra, con precios medianos que superan los 2.500 euros por metro cuadrado, tiene un ratio de esfuerzo de entre 7 y 8 años para el trabajador mediano. La demanda sostenida de una ciudad con bajo desempleo y buena calidad de vida presiona un parque residencial que no ha crecido al ritmo necesario.

15. Santa Cruz de Tenerife cierra el ranking con un ratio de esfuerzo que supera los 7 años. La capital tinerfeña comparte con Las Palmas la problemática canaria de presión turística, escasez de suelo y salarios relativamente bajos. El precio mediano del metro cuadrado supera los 2.100 euros, y las perspectivas no son alentadoras en un mercado donde la oferta nueva es estructuralmente insuficiente.

Qué tienen en común estas ciudades: Los patrones que explican el problema

Más allá de los datos individuales, lo que une a estas 15 ciudades es una combinación de factores estructurales que el mercado, por sí solo, no tiene incentivos para resolver. El más evidente es la presión de la demanda no residencial: compradores extranjeros, inversores institucionales, fondos de inversión y el auge del alquiler turístico compiten con los residentes locales por un parque de vivienda que no crece al mismo ritmo. Según el Consejo General del Notariado, en 2024 los compradores extranjeros representaron más del 20% de las transacciones en Baleares, Canarias, la Comunidad Valenciana y Andalucía costera. Esa demanda no está sujeta a las mismas restricciones de financiación que un trabajador local con hipoteca, lo que distorsiona el mercado de forma estructural.

El segundo patrón es la insuficiencia crónica de oferta nueva. España construyó en 2024 en torno a 100.000 viviendas nuevas, según el Ministerio de Vivienda, una cifra muy inferior a las 150.000-200.000 que los expertos estiman necesarias para equilibrar el mercado en un contexto de crecimiento demográfico y de hogares. Los cuellos de botella administrativos, la escasez de suelo finalista, el coste de los materiales de construcción y la falta de mano de obra cualificada explican en parte este déficit. Pero también hay un problema de rentabilidad: en muchas ciudades, construir vivienda protegida o asequible no resulta económicamente atractivo para los promotores privados, y la promoción pública lleva décadas siendo insuficiente.

El tercer factor es el efecto derrame metropolitano, que está trasladando la presión de las grandes ciudades a las medianas. Ciudades como Girona, Pamplona o Vitoria están pagando el precio de ser alternativas asequibles para quienes huyen de Barcelona o Madrid, lo que eleva sus precios sin que sus economías locales hayan generado el crecimiento salarial equivalente. Es un círculo que se retroalimenta y que convierte en tensionados mercados que hace diez años eran perfectamente accesibles para una familia de clase media.

Lo que los datos no dicen: La trampa de los promedios

El ratio de esfuerzo promedio oculta desigualdades internas muy relevantes. Dentro de cada ciudad, los precios varían enormemente según el barrio, la tipología del inmueble y la antigüedad de la construcción. En Madrid, por ejemplo, la diferencia entre comprar en Vallecas y comprar en el barrio de Salamanca puede ser de más del 300%. Esto significa que, en teoría, existen bolsas de mercado más accesibles dentro de ciudades que en promedio parecen inaccesibles. El problema es que esas bolsas tienden a estar en zonas con peores servicios, mayor distancia al centro de trabajo o menor calidad del parque edificatorio, lo que implica costes adicionales en transporte, tiempo o reformas que no aparecen en el precio de compra pero que el comprador acaba pagando de otra manera.

El ratio de esfuerzo asume además que el comprador financia el 80% del valor de la vivienda con hipoteca, lo que requiere disponer de un ahorro previo del 20% más los gastos de compraventa, impuestos, notaría y registro, que en la práctica suponen entre un 10% y un 15% adicional sobre el precio. Es decir, para comprar un piso de 300.000 euros necesitas tener ahorrados entre 80.000 y 90.000 euros antes de pedir la hipoteca. Para alguien con salario mediano que destina el 30% de sus ingresos netos al ahorro, un porcentaje ya muy exigente, acumular esa cantidad llevaría entre 12 y 15 años. El problema no es solo el precio: es la barrera de entrada al sistema.

Si te reconoces en alguno de estos escenarios, los datos son el primer paso para entender qué está pasando y por qué. El mercado inmobiliario español no está roto por casualidad: responde a décadas de decisiones de política fiscal, urbanística y financiera que han convertido la vivienda en un activo de inversión antes que en un bien de primera necesidad. Cambiar eso requiere tiempo y voluntad política, pero sobre todo que los ciudadanos sepan exactamente cuál es el punto de partida. ¿En cuál de estas ciudades vives tú? ¿Crees que el problema tiene solución a corto plazo? El debate está abierto en los comentarios.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos años de salario se necesitan para comprar una casa en España en 2026?

Depende de la ciudad, pero en las 15 más inaccesibles el ratio va de 7 a más de 14 años de salario bruto íntegro. San Sebastián encabeza el ranking con más de 14 años, seguida de Barcelona con entre 12 y 13 años. Los economistas consideran razonable un ratio de entre 4 y 5 años.

¿Cuál es la ciudad más cara para comprar vivienda en España?

San Sebastián (Donostia) es la ciudad más inaccesible de España, con un precio mediano de casi 5.800 euros por metro cuadrado en 2026. Un piso de 80 metros cuadrados cuesta de media más de 460.000 euros, lo que supera los 14 años de salario mediano vasco.

¿Cuánto gana de media un trabajador en España?

El salario medio en España se sitúa en torno a los 27.000 euros brutos anuales según el INE (datos de 2024). Sin embargo, la mediana, que refleja mejor lo que gana la mayoría, ronda los 22.000 euros brutos al año.

¿Por qué es tan caro comprar piso en San Sebastián?

La geografía montañosa limita el suelo disponible para construir, lo que reduce históricamente la oferta residencial. A esto se suma una fuerte demanda turística y de segunda residencia que presiona los precios de forma permanente, incluso frente a salarios vascos que están entre los más altos de España.

¿Cuánto financia el banco para comprar una vivienda en España?

Los bancos financian como máximo el 80% del valor de tasación, por lo que el comprador debe aportar al menos el 20% restante más los gastos asociados. Además, se recomienda que la cuota hipotecaria mensual no supere el 30-35% de los ingresos netos para mantener una situación financiera sostenible.

¿A partir de qué ratio de esfuerzo se considera que una ciudad es inaccesible para comprar vivienda?

Los economistas fijan el umbral de inaccesibilidad estructural en un ratio superior a 7 años de salario bruto íntegro. Por encima de ese nivel, se considera que una familia de ingresos medios sin patrimonio previo no puede acceder a la vivienda en condiciones razonables. El rango considerado saludable está entre 4 y 5 años.