¿Cuántas veces has oído a tu jefe pedir perdón? seguro que pocas. La disculpa es algo que el mundo de los negocios no está bien visto, ya que parece ser que es un signo de debilidad.
No se trata de estar pidiendo perdón por todo, pero sí hay que saber reconocer los errores. Nadie es perfecto y todos cometemos fallos. Saber reconocerlo no es de débiles, al revés, es de valientes y si sabes reconocer tus errores, seguramente te valorarán más por ello. si ya lo decía el refrán: «rectificar es de sabios».
Pedir disculpas no es tan complicado, pero cuando lo hagas, hazlo bien:
Separa la disculpas de la explicación
No intentes disculparte y al mismo tiempo explicar los motivos. Si te has equivocado, te has equivocado y punto. La disculpa tiene que valerse por sí misma, ya que si no sólo se escucharán las excusas y las posibles acusaciones en vez de la disculpa. Las explicaciones se pueden dar tiempo después una vez que ya ha sido aceptada la disculpa, de forma que no parezca que estás intentando eludir la responsabilidad.
Pide disculpas cara a cara
No uses las tecnologías para comunicarte con otra persona a la hora de pedir disculpas. A pesar de que el e-mail y el teléfono son muy prácticos, la mejor manera de reconcilarse con una persona es personalmente.

