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1918

Como ya pasó el año pasado con la Revolución Rusa, no he podido sustraerme a la tentación de comentar sobre el gran acontecimiento que ocurrió hace un siglo: el fin de la 1ª Guerra Mundial (entonces conocida como Gran Guerra), que a pesar de su enorme importancia histórica, ha quedado eclipsada para el gran público por la Segunda. De hecho, hasta su inicio es muy poco conocido por el gran público; incluso quien sabe que el origen procede del asesinato del heredero del trono de Austria-Hungría, tiene dificultades para relacionarlo con todo lo que vino después.

Por supuesto hubo muchos factores coincidentes que llevaron a la guerra (como por ejemplo la rivalidad franco-alemana que no se cerró tras la derrota francesa de 1871 o los celos alemanes por el poderío colonial británico) pero la origen fue el nacionalismo serbio que fue acusado del atentado. El imperio austro-húngaro tardó un mes en atacar militarmente Serbia, aliado de los rusos (alianza que aún se mantiene) mientras Alemania invadía Bélgica para llegar a Francia lo que metió a Reino Unido en la contienda. Todo esto ocurrió de forma lenta, en un mundo no tan ultra-comunicado como el actual por lo que, por ejemplo, turistas ingleses se sorprendieron de la declaración de guerra mientras estaban en Alemania. Pocos meses después se sumó al conflicto el Imperio Otomano y al año siguiente lo hizo Italia. En total participaron 32 naciones (27 ganaron, 4 –Alemania, Austro-Hungría, el Imperio Otomano y Bulgaria- perdieron y luego está el caso de Rusia que luego explicaré). Lo raro desde el punto de vista bélico es que el frente principal, el que se desarrollaba en el centro de Europa, apenas sufrió cambios desde 1914 –cuando in extremis los franceses rechazaron a los alemanes cerca de París- hasta 1917.

Fue una guerra en la que por las películas parece que sólo lucharon franceses y alemanes en las trincheras pero más allá del número absoluto de muertos, hay que decir que los países que perdieron mayor porcentaje de población fueron Serbia (16.7%), el Imperio Otomano (13,6%) y Rumanía (7,7%). Australia estaba muy poco poblada entonces –ahora también- pero perdió en Europa un 1,2% de su población. Hasta Japón entró en guerra, y teniendo en cuenta que gran parte de África y Asia eran británicas, resulta que apenas América del Sur quedó fuera. El hundimiento del Lusitania, con muchos pasajeros norteamericanos, por un submarino alemán se ha dicho que fue el motivo por el que los EUA entraron en el conflicto pero lo cierto es que eso pasó en mayo de 1915 y no declararon la guerra a Alemania hasta dos años –y varios naufragios- después, entre otras cosas porque la opinión pública no estaba de acuerdo en participar en un conflicto europeo. Justo cuando llegaron estas tropas de refresco al frente occidental y parecía que el fin de la contienda estaría cerca, los sucesos en Rusia dieron un respiro –que no obstante, no sirvió para cambiar el resultado- a Alemania.

Lenin consiguió un gran apoyo popular a su causa prometiendo que los soldados rusos volverían a sus casas por lo que al llegar al poder sólo le quedaba negociar la rendición que no llegaría hasta el tratado firmado el 3 de marzo de 1918. Cuando, con su parte de razón, los historiadores citan como una de las causas del triunfo de Hitler -14 años después- a las severas condiciones que los vencedores impusieron a Alemania en el Tratado de Versalles de 1919 (que cerró formalmente la I Guerra Mundial) parecen olvidar lo duros que fueron los alemanes con Rusia cuando ellos fueron los victoriosos un año antes ya que el otrora Imperio Ruso perdía el territorio donde vivía un tercio de su población y el 75% de sus zonas industriales. Y eso a pesar de que en noviembre de 1918, cuando Alemania se rindió ante el resto de aliados, estas condiciones se suavizaron un poco. Es cierto que Hitler utilizó el Tratado de Versalles para hacer aparecer a Alemania como víctima pero nunca citaba lo que ellos les impusieron a los derrotados rusos, que además no podían oponer resistencia –ni siquiera diplomática- debido a la guerra civil allí desatada.

Daría para muchos libros hablar de esta Guerra que, aparte del conflicto humano, cambió muchas cosas en los mapas de geografía política

Pero que en realidad fue como un prólogo de la Segunda Guerra, como si hicieran falta que pasaran 20 años para renovar los ejércitos con sangre nueva y armas más sofisticadas para poder retomar la lucha.

Para comentar todas las consecuencias geopolíticas que hubo no tengo espacio aquí pero sí me gustaría apuntar algunas consecuencias económicas empezando porque este conflicto supuso el fin del primer experimento de globalización. Y es que tenemos la impresión equivocada de que la globalización es algo nuevo cuando el volumen de comercio exterior con respecto al PIB de Reino Unido, Japón o Francia eran similares entonces a los actuales. En términos relativos el mundo estaba casi tan globalizado como ahora. De hecho, fue la época histórica en la que más gente vivía fuera de sus países de origen. Lo que ocurre es que ese fenómeno sucedía mayoritariamente porque los países más avanzados poseían colonias y mucha población padecía de un estado de semi-esclavitud mientras que el fenómeno globalizador actual también beneficia –algunos creen que sólo es positivo para ellos- a los países más desfavorecidos. En los mercados financieros la libertad de movimientos de capitales era absoluta, mayor que ahora. La deuda que emitía Rusia se negociaba en lugares tan dispares como Ámsterdam o Nueva York y el telégrafo permitía –como hoy lo hace Internet con los minoritarios- que los grandes inversores compraran y vendieran en las bolsas de todo el mundo (entonces en los mercados financieros sólo existía Europa y los EUA) aprovechando que los cambios de divisas estaban fijados al patrón oro.

La I Guerra Mundial acabó con esa libertad de capitales que era similar a la que sólo existe hoy, entre diferentes países, en la Eurozona. Hasta 1980 (a la que se unió el bloque soviético una década después) no se recuperó parte de esa libertad de capitales internacionales que existía antes de 1914. Londres pasó el cetro de centro financiero a Nueva York pero ésta no consiguió igualar el papel que Londres tenía antes de la Gran Guerra hasta después de la II Guerra Mundial. De la globalización se pasó a la desconfianza internacional que redujo enormemente la propiedad de acciones y bonos de otros países. Empezaron a aplicarse vetos (por ejemplo a los alemanes se les prohibió operar en la bolsa de valores de Londres) y restricciones que se unieron al mal ambiente generado por las reparaciones de guerra, la inflación, el aumento de la deuda pública y los problemas con los nuevos países que no asumían las deudas de sus antecesores. No fue de extrañar, en ese ambiente, que tras la crisis de 1929 se recurriera al error del proteccionismo que agravó aún más aquella recesión. Al lado de aquello la actual guerra de aranceles es un juego de niños. Por último, como curiosidad, 10 inventos heredados de esta guerra AQUÍ.

 

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Escrito por Droblo el 23 de abril de 2018 con 22 comentarios

La semana en los mercados

Si el famoso penalti pitado en el tiempo de descuento del Real Madrid-Juventus lo vieran aficionados merengues y culés en un partido de la segunda división inglesa nos encontraríamos con unas opiniones muy diferentes: habría madridistas que no lo pitarían y barcelonistas que sí. No somos objetivos, no juzgamos lo que vemos, juzgamos desde nuestra subjetiva perspectiva y eso modifica totalmente nuestro juicio. El fútbol es un tema frívolo pero nuestra nublada percepción no se circunscribe a ello. Basta con ver, por ejemplo, cómo la ideología de cada brasileño influye en que crean o no en la inocencia o culpabilidad de Lula. ¿Cómo va a depender su delito o su inocencia de las opiniones políticas de quien opina? Pues así es, igual que se puede englobar en un conjunto ideológico similar a los que creen que lo de Alsasua fue una pelea de bar y a los que piensan que fue un acto terrorista. Nuestra incoherencia incluso varía con cada circunstancia como acabamos de ver con la detención en Alemania de Puigdemont: los independentistas de repente se manifestaban contra Alemania y se inventaban bulos sobre compras de armamento y acuerdos políticos Rajoy-Merkel… hasta que el juez falló algo que les gustó y entonces, de repente la justicia alemana y el país entero es maravilloso. Y por supuesto, los del otro bando sufrieron la evolución contraria.

Cada día me maravillo más de humanos concretos y me decepciono más de la masa humana. Es voluble, contradictoria y fácilmente manipulable. Por eso es imprescindible que, por encima de las opiniones, haya una serie de normas fijas que no cambien, por eso son necesarias las leyes. Pero no son suficientes si no hay delito. El caso de Cifuentes es sintomático, es muy probable que no se la pueda acusar de nada ilegal pero ha mentido. Y eso debería ser suficiente. Pero ojo, si algo bueno ha tenido este episodio es que muchos de varios partidos han quedado expuestos con situaciones similares. Sin embargo, parece que sus engaños (toda falsedad en el CV de un servidor público es una mentira) son menores que el de Cifuentes “porque ella mintió en sede parlamentaria”. Una vez más, no somos rigurosos y seguimos disculpando “a los nuestros” poniendo excusas. Todo político que mienta conscientemente (y se puede demostrar, como en el caso de Cifuentes que dijo que fue a un examen que nunca ocurrió o el de la alcaldesa de Córdoba que dijo tener una carrera que no tiene) no sólo debe dimitir/ser cesado, es que debería ser castigado socialmente. Y como moralmente no somos para nada perfectos, debemos tener unas normas más duras para que dejemos de minusvalorar las faltas de los que consideramos más ideológicamente afines. En mi opinión, hay que ser totalmente estrictos para acabar con toda corrupción.

Para ello, antes de nada se deberían subir los sueldos de los gestores políticos. Por más que se quiera vender que el servicio público es una vocación, también existen presiones familiares y sociales. Un ministro no puede ganar menos que un jefe intermedio de una empresa medianamente exitosa, cuando su responsabilidad es tan grande y por ocupar ese puesto está sometiendo al escrutinio público toda su vida. Para exigir hay que pagar y gestionando deben estar los mejores, no puede ser que tantos mediocres lleguen tan arriba y perdamos tantos buenos profesionales, además de estar demostrado que mayores ingresos reducen tentaciones… Por otra parte, no saldría caro ya que eso podría salir de un recorte en el número de políticos que no gestionan: sobran todos los senadores (trabajan en una institución que no ha hecho nada por el país en 40 años), se podría reducir el número de diputados y hasta el número de candidatos electos locales (en autonomías y municipios).

Y a cambio de ese buen sueldo, todos los cargos políticos deben estar dispuestos a ser totalmente transparentes. Y si no lo son, es mejor que caiga un honrado por una injusticia que el que una persona deshonesta siga gestionando un presupuesto público. Pero si no somos nosotros como masa los que exigimos a los partidos políticos que no hagan excepciones, que castiguen a todos los que hagan cualquier cosa sospechosa, nada cambiará. Y eso es extensible a lo que hacen determinadas empresas privadas y que disculpamos como está pasando con Facebook porque como comenté hace poco, la democracia también se ejerce consumiendo y no sólo votando. Si acabamos premiando a empresas y políticos que nos engañan, si nos vamos a seguir dejando llevar por nuestras filias y fobias sin intentar hacer antes un análisis lo más objetivo posible de los hechos, estaremos actuando como hooligans futboleros en lugar de como ciudadanos. Y si nos conocemos y sabemos que al final vamos a comportarnos así, mejor prevenirnos de nosotros mismos con unas normas férreas que no dejen pasar ni una a nadie. Y que nadie me diga que toda esta charla no tiene que ver con la economía por favor.

En cuanto a los mercados la estadística histórica de abril se está cumpliendo al dedillo a pesar de las ventas del comienzo. La bolsa sigue escalando posiciones y por supuesto los inversores han obviado la guerra siria (que cada vez se parece más a un postureo a costa de personas que llevan 7 años sufriendo un conflicto armado). Los datos de resultados empresariales y macros siguen saliendo buenos y la escalada de tipos de interés de la deuda sólo se está dando en los EUA, sin contagiarse al resto del mundo. El Brent, por encima de los 74$ ya, está en máximos de mucho tiempo pero entra dentro de la estrategia de los bancos centrales que buscan más inflación sin ser lo bastante exagerado como para afectar al crecimiento, aunque será un factor a vigilar. Además, ha aparecido algo no del todo inesperado: Deutsche Bank, que sigue despertando muchas dudas (que hace tiempo se notan en su cotización bursátil) de momento más sobre sus resultados que sobre su solvencia pero es un tema del que se seguirá hablando. Y ya que citamos a una gran entidad financiera, veamos el tamaño de nuestros bancos, global y en cuanto a España, por su volumen de activos a finales del año pasado:

Links.-

 

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Escrito por Droblo el 20 de abril de 2018 con 39 comentarios

La Eurozona y el apetito por la deuda estadounidense

Entre los mayores compradores de deuda estadounidense, China ha recibido la mayor atención, pero es menos apreciado es cómo Europa ha mostrado un apetito insaciable por los bonos estadounidenses.Los inversores de la Eurozona han sido los mayores compradores netos en el extranjero de títulos de deuda estadounidenses en la última media década, una tendencia que podría revertirse a medida que el Banco Central Europeo continúa endureciendo su política monetaria, según un nuevo estudio.

Las tenencias de bonos corporativos y del Tesoro de los Estados Unidos en la zona euro alcanzaron los 2,75 billones de dólares a finales del año pasado, según el informe del banco de inversiones Jefferies, lo que supone un aumento del 80% desde principios de 2012 y muy por encima de los 1,37 billones de dólares que poseía China en el mismo período.

En contraste, por el contrario, el volumen de deuda estadounidense de los inversores en Japón y China se mantuvo estable durante el período, mientras que los inversores en el Reino Unido aumentaron sus tenencias en un 40%, hasta alcanzar los 700.000 millones de dólares.

Las compras de la Eurozona se concentraron especialmente en bonos corporativos estadounidenses, y también intensificaron significativamente la compra de renta variable estadounidense durante el período, añadiendo un billón.

Desde que el Banco Central Europeo se embarcó en su programa de compra de activos en 2015, los rendimientos de los bonos europeos, como el papel del gobierno alemán, han caído en picado, creando un entorno de rendimientos ultra-bajos, e incluso negativos, e incitando a los gestores de dinero europeos a buscar en otros lugares inversiones generadoras de ingresos. Al mismo tiempo, los inversores extranjeros vendieron al BCE sus tenencias de deuda de la Eurozona.

Como resultado, el importe neto de la inversión europea en papel estadounidense ha superado los 100.000 millones de euros en los últimos cuatro años, alcanzando un ápice de 174.400 millones de euros en 2016. Esto se compara con los 14.300 millones de euros en 2013, los 3.300 millones de euros en 2012, los 8.700 millones de euros en 2011, los 21.400 millones de euros en 2010 y los 1.800 millones de euros en 2009.

David Owen, economista jefe europeo de Jefferies, dijo que el apetito europeo ha ayudado a sostener los precios de la deuda estadounidense en los últimos años:

“A finales del año pasado, las tenencias de deuda estadounidense en la Eurozona superaban con creces a las de China, lo que puede sorprender a mucha gente, pero es importante subrayar que estamos incluyendo aquí todos los valores de deuda estadounidenses, no sólo las tenencias chinas de títulos del Tesoro estadounidense”.

La creciente demanda de bonos estadounidenses en la eurozona también refleja el floreciente superávit en cuenta corriente del bloque económico, que en general coincide con el tamaño de su superávit comercial. Esa cifra ascendió a 391 000 millones de euros el año pasado, lo que significa que una cantidad equivalente tiene que salir de la zona del euro en forma de inversiones financieras salientes; de lo contrario, el valor de la divisa cambiará. La mayor parte de este superávit procede de la potencia exportadora Alemania, que acumuló un superávit por cuenta corriente de 257.000 millones de euros en 2017, lo que supone cerca de dos tercios del superávit total de la zona euro, según Eurostat.

Las cifras ponen de relieve el grado de exposición de la economía europea a una liquidación del crédito estadounidense. El rendimiento del Tesoro estadounidense a dos años de esta semana alcanzó su nivel más alto en casi una década, ya que los inversores prevén nuevas subidas de tipos por parte de la Reserva Federal durante año.

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Escrito por Marc Fortuño el 19 de abril de 2018 con 9 comentarios

Una breve historia del Impuesto de la Renta

Este año son ya 40 los transcurridos desde la aprobación por las Cortes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que se ha convertido en el tributo más relevante del sistema fiscal español. Sin embargo, con 40 años de perspectiva se puede ver mejor la evolución de un tributo que, en su momento, no fue precisamente la estrella de las medidas fiscales que se tomaron conjuntamente con su implantación.

Estas medidas fiscales fueron consecuencia de los Pactos de la Moncloa de 1977 que, en el ámbito tributario, perseguían modernizar un sistema fiscal anacrónico e ineficiente. El decreto de medidas urgentes de reforma fiscal de 1977 se aprobó en medio de una grave crisis económica y un descomunal déficit público y, además de introducir el IRPF, sustituyendo al Impuesto General sobre las Personas Físicas, vino acompañado de una regulación del delito fiscal, de la implantación del Impuesto sobre el Patrimonio y de una amnistía tributaria que hoy resultaría poco menos que escandalosa.

El sistema fiscal franquista carecía de los elementos propios de un sistema fiscal de un país desarrollado: no generaba los ingresos suficientes para satisfacer las demandas sociales y no actuaba como instrumento de redistribución de la renta y la riqueza. La reducida presión fiscal de esa época (ampliamente compensada en la actualidad), una recaudación tributaria reducida y una falta de equidad tributaria (al basarse el grueso de la tributación en impuestos indirectos y en las cotizaciones sociales) dieron lugar a la imposibilidad de atender a las demandas sociales de un Estado del Bienestar similar al resto de países desarrollados.

No existía un impuesto directo y progresivo sobre la renta: los contribuyentes de rentas altas estaban sometidos al Impuesto General sobre la Renta, un impuesto progresivo sobre la renta bruta pero que resultaba irrisorio. Por ejemplo, en 1972 dicho impuesto general recibió 350.761 declaraciones, de las cuales tan sólo 29.389 resultaron con cuota positiva, mientras que la imposición indirecta se basaba en un impuesto en cascada sobre la facturación de las empresas, conocido como Impuesto sobre el Tráfico de Empresas. La distribución personal de la renta, igualmente, dejaba mucho que desear. A todo ello hay que añadir la ineficiencia de la gestión tributaria, con un reducido número de funcionarios poco formados, lo que facilitaba la evasión y el fraude.

Sin embargo, el régimen no estaba dispuesto a acometer la necesaria reforma fiscal, puesto que implantar un sistema fiscal progresivo hubiera perjudicado a las clases pudientes que eran quienes apoyaban el régimen. No fue hasta la transición democrática que el estado español se dotó de un sistema fiscal similar al del resto de países desarrollados.

Así pues, el establecimiento de un nuevo sistema fiscal fue uno de los elementos clave para el advenimiento de la democracia, sin el cual, seguramente hubiera sido imposible el periodo de la transición política. Este nuevo modelo fiscal nacía en 1977 basado en el modelo de sistemas fiscales del resto de países europeos. Esta reforma, sin embargo, dadas las circunstancias políticas, se aplicó con mucha lentitud.

El núcleo central del nuevo sistema tributario es la Ley 44/1978, de 8 de septiembre, cuyo punto más importante se produce con la entrada en vigor en 1979 de dichos dos nuevos impuestos, el IRPF y el Impuesto de Sociedades. En 1980, se crea el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.

Respecto a la imposición indirecta, la entrada en la CEE en 1986 fue determinante, al suponer la implantación del Impuesto sobre el Valor Añadido. Ese mismo año también se reforman los impuestos especiales y se adaptan las Rentas de Aduanas a la normativa de la CEE. En 1987, se crea el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (impuesto directo). Estas serían las bases del actual sistema fiscal español.

La implantación del IRPF vino acompañada de una campaña de concienciación fiscal. De nada servía haber modernizado un impuesto si los contribuyentes escapaban de él. Fue en esos años en los que salió la campaña “Hacienda somos todos”. Dicha campaña venía a decir que Hacienda empezaba a ir en serio y se vio complementada con la exposición mediática ejemplarizante de famosos cazados por evasión de impuestos. El caso más famoso lo protagonizó, a su pesar, Lola Flores que, tras no presentar declaración desde 1982 a 1985, se enfrentó a un juicio en el que el fiscal llegó a pedir seis años de cárcel.

Dentro del mismo espíritu de concienciación social, el Gobierno reforzó la implantación del impuesto dotándole de total transparencia. Así, durante 1979 y 1980 se publicaron los datos de los contribuyentes. Las listas eran accesibles a quien lo desease en las sedes de Hacienda, de modo que cualquiera podía bucear en los inmensos tomos para conocer con nombres y apellidos las declaraciones de sus conciudadanos. Esta medida se suprimió en 1981, debido a que ETA, después de consultar las de 1979, decidió secuestrar al empresario Luis Suñer, que aparecía como el español con más ingresos.

Uno de los cambios en el IRPF más evidente a lo largo del tiempo es la reducción de la tarifa y de los tramos. En 1978, el impuesto contaba con 28 escalones, que iban del 15% al 65,5%, en 1991 ya eran 17 y en 2001 se limitaban a cinco, los mismos que en la actualidad. A pesar de esto, la recaudación ha mostrado una cierta estabilidad. En 1978, primer año con el nuevo tributo, la recaudación se situó en torno al 4% del PIB. En 1989 superó el límite del 7% y, desde entonces, se ha movido en torno a este nivel. El récord de recaudación se logró en 1992, cuando el IRPF aportó a las arcas públicas el equivalente al 7,9% del PIB. El año pasado, la recaudación superó los 85.000 millones, el máximo histórico en términos nominales, representando el 7,4% del PIB.

Sin embargo, la primera gran reforma del impuesto tuvo que esperar al 1991, como consecuencia de una sentencia del Tribunal Constitucional, que determinó que los cónyuges de un matrimonio tenían derecho a realizar la declaración de forma individual o conjunta, a conveniencia. De este modo, a partir de la reforma se puso el foco en la persona física y no en la familia. Aun así, se dejó la opción de la tributación conjunta, que aún hoy se mantiene y que resulta ventajosa en aquellos casos en los que solo un miembro de la pareja trabaja.

Otras reformas importantes han venido de mano de la necesidad de financiación de las Comunidades Autónomas, las cuales han ido aumentando su participación en la recaudación hasta el 50% actual, además de poder modificar tramos y tarifas en ese 50% que les corresponde. Esto ha dado lugar a diferencias importantes en la presión fiscal del impuesto, dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que se tribute.

Pero los cambios más visibles para el contribuyente han venido de la mano del avance tecnológico. De tener que hacer cola para poder comprar el impreso, a hacer la declaración con una aplicación del móvil, que permite la descarga de datos fiscales y la presentación del impuesto. En el primer año que se presentó el impuesto, la falta de impresos generó colas gigantescas en las delegaciones de Hacienda y hasta 2014, año en que se prohibió, 35.000 contribuyentes aún rellenaban los formularios con bolígrafo.

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Escrito por Manuel González el 18 de abril de 2018 con 34 comentarios

El mal negocio de hacer las cosas bien

Hacer las cosas muy muy bien puede ser un mal negocio. Quizás uno de los mejores ejemplos es el de las bombillas. Si haces una bombilla perfecta que dure para siempre, te acabarás quedando sin clientes, si no que se lo digan a la estación de bomberos de Livermore (California) que llevan con la misma 115 años. Tiene incluso su propia web en la que la puedes ver funcionando.

Debora Katz, físico de la Academia Naval de Estados Unidos, estudió a fondo las propiedades físicas de la bombilla para ver por qué duraba tanto. Para ello, y ante la imposibilidad de estudiar la bombilla original sin apagarla, la investigadora se hizo con una réplica de la misma, también fabricada por Shelby Electric Company a finales del siglo XIX.

La bombilla de Livermore, explica Debora Katz, se diferencia de dos formas de una bombilla incandescente contemporánea. En primer lugar, su filamento es unas ocho veces más grueso que el de una bombilla actual. Y en segundo lugar, ese filamento, posiblemente hecho de carbono, es semiconductor

Así que muchos nos preguntamos, si era tan buena ¿por qué no hicieron todas las bombillas como esa? La respuesta la comentan muy bien aquí.

En Ginebra en la Navidad de 1924 se creó en secreto el primer cártel mundial para controlar la producción de bombillas y repartirse así el pastel de las ventas del mercado mundial. Phoebus, así se denominaba el cártel, incluía a los mayores fabricantes de bombillas y lámparas de Europa y de Estados Unidos. Su objetivo era intercambiar patentes de invención y fabricación, controlar la producción y al consumidor. Querían que la gente comprara lámparas y bombillas con regularidad. Si las lámparas duraban mucho, era una desventaja económica.

Un año después de la creación de este cártel se creó el Comité de las 1.000 horas de Vida, cuyo objetivo era reducir técnicamente la vida útil de las bombillas. Casi un siglo después existen registros en los documentos internos que demuestran la existencia y actividad de este comité. Empresas como Philips en Holanda, Osram en Alemania y Lámparas Zeta en España formaban parte de este comité. Presionados por el cártel Phoebus, todos los fabricantes realizaron experimentos para crear una lámpara más frágil que cumpliera con la nueva norma de las 1.000 horas.

Y la fabricación estaba rigurosamente controlada para que se cumpliera esta norma: se montaban estantes con muchos portalámparas en los que se enroscaban muestras de cada serie producida. Compañías como OSRAM registraban meticulosamente la duración de las bombillas. A la vez, el cártel creó una intrincada burocracia para imponer sus reglas: los fabricantes eran multados severamente si se salían de las normas establecidas de las 1.000 horas. A medida que esta medida tomaba efecto, la vida útil de las lámparas comenzó a caer. En poco menos de 2 años pasó de 2.500 horas de vida útil a menos de 1.000.

Aunque en los años siguientes se patentaron muchísimas nuevas lámparas, incluso algunas superando las 100.000 horas útiles, ninguna llegó a comercializare

Vale, son solo bombillas. Afortunadamente ahora buscamos algo más que una duración eterna, aceptamos que se fundan antes a cambio de que consuman menos y den más luz. Por ahí pasamos.

El problema viene cuando el hacer las cosas muy bien se convierte en un dilema moral. Y los de  Goldman Sachs, que dilemas morales tienen más bien pocos lo han sacado a la luz en un informe titulado “La revolución del genoma”.

¿Es curar pacientes un modelo de negocio sostenible?

“El potencial para ofrecer “remedios totales” es uno de los aspectos más atractivos de la terapia génica, la terapia celular genéticamente modificada y la edición de genes. Sin embargo, tales tratamientos ofrecen una perspectiva muy diferente con respecto a los ingresos recurrentes frente a las terapias crónicas” “Si bien esta propuesta tiene un enorme valor para los pacientes y la sociedad, podría representar un reto para los investigadores de medicamentos genómicos que buscan un flujo de caja sostenido.”

En el informe ponen como ejemplo los tratamientos de Gilead Sciences para la hepatitis C, que lograron tasas de curación de más del 90 por ciento. Las ventas de la compañía en Estados Unidos de este producto alcanzaron un máximo de 12.500 millones de dólares en 2015, pero han venido disminuyendo desde entonces. Goldman calcula que las ventas estadounidenses de estos tratamientos serán inferiores a los 4.000 millones de dólares este año, según una tabla del informe.

En el caso de enfermedades infecciosas como la hepatitis C, la curación de pacientes existentes también reduce el número de portadores capaces de transmitir el virus a nuevos pacientes, por lo que el número de incidentes también disminuye… Cuando el número de incidentes se mantiene estable (por ejemplo, en el cáncer), el potencial de curación representa un menor riesgo para la sostenibilidad de una franquicia

Y esto no son bombillas… ¿Quién invertiría en una empresa que inventase un medicamento para erradicar completamente una enfermedad y que eso llevase finalmente a su quiebra? Desde el punto de vista financiero es una locura, pero desde el ético quizás sea la mejor inversión que se pueda hacer.

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Escrito por Carlos Lopez el 17 de abril de 2018 con 40 comentarios

Mitos nórdicos

Daniel es un ingeniero de profesión al que conocí por nuestra mutua pertenencia al grupo Thinknomics y al que pude ponerle cara hace un par de años en un encuentro en Marbella. Él tiene un blog en el que se dedica a matizar ciertos mitos económicos. No los niega pero expone una serie de datos y argumentos que nos llevan a dudar de que determinadas creencias muy comunes sean ciertas. Y uno de sus motivos recurrentes es la falsa idea que tenemos sobre la economía de los países nórdicos, tan idealizada por algunos políticos en España.

Por ejemplo, en una de sus últimas entradas, y ya que está tan de moda, explica cómo funciona el tema de las pensiones allí y resulta que lo que ocurre es que además de la pensión pública obligatoria (la única que lo es en España), allí también es obligatoria una pensión privada. Y ésta es tan importante que el porcentaje que supone la primera pensión pública que recibe un jubilado con respecto al último salario en España es del 72,3% (si alguien cobrara 1000 € antes de jubilarse, de media pasa a cobrar 723€), en Finlandia es del 56,6% y en todos los nórdicos es inferior hasta llegar al menor: Islandia en el que alguien que tiene un sueldo un 50% superior a la media sólo recibe un 2,1% de su último salario en forma de pensión pública. ¿Por qué ocurre esto? Porque en su día sindicatos y empresarios decidieron que parte del salario se iba a invertir para que ello redundara en mejores pensiones y en todos los nórdicos existe un sistema de pensiones privadas obligatorias o cuasi obligatorias a través de las negociaciones de los convenios colectivos entre trabajadores y empresas que acaban aportando más dinero a los jubilados que la pensión pública.. En resumen, que cuando los partidos de izquierdas ponen como ejemplo de avances sociales a “los nórdicos” deberían tener en cuenta que la mayor parte de los ingresos de sus pensionistas allí procede de fondos privados de pensiones. Ojo, que yo no defiendo ese sistema, sólo digo que a aquellos que les parece que es anti-social y de derechas fomentar los fondos de pensiones privados, entonces deberían dejar de poner a estos países como ejemplo.

Otro tema en el que se pone como ejemplo a “los nórdicos” es la desigualdad pero es otro mito y qué mejor que esta imagen para demostrarlo

(más…)

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Escrito por Droblo el 16 de abril de 2018 con 25 comentarios

La semana en los mercados

Hace años tuve una compañera que perdió mucho dinero con la estafa de Fórum Filatélico, además el caso fue especialmente doloroso porque su hermana encontró trabajo con ellos y era casi una obligación no sólo meter su dinero ahí, también buscarle clientes. Eso supuso que casi toda su familia y muchos de sus amigos acabaran entrampados. Ella era administrativa pero estaba en una empresa del sector financiero, yo mismo le advertí cuando me lo propuso que si algo pasaba eso no estaría cubierto por nadie y que no me fiaba. Fue triste lo que le pasó a ella y a su familia y a los miles de afectados. Tras muchos años, los activos se liquidaron y lo que quedó no fue suficiente para cubrir el agujero. Aunque también es cierto que durante meses tuve que oír la cantinela de “¿Cuánto te está dando el banco por tu dinero? Mira qué buena rentabilidad tengo yo con los sellos.” Algo que también escuché decir a alguien respecto a los pagarés de Rumasa, las hipotecas multidivisa… o cuando la gente ganaba dinero con Terra.

Por supuesto generalizar siempre es injusto, hay gente que fue engañada y con la crisis han salido a la luz hipotecas con condiciones que el notario no resaltó como era su deber, preferentes (en realidad deuda perpetua) que se adjudicaron a ancianos, salidas a bolsa con información falsa como con Bankia etc. Pero también es verdad que en muchas ocasiones mucha gente arriesgó su dinero sin la suficiente información, creyéndose más listo que los demás y buscando el pelotazo. Como es muy difícil dilucidar los de un grupo u otro lo políticamente correcto siempre ha sido ponerse del lado de los afectados. Pero hay diferencias, una cosa es que un banco, justa o injustamente, pague por –un ejemplo- las hipotecas con suelo que colocó y esa factura recaiga en los accionistas de ese banco (o como mucho en sus clientes vía comisiones) y otra es que todos los españoles tengamos que pagar porque alguien compró acciones de una empresa que luego quebró. Y todo esto me ha venido a la cabeza porque hace unos viernes salió el tema de las cuotas de la CAM, debido a que Lehman Brothers España fue el coordinador de la colocación y Luis de Guindos, entonces su director, las piropeó en unas desafortunadas declaraciones que, no obstante, tuvieron una ración de verdad ya que dijo que iban a hacer historia y así fue. Veamos qué pasó con ellas:

La idea de que las cajas de ahorros pudieran financiarse saliendo a bolsa es muy antigua y la forma de hacerlo fue ideada por el exministro Carlos Solchaga en 1991: cuotas participativas que cotizarían como acciones pero sin que los adquirientes tuvieran derechos políticos. Una forma de obtener liquidez nueva sin emitir deuda. En verano de 2008 la CAM se convirtió en la primera caja de ahorros del mundo en salir a bolsa poniendo en circulación el 7,5% de su valor patrimonial en una OPS en la que el 65,5% fue para minoristas y el resto fue para entidades -que difícilmente pueden alegar ignorancia- del estilo de JP Morgan, Deutsche, Societé, UBS… hasta el –hoy famoso- fondo soberano noruego compró entonces. Y eso que era 2008 y ya estábamos en crisis y menos de dos meses después quebró Lehman Brothers. Veamos cual fue su evolución bursátil –dejó de cotizar en 2014- y comparémosla por ejemplo con la del Banco Santander durante el mismo periodo:

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Escrito por Droblo el 13 de abril de 2018 con 36 comentarios

Madoffs por el mundo

Ayer volvió a salir en las noticias el “Madoff español” ya que el Tribunal supremo confirmó la condena de trece años y tres meses de cárcel. En este caso, el valenciano Germán Cardona prometió a 180.000 inversores multiplicar su dinero en el mercado de las divisas a través de la empresa “Finanzas Forex”. El negocio, que prometía altísimos beneficios se sostuvo con el dinero que entraba con los nuevos inversores. No existía ninguna actividad comercial o financiera que produjera las rentabilidades. Simplemente se quedaba con el dinero y se lo gastaba.

Hay que reconocer que esa parte (la de gastárselo) lo hacia muy bien. El patrimonio que le requisaron en EE. UU. incluía 294 lingotes de oro, 59 cuentas bancarias (38 millones) y nueve coches de lujo (entre ellos un Lamborghini Murciélago de 250.000 euros y un Audi R8 de 120.000). La suma, sin embargo, no alcanzaba para compensar ni la mitad del capital recaudado por este bróker por todo el mundo.

A raíz de esta noticia, me ha dado por buscar “Madoffs por el mundo” y los tenemos en todos los países.

El más reciente lo tenemos en Argentina.

El “Madoff argentino”, acusado por la mayor estafa de la historia del país.

Auspiciaba eventos con estrellas mundiales para posicionar su marca en lo más alto. Ofrecía paquetes en emprendimientos de renombre para mostrar respaldo concreto en sus inversiones. Así, estiman que estafó a más de 2.000 ahorristas a través de la empresa Hope Funds SA. Ahora Enrique Juan Blaksley Señorans (53) está detenido por un fraude de más de $ 550 millones; el más grande de la historia argentina.

También en Colombia.

El “Madoff” colombiano con una vida de novela

Con la extradición a Estados Unidos del empresario colombiano David Murcia Guzmán, cerebro de una pirámide captadora ilegal de dinero, se cierra un capítulo en la vida del vendedor ambulante que se convirtió en magnate y cuya excentricidad motivó una telenovela en su país.

En Chile.

Onix Capital: el Madoff chileno mordió el polvo

Organizó el esquema piramidal de fraude más grande de la historia de Chile a través del cual obtuvo al menos 7,4 millones de dólares de inversionistas encantados con sus promesas de ganancias fáciles y sin riesgo. Alberto Chang-Rajii vendió ilusiones y vivió como un magnate: hoy la justicia estadounidense actúa en su contra y le toca enfrentar a los tribunales de su país y compensar a sus víctimas

O Alemania

Detenido en los Uffizi, viendo cuadros, ‘el Madoff’ alemán

Un fugitivo alemán, gerente de hedge funds (fondos de alto riesgo), ha sido detenido el pasado viernes en la Galería de los Uffizi en Florencia. Florian Wilhelm Jurgen Homm, de 53 años, llevaba cinco años desaparecido, acusado de orquestar un esquema de manipulación de acciones que produjo pérdidas de 200 millones de dólares para inversores de todo el mundo. Era conocido como el Madoff alemán.

En todos países que me ha dado por buscar he encontrado un Madoff local, que no deja de ser la manera moderna de llamar a los timos piramidales del que ya hemos hablado varias veces por aquí.

Burbujas, estructuras piramidales y correos encadenados, esquemas Ponzi… todos hemos oído hablar de estos término pero no siempre somos capaces de diferenciarlos. El término genérico para todos ellos es patrones de conducta financiera no sostenible, en los que los precios de los activos hoy no son coherentes con los precios de los activos de fechas futuras distantes. Este tipo de esquemas suelen implicar promesas de pago de un tipo de interés del 10%, 30%, 40% o 50 % al mes; los emprendedores que desarrollan estos esquemas siempre afirman que han descubierto una nueva fórmula secreta para conseguir estas tasas de retorno tan elevadas.

Cumplen el pago de los intereses prometidos durante los primeros meses con el dinero que reciben de los nuevos clientes que atraen con la promesa de elevadas tasas de retorno. Pero en el cuarto o quinto mes el dinero recibido de los nuevos clientes es inferior al dinero que han prometido a los primeros clientes y los emprendedores se van a Brasil, a la cárcel o a ambos sitios.

Lo sorprendente es que “Madoffs” los habrá siempre ya que muchos son los ingenuos que creen haber encontrado la inversión definitiva  en esa empresa desconocida que invierte tan bien en Forex, sellos, pagarés o criptomonedas.

Quizás en España encontremos más ya que al Madoff español lo han condenado a 13 años de cárcel mientras que al  Madoff americano le cayeron 150 años. Está calro donde conviene montar un timo piramidal.

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Escrito por Carlos Lopez el 12 de abril de 2018 con 16 comentarios



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