La semana en los mercados

La semana en los mercados 2A pesar de que en un inicio quienes crearon el Monopoly lo hicieron con la idea de ilustrar los aspectos negativos de concentrar tierras y propiedades, el mensaje se perdió. Así que, tras el triunfo de la Revolución cubana, en aquel país el juego fue cambiado por una versión políticamente acorde a la ideología “revolucionaria” llamada “Deuda Eterna” en la que los participantes juegan el papel de gobiernos del Tercer Mundo cuyo objetivo es derrotar al Fondo Monetario Internacional (FMI), que cumple la función de la banca. Otras diferencias es que en vez de la casilla de «cárcel», en Deuda Eterna puedes caer en la casilla de «Golpe de Estado Militar» y si tienes mala suerte con los dados caer en las tarjetas del FMI que te pueden ordenar el pago de intereses de tu crédito, que además ha ido en aumento. Eso sí, los países, para oponerse a las medidas del FMI, tienen derecho a hacer huelgas y protestas. Es evidente el paralelismo con la situación de Grecia o Irlanda…sólo que, siendo el culpable siempre la deuda, el FMI y el Fondo de Rescate Europeo no pueden ser considerados los malos sino los gobiernos que confiaron la suerte de sus países al excesivo endeudamiento y que sólo dejan, como en el juego, la opción a la población de “hacer huelgas y protestas”. Aunque tampoco son salvadores, ni mucho menos: no hay ni solidaridad ni ayuda, sino caros préstamos para conseguir una –a mi juicio utópica- estabilidad.

Y es que más que de malos y buenos, creo que hablamos de ineptos: sabiendo el fracaso que ha supuesto el rescate a Grecia, ¿por qué hacer lo mismo con Irlanda? No tiene sentido. Justo esta semana ha hecho un año del segundo caso de importancia de la crisis de deuda soberana tras Islandia, una gran empresa estatal de Dubai anunció que no podía cumplir los plazos establecidos para devolver el dinero que le habían prestado. En su momento provocó pánico pero aquello se resolvió y a día de hoy el riesgo-país de Dubai es de menos de la mitad que el griego, ¿Por qué, si Grecia tiene detrás el apoyo económico y político de toda la €zona? Porque Dubai hizo lo que haríamos cualquiera de nosotros si no pudiéramos pagar nuestra hipoteca o devolver un crédito, ir al banco a negociar y dejarles claro que o cambian las condiciones o perderán todo su dinero; y claro, a más deuda, mejor capacidad de renegociación. De este modo Dubai consiguió aplazar los vencimientos, reducir el montante y tener menor presión. Por supuesto es injusto, el banco alemán que prestó dinero al Allied Irish Bank confiando en que lo gestionara bien no merece que le retrasen la devolución varios años o que le hagan una quita del 20% pero, ¿Acaso es justo que los errores de dos bancos sean pagados por los ciudadanos alemanes que vía impuestos aportan el dinero del rescate y por los ciudadanos irlandeses que con su sacrifico pagan los intereses de ese capital? Y sobre todo, ¿Cuál es la mejor solución al problema? Porque con Grecia hemos visto que ni el dinero europeo ni los esfuerzos de los griegos consiguen nada porque es un país tan pequeño que no tiene capacidad para generar lo que debe, mucho menos en un contexto de crisis global. Exactamente lo mismo que le pasa a Irlanda, ¿De dónde va a sacar 85 mil millones de euros más sus intereses? ¿De dónde los podría sacar Portugal? Los recortes tienen un límite y además afectan al crecimiento luego arreglar los problemas de la deuda con más deuda no solucionan el problema, que es eliminarla.

Por supuesto jamás deberíamos haber llegado a este punto pero una vez aquí, y viendo cómo el mercado descuenta que antes o después se reestructurará la deuda griega, ¿Por qué caer en lo mismo con Irlanda, por qué no negociar emisores con deudores antes de que empeore aún más la situación, en lugar de hacer pagar a los ciudadanos los errores de políticos y banqueros? Seguro que también nos salpica pero si el problema se soluciona, seguro que merece más la pena que ver cómo decenas de miles de millones de euros no mejoran nada. En cuanto a España, estoy convencido que nada tiene que ver con Grecia, Irlanda y Portugal por 3 razones:

  • Es demasiado grande para que la dejen caer. Y hay duras opciones pero las hay, bien al estilo Bernanke, por ejemplo Jacques Cailloux, economista de RBS, dice que BCE podría comprar bonos españoles por 100.000 millones “para demostrar que va a defender el euro”, o bien con un cuantioso préstamo bilateral de Francia y Alemania para defender sus grandes inversiones en España como opina Christian Tegllund, estratega de mercado de Saxo Bank.
  • Es lo suficientemente grande como para generar recursos con los que pagar su deuda pública y aún se puede aplicar una gestión política a todos los niveles mucho más austera y recortar más gastos.
  • Como su deuda pública es asumible y el problema está en la deuda privada, el gobierno tiene en su mano la solución si la cosa se complica demasiado: dejar de avalar y garantizar. Y actuar con todos con la misma dureza con la que por ejemplo ha actuado con la ciudad de Madrid, dejándola a su suerte si es preciso. Es una decisión muy arriesgada sobre todo en el sector financiero pero imagino algo aprenderemos de lo de Irlanda para no dejar caer a un país por unos malos gestores bancarios.

Tanto España como Portugal, que son los siguientes en las apuestas de los mercados, tienen un problema con 2011: es un año en el que concentran demasiados vencimientos de deuda.

Estos son los datos de Portugal

La semana en los mercados 3

Y estos los de España

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Dinero, activos, crédito

Dinero, activos, crédito 5En la Antigua Mesopotamia –hace más de 4 mil años- se usaban tablas de arcilla como dinero, o como rudimentarios cheques, ya que estaba escrito sobre ellas “se pagará al portador” tanto trigo o tanta cebada, exactamente lo que pone en los billetes, que un papel vale algo, es decir, una simple cuestión de confianza. En la actualidad se ha llegado al extremo de que confiamos en algo tan virtual como las anotaciones que vemos en el ordenador hasta tal punto que se calcula que todos los días 3 billones de $ cambian de mano en los mercados de divisas sin que nadie los vea. En el mundo hay aproximadamente 60 billones de $ de dinero y los economistas lo diferencian de un modo que ya se ha explicado alguna vez en esta web siendo la más importante la M3, que prácticamente engloba todo el efectivo que hay.

Si entráis en el vínculo veréis que en ninguna de las clasificaciones se habla de activos, y es que aunque algunos lo confundan una cosa es el dinero y otra los activos. Un activo es cualquier bien que se puede convertir en dinero pero sólo es dinero cuando se convierte y no antes. Y es el movimiento alcista o bajista del precio de los activos lo que últimamente más influye en las expansiones y recesiones económicas. Una sobrevaloración de activos, sean bursátiles o inmobiliarios, nos lleva a creer que tenemos más dinero y lo contrario a sentirnos más pobres, aunque el asunto no es sólo psicológico porque es el valor de nuestros activos lo que determina también cuanto crédito tenemos. Si pedimos un crédito utilizando como aval un activo, el precio al que ese activo se puede convertir en dinero es vital. Si tenemos 1000 acciones de Santander y valen 10 euros, dispondremos de 10 mil euros si las vendemos, pero si basándonos en esa propiedad solicitamos un préstamo de 8 mil euros, si el precio de las acciones baja de 8 tenemos un problema, y lo mismo ocurre con las hipotecas.

El crédito (que viene de la misma raíz latina que creer) también se basa en la confianza, y sin él no es explicable el desarrollo de la civilización tal y como la conocemos ya que las grandes inversiones comerciales e industriales se han podido desarrollar gracias a él. Leonardo de Pisa, conocido como Fibonacci (famoso por el número áureo y en los mercados financieros por el uso de sus proporciones en el análisis técnico), escribió en 1202 el Liber Abaci (o Libro acerca del Ábaco), una extensa obra que contiene casi todo el conocimiento algebraico y aritmético de la época. En ella Fibonacci exponía entre otras cosas, la importancia del sistema de numeración indo-arábigo y demostró que el sistema numérico romano no era útil para el comercio y las matemáticas (por ejemplo para calcular porcentajes) y explicó la conveniencia de adoptar los números que conocemos a día de hoy por lo que es considerado como el impulsor de los créditos, ya que los animó.

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La semana en los mercados

La semana en los mercados 7Bernanke en un discurso contó la siguiente anécdota histórica:

Lincoln pensaba que lo único que le preocupaba a las personas era ser feliz, y exponiendo esta postura a un amigo marchaba en un carruaje cuando vieron un cerdo atrapado en el barro. El presidente pidió que pararan el carruaje y se apeó. En mitad de la lluvia, se metió en el barro y sacó de allí al cerdo poniéndolo a salvo. Cuando, totalmente embarrado, Lincoln subió de nuevo al carruaje, su compañero de viaje le dijo que aquella oportunidad era perfecta para echar por tierra aquella teoría de que las personas siempre buscan, únicamente, maximizar su felicidad. «En absoluto» -fue la respuesta que le dio Lincoln- «lo que he hecho es perfectamente consistente con mi teoría. Si no hubiera salvado al cerdo, me habría sentido terriblemente«.

Parece que por segunda vez en 2010 –y esperemos que por última- Europa va a tener que ir al rescate si bien –de momento- no de alguno de los “pigs” latinos sino de un país de la órbita anglosajona: Irlanda. Y además de forma voluntaria, como Lincoln, y sospecho que por el mismo motivo, ya que el rescate es muy importante para la felicidad de los que prestan la “ayuda”, ya que desean restar tensiones al resto de Europa.

Las últimas semanas parece que estemos viviendo un deja vú en Europa con lo que pasó hace poco más de 6 meses con Grecia: políticos de aquel país, miembros de la UE, consejeros del BCE y hasta el FMI negaron durante semanas que el país heleno necesitara capital, luego decidieron que 30 mil millones eran suficientes, y en menos de un mes la cifra se multiplicó casi por 4…y lo curioso es que incluso en ese momento de “rescate total” se seguía insistiendo en la solvencia del país. Lo mismo parece estar ocurriendo con Irlanda: “no necesita ayuda”, “48 mil”,  “mejor 80 mil”, “finalmente 100 mil”… Otra vez el dinero de todos servirá para que aquellos que lo han gestionado mal se salven y que los intereses de estos préstamos los paguen trabajadores y pensionistas irlandeses. Y si Grecia gastó mucho más dinero del que recaudaba, se supone que algún beneficio recaería en la población pero en el caso irlandés, siendo los culpables los mismos (los gobiernos que lo permitieron), del desfalco de las cuentas públicas sólo se han aprovechado los bancos. Creo que hace que este caso sea aún más grave y menos comprensible. Otra gran diferencia es que Grecia necesitaba el dinero cuanto antes para poder cumplir sus pagos pero Irlanda no, las prisas vienen del exterior.

También noto un deja vú con la reacción de los mercados, y no es la primera vez. Recuerdo que en el verano de 2007 ya se hablaba de crisis subprime, ya habían quebrado algunas hipotecarias en los EUA y ya se sospechaba del cercano fin de la burbuja bursátil pero sorpresivamente la FED abarató el precio del dinero y de repente se recuperó el optimismo hasta el punto que en pocas semanas marcaban máximos históricos el SP500 y el Ibex. Cuando se comprobó en 2008 que la economía estaba descarrilando se volvió a recurrir a bajar los tipos de interés pero los mercados ya apenas reaccionaron. Me parece que ahora pasará lo mismo, la euforia bursátil del 10 de mayo por el rescate a Grecia y la creación de un fondo de ayuda a los países en problemas, no parece que se vaya a repetir tras el rescate irlandés, por más que institucionalmente se insista en la buena noticia que es. Más bien al contrario es la constatación del fracaso de la falta de unión política y económica dentro de la €zona , de la política mundial de 2009 de macrogasto público (Grecia) y de auxilio a los bancos a cualquier precio (Irlanda). Y a pesar de toda esa ayuda política y económica, a día de hoy Grecia es el país del mundo con más posibilidad de impago de su deuda según CMA y ya se está hablando de prorrogar los plazos para devolver el dinero del rescate ante la incapacidad de conseguir financiación por su cuenta. Y es que el rescate obliga a unos compromisos que no son fáciles de cumplir, algo que muchos parecen olvidar.

Aunque a veces creo que yo tengo mejor memoria que los mercados, visto esta semana el éxito de la OPV de General Motors. GM suspendió pagos, con ello sus proveedores y bonistas le perdonaron una gran cantidad de deuda y sus accionistas minoritarios lo perdieron todo. Despidió trabajadores, bajó sueldos, arruinó a empleados y jubilados que compraron acciones para sus fondos de pensiones… y salió adelante con dinero público. Precisamente la salida a bolsa es para conseguir nuevos accionistas que aporten el capital suficiente para que deje de serlo el estado (pronto sacarán más papel al mercado porque se han captado 22 mil millones y hacen falta 50 mil) y empezar una nueva andadura no sólo sin deudas, además  con el beneficio fiscal de poder compensar los miles de millones de $ de pérdidas con futuros beneficios y por lo tanto estar exentos de pagar impuestos los próximos años. No discuto que quizás la solución haya sido la mejor económica y socialmente (no la más justa, por ejemplo Ford no recibió ninguna ayuda y ha visto cómo su país le hacía la competencia) en lugar de malvender la compañía o cerrar las factorías pero lo que es indudable es que todos han perdido con GM y, hablando en argot de agencia calificadora, tiene un “historial crediticio” lamentable, desde luego mucho peor que el de Irlanda, que ni desde que existe como país independiente (1921) ni en los siglos en los que formó parte del Reino Unido ha dejado nunca a deber dinero a sus acreedores.

Aparte de esta digresión, es evidente que nuestra mayor preocupación es el impacto que la nueva etapa de la “crisis de la deuda soberana europea periférica” (adelantada aquí hace un mes)  puede tener en España. De momento hay uno indudable: el coste financiero se nos dispara, tanto al Tesoro público que debe aumentar la rentabilidad de sus emisiones (como ya hemos visto esta semana) como a la banca española que posee miles de millones de deuda portuguesa –en pérdidas porque está casi en máximos históricos- por la que reducirá sus beneficios y tendrá que provisionarlo (perderá liquidez) en sus cuentas. Pero debo recordar que aunque hay un alto componente especulativo (aprovechando el escaso tamaño portugués e irlandés, lo que los hace más vulnerables) ha habido noticias económicas muy negativas que han sido reales, sobre todo en el caso irlandés. Si España cierra 2010 no alejándose significativamente de las previsiones gubernamentales será más difícil desconfiar de nuestra solvencia y que un ataque tenga éxito…pero si les damos la excusa, si como país no tenemos suficiente credibilidad, vamos a pasar un 2011 complicado, aunque desde luego yo descarto la suspensión de pagos.

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BernanQ.E

BernanQ.E 9El Imperio Inca, adelantándose a Marx, consideraba el trabajo –y no el oro y la plata, que eran algo decorativo- como la unidad económica básica. Desconocían el dinero. Pizarro en el siglo XVI acabó con esa civilización precisamente buscando esos metales preciosos que los indígenas no valoraban pero que provocaron la muerte de muchos de ellos, que perdieron la salud extrayéndolos para los invasores. España recibió toneladas de plata peruana creyendo que eso la haría más poderosa y rica pero se topó con lo contrario. Al existir tanto metal se creó una falsa sensación de riqueza que por un lado sirvió a los gobernantes para costear guerras y por otro llevó a un desorbitado aumento de los precios generando una inflación desbocada que empobreció al pueblo. Han pasado 5 siglos y el país más poderoso de la Tierra, como lo era España entonces, ha caído en la misma tentación: en lugar de plata son anotaciones en cuenta pero siguen destinadas a fines que poco tienen que ver con la mejora económica general.

Y es que a pesar de la defensa del plan de Bernanke (conocido como Quantitative Easing 2) que hacen personajes como Krugman a pocos se les escapa que los efectos de esta nueva milmillonaria compra de activos tiene los mismos propósitos y tendrá las mismas consecuencias que la primera: impulsar los precios. El problema es que los precios que suben son los de los bonos americanos (bajando con ello los intereses a pagar por el estado), las acciones, las materias primas…y si pretenden que la inflación general suba sólo con eso, aunque lo consigan seremos más pobres (porque podremos comprar menos con lo mismo) y seguiremos en crisis. Y es que ya lo hemos comentado aquí más de una vez: da igual que haya más dinero en el sistema si no es accesible porque entonces se paraliza. Y el resultado es que la economía real sigue sin moverse: no repunta ni el consumo ni la inversión, por un lado por falta de motivación ante la crisis pero por otro porque quien quiere una vivienda o montar una pyme tampoco obtiene la suficiente liquidez a precios razonables. Y es más, llega un momento que impulsar artificialmente los mercados especulativos como está haciendo la FED es contraproducente porque desanima a los bancos a volver a la “banca aburrida”  (la de tomar y prestar) que es la que más puede ayudar a la economía e incentiva a las grandes compañías a recomprar acciones propias y/o aumentar su liquidez en lugar de arriesgarse a invertir en crecimiento orgánico.

Pensar que los bajos tipos de interés van a provocar que los que tienen dinero lo gasten, bien en consumo o bien en inversión, ha servido en otras crisis pero en ésta a lo que está ayudando es a que suban acciones, oro, crudo, azúcar…no es de extrañar que los beneficios de las más grandes empresas se asemejen a los de una época de expansión mientras las tasas de paro siguen siendo intolerablemente altas y las pymes siguen reduciendo actividad. El mejor ejemplo en los EUA lo tienen sus bancos: los más grandes, los que tienen una estructura de ingresos basados en la especulación en los mercados financieros, presentan buenos resultados mientras que los pequeños, los centenares que están más centrados en el negocio hipotecario y de créditos al consumo, tienen tantos problemas para sobrevivir que en lo que llevamos de 2010 ya han cerrado más (146) que en todo 2009 (140) Los dirigentes económicos mundiales presumen de haber evitado una nueva Gran Depresión, y este hábil gráfico que marca en 100 el PIB anterior a cada crisis parece darles la razón: los EUA están apenas a un 0.8% de regresar a la misma cifra macro de 2007:

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La semana en los mercados

La semana en los mercados 11Algo que mucha gente no sabe es que casi todos los mapa-mundis tienen errores garrafales de proporción tanto por la dificultad de plasmar algo circular en un planisferio como por la falsa preponderancia del hemisferio norte, de este modo por ejemplo Groenlandia con poco más de 2 millones de kms. cuadrados aparece más grande que China que tiene 9.5 e incluso a veces que África que tiene 30.1. Podría pensarse que el motivo es que la proyección más utilizada es del siglo XVI (el Mercator ) pero precisamente por ello extraña que en tanto tiempo no haya habido suficiente interés por cambiar una proyección física del planeta que sitúa a la pequeña cuenca mediterránea como el centro del mundo. No es un tema baladí: en 1988 National Geographic pidió a 3.800 niños de 49 países que dibujaran el mapa del planeta: La mayoría de los chavales -africanos, asiáticos, americanos- colocaron a Europa en el centro del mapa-mundi. Pero a pesar de la cartografía, Europa y el concepto eurocentrista, está siendo relegado de la escena mundial y perdiendo poder político y económico. El G-20 que se está celebrando en Seúl es una prueba más de ello: prácticamente somos meros espectadores de los diferentes conflictos entre las divisas, tema principal de esta reunión:

  • El $ quiere debilitarse y sobre todo que el yuan se revalúe
  • El Yen quiere debilitarse y también insiste para que el yuan se revalúe
  • Brasil, la propia Corea del Sur y en general todos los emergentes quieren debilitar sus monedas y por supuesto también quieren que su principal competidor, China, revalúe la suya.
  • China no quiere variar el valor de su moneda y desea que el $ no se debilite más (por las enormes cantidades de activos denominados en esa moneda que posee)
  • La libra y el € no están especialmente preocupados por su valoración actual aunque también verían con buenos ojos que China revaluara su moneda para que sus productos fueran algo más caros.

En resumen: todos contra China, que tiene el mayor superávit comercial entre otras cosas porque es el que más barato puede vender, no sólo por lo reducido de sus costes laborales, también por la debilidad del yuan. ¿Cómo presionar a China? Quizás la respuesta esté en la Historia: Durante los decenios de 1950 y 1960, los europeos amasaron una cantidad enorme de activos del Tesoro norteamericano para intentar mantener unos tipos de cambio fijos, de forma muy parecida a lo que ha hecho China estos años. Durante el decenio de 1970, cuando los costos de la guerra de Vietnam y un repentino aumento de los precios del petróleo contribuyeron a un desastroso aumento de la inflación, toda esa inversión resultó ser nefasta. El plan de compras multimillonarias de activos de la FED  puede generar esa temida inflación que minusvaloraría la rentabilidad de toda la deuda norteamericana que posee China y que ya se está notando en los precios de las materias primas, algunas –como el crudo- que el país asiático necesita importar. Como el miedo a la inflación se hace extensible a todas las naciones todos están contra las últimas medidas de la FED, como resume muy bien la Comisión Europea: «los EEUU critican a China pero actúan exactamente igual’. Es decir, todos van a pedir explicaciones a China por no revaluar su moneda y a los EUA por la impresión de dinero sin respaldo. Pero aparte de la pataleta, ¿qué más pueden hacer?

El G-20 nació en 1999 como G-X, creado con el especial impulso de dos miembros del G-7, Alemania y Canadá, con el fin de evitar otra crisis financiera como la iniciada en Asia dos años antes. 11 años después, siguen buscando esa solución. Si analizamos los G-20 acaecidos durante esta crisis quizás sea exagerado el interés mediático que está despertando en esta ocasión: En noviembre de 2008, pocas semanas después del susto de Lehman Brothers, un Bush casi jubilado abrazó junto al resto de líderes mundiales la política del macrogasto público, juntó por primera vez en un foro económico a los líderes de los países avanzados con los mandatarios de China, India, Brasil y Rusia, los países en desarrollo más pujantes, y se habló de la “refundación del capitalismo”. La siguiente fue en abril de 2009 en Londres y el novato Obama inundó de optimismo la cita: más gasto público aún (“estímulos fiscales”), más representación en el Banco Mundial y el FMI para los países emergentes y lucha contra los paraísos fiscales. La siguiente fue en Pittsburgh (EUA) hace poco más de un año y apenas si se recuerda por unos vagos compromisos de reforma del sistema financiero aunque ya se empezó a citar el problema de los grandes superávits comerciales de China. Japón y Alemania y el de los grandes déficits públicos de la propia EUA, Reino Unido y España. De la de Toronto hace menos de 4 meses no hay nada que reseñar. Y en ésta probablemente se volverá a insistir en lo más evidente: el trasvase del poder económico hacia los países emergentes que ya se ha hecho patente en instituciones como el FMI y que parece inexorable.

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Pensiones

Pensiones 13El otro día el popular Leopoldo Abadía en el programa de Buenafuente defendía la subida de la edad de la jubilación en Francia con un “es que los viejos no se mueren ni a tiros”.  Sí, en el fondo el tema es sencillo: cada vez hay más jubilados que viven más tiempo y para pagarles la pensión o éstos cobran menos o a los que trabajan hay que quitarles más dinero vía impuestos o vía nómina. Esto no debería ser así, el dinero que cada uno aporta a lo largo de su vida laboral debería estar creciendo en inversiones seguras y rentables y sernos devuelto durante nuestra vejez mes a mes y no tener que obtener los fondos de los actuales cotizantes. El problema es que, como el futuro es impredecible, esta seguridad –caso de que los gobiernos gobernaran para el largo plazo- no se puede obtener, y eso incluye a todas las profecías que se han incumplido. Hasta ahora las previsiones catastrofistas sobre el sistema público de pensiones han fallado porque en épocas de expansión económica aumentan los cotizantes (por los emigrantes y menor desempleo) y los salarios son más altos con lo que el estado recauda más pero si esta crisis va para largo no parece que el actual sistema sea viable sin una reforma: de una manera o de otra rebajarán la cuantía destinada a pensiones. Puede ser haciendo trabajar más años a la gente (yo estoy radicalmente en contra) o ampliando los años de cotización para que la cuantía de las pensiones sea menor… y seguro hay otras alternativas pero al final es una cuestión matemática: menos trabajadores y más pensionistas significa que o unos aportan más u otros reciben menos. Yo estoy en contra de aumentar la edad de jubilación (aunque parece menos disparatada esa opción en Francia –de 60 a 62- que en España –de 65 a 67-), tanto porque me parece anacrónico (debemos trabajar cada vez menos tiempo y no más) como sobre todo porque es algo que no nos podemos permitir con la alta tasa de paro que tenemos. Cada año se jubilan unas 150 mil personas en España, si ampliamos dos años la edad de retirada hablamos de 300 mil puestos de trabajo menos que ofrecer en nuestro ya crítico mercado laboral. Pero evidentemente algo hay que hacer porque en pocos años en el mundo occidental se jubilarán los que nacieron con el baby boom posterior a la II Guerra Mundial (España en eso va con diez años de retraso, por una vez es positivo) con lo que las pensiones en el futuro serán muy probablemente de menor cuantía.

Las pensiones públicas nacen de 2 ideas: los seguros y la Seguridad Social. El origen de los seguros está en Escocia; 2 ministros de la iglesia escocesa (calvinistas) fueron sus inventores en 1744; lamentaban tanto la suerte económica de las viudas y huérfanos de los clérigos que dieron con una solución: En vida darían un dinero para un fondo que invertiría para que, tras la muerte, hubiera dinero que destinar a los vivos. La clave estuvo en el correcto cálculo de cuánto dinero sería necesario para las contingencias, y ahí radicó su éxito. De hecho, sus fórmulas no difieren mucho de las actuales, basadas en probabilidades y estadísticas, y que llevan a que las compañías de seguros sepan cuanta prima deben pagar sus asegurados para afrontar todos los imprevistos y aún así ganar dinero. Aún ahora el  “scottishwidows” o “fondo de las viudas escocesas” es un participante famoso e importante en los mercados. La idea se extendió primero a los soldados y luego a toda la sociedad. El que los seguros privados pasaran a ser públicos, la idea de un fondo social para imprevistos tuvo su origen, según el profesor de Harvard Niall Ferguson, en Japón, porque tras el gran terremoto de 1923 las compañías privadas no se hicieron cargo de nada por ser una catástrofe natural. Aunque antes, en 1883, el canciller alemán Bismarck ya puso en marcha un seguro de enfermedad, y el término “Seguridad Social” fue inventado después, en la América de Rooselvelt, fue el país nipón el que universalizó un  fondo de asistencia social. Lástima que en realidad buscaba una mejor salud de los jóvenes, futuros protagonistas de los delirios bélicos del emperador. El “todos deben estar asegurados” no murió a pesar de la derrota en la II Guerra Mundial que empobreció al país; es más, la asistencia estatal japonesa recibió tal impulso que se contagió a la mayoría de los países que vieron que ante la destrucción de una guerra no se podía confiar en los seguros privados. La Seguridad Social se convirtió en algo común: el estado empezó a pagar si no trabajas, si estás enfermo, si eres viejo…eso sí, a cambio gran parte del sueldo se destina a todos esos “seguros”. Japón con esa filosofía se convirtió el siglo pasado en la segunda gran potencia mundial en pocas décadas.

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