Ajenas a la crisis que en Europa sigue complicándose con el correr de los días, las bolsas globales están viviendo un rally alcista que llevó al SPX 500 (principal índice de acciones estadounidense) a ostentar su mejor comienzo en décadas, ganando cerca de un 8% en el mes y medio que lleva de vida este 2012.
¿Cuál es la causa de esta euforia? Sin dudas, la esperanza de que las políticas monetarias expansivas del BCE reestablecerán la confianza de los inversores y el crecimiento económico.
El espejo en el cuál se mira Europa es los EE.UU, que después de aplicar políticas similares (esto es, darle gratis a los bancos todo el dinero que necesiten) ha podido repuntar en cuanto a su productividad y empleo, superando en parte las consecuencias negativas posteriores a la explosión de la burbuja de las hipotecas en 2008.
