La viñeta de la semana

Dos días después de asumir el cargo de presidente de los Estados Unidos el premio Nobel de la paz 2009, Barak Obama, firmó la resolución para cerrar la pirsión de Guantánamo en el plazo de un año , eso fue el 22 de enero de 2009. Más viñetas en la categoría de “Humor” del blog

La semana en los mercados

La semana en los mercados 4Bernanke en un discurso contó la siguiente anécdota histórica:

Lincoln pensaba que lo único que le preocupaba a las personas era ser feliz, y exponiendo esta postura a un amigo marchaba en un carruaje cuando vieron un cerdo atrapado en el barro. El presidente pidió que pararan el carruaje y se apeó. En mitad de la lluvia, se metió en el barro y sacó de allí al cerdo poniéndolo a salvo. Cuando, totalmente embarrado, Lincoln subió de nuevo al carruaje, su compañero de viaje le dijo que aquella oportunidad era perfecta para echar por tierra aquella teoría de que las personas siempre buscan, únicamente, maximizar su felicidad. «En absoluto» -fue la respuesta que le dio Lincoln- «lo que he hecho es perfectamente consistente con mi teoría. Si no hubiera salvado al cerdo, me habría sentido terriblemente«.

Parece que por segunda vez en 2010 –y esperemos que por última- Europa va a tener que ir al rescate si bien –de momento- no de alguno de los “pigs” latinos sino de un país de la órbita anglosajona: Irlanda. Y además de forma voluntaria, como Lincoln, y sospecho que por el mismo motivo, ya que el rescate es muy importante para la felicidad de los que prestan la “ayuda”, ya que desean restar tensiones al resto de Europa.

Las últimas semanas parece que estemos viviendo un deja vú en Europa con lo que pasó hace poco más de 6 meses con Grecia: políticos de aquel país, miembros de la UE, consejeros del BCE y hasta el FMI negaron durante semanas que el país heleno necesitara capital, luego decidieron que 30 mil millones eran suficientes, y en menos de un mes la cifra se multiplicó casi por 4…y lo curioso es que incluso en ese momento de “rescate total” se seguía insistiendo en la solvencia del país. Lo mismo parece estar ocurriendo con Irlanda: “no necesita ayuda”, “48 mil”,  “mejor 80 mil”, “finalmente 100 mil”… Otra vez el dinero de todos servirá para que aquellos que lo han gestionado mal se salven y que los intereses de estos préstamos los paguen trabajadores y pensionistas irlandeses. Y si Grecia gastó mucho más dinero del que recaudaba, se supone que algún beneficio recaería en la población pero en el caso irlandés, siendo los culpables los mismos (los gobiernos que lo permitieron), del desfalco de las cuentas públicas sólo se han aprovechado los bancos. Creo que hace que este caso sea aún más grave y menos comprensible. Otra gran diferencia es que Grecia necesitaba el dinero cuanto antes para poder cumplir sus pagos pero Irlanda no, las prisas vienen del exterior.

También noto un deja vú con la reacción de los mercados, y no es la primera vez. Recuerdo que en el verano de 2007 ya se hablaba de crisis subprime, ya habían quebrado algunas hipotecarias en los EUA y ya se sospechaba del cercano fin de la burbuja bursátil pero sorpresivamente la FED abarató el precio del dinero y de repente se recuperó el optimismo hasta el punto que en pocas semanas marcaban máximos históricos el SP500 y el Ibex. Cuando se comprobó en 2008 que la economía estaba descarrilando se volvió a recurrir a bajar los tipos de interés pero los mercados ya apenas reaccionaron. Me parece que ahora pasará lo mismo, la euforia bursátil del 10 de mayo por el rescate a Grecia y la creación de un fondo de ayuda a los países en problemas, no parece que se vaya a repetir tras el rescate irlandés, por más que institucionalmente se insista en la buena noticia que es. Más bien al contrario es la constatación del fracaso de la falta de unión política y económica dentro de la €zona , de la política mundial de 2009 de macrogasto público (Grecia) y de auxilio a los bancos a cualquier precio (Irlanda). Y a pesar de toda esa ayuda política y económica, a día de hoy Grecia es el país del mundo con más posibilidad de impago de su deuda según CMA y ya se está hablando de prorrogar los plazos para devolver el dinero del rescate ante la incapacidad de conseguir financiación por su cuenta. Y es que el rescate obliga a unos compromisos que no son fáciles de cumplir, algo que muchos parecen olvidar.

Aunque a veces creo que yo tengo mejor memoria que los mercados, visto esta semana el éxito de la OPV de General Motors. GM suspendió pagos, con ello sus proveedores y bonistas le perdonaron una gran cantidad de deuda y sus accionistas minoritarios lo perdieron todo. Despidió trabajadores, bajó sueldos, arruinó a empleados y jubilados que compraron acciones para sus fondos de pensiones… y salió adelante con dinero público. Precisamente la salida a bolsa es para conseguir nuevos accionistas que aporten el capital suficiente para que deje de serlo el estado (pronto sacarán más papel al mercado porque se han captado 22 mil millones y hacen falta 50 mil) y empezar una nueva andadura no sólo sin deudas, además  con el beneficio fiscal de poder compensar los miles de millones de $ de pérdidas con futuros beneficios y por lo tanto estar exentos de pagar impuestos los próximos años. No discuto que quizás la solución haya sido la mejor económica y socialmente (no la más justa, por ejemplo Ford no recibió ninguna ayuda y ha visto cómo su país le hacía la competencia) en lugar de malvender la compañía o cerrar las factorías pero lo que es indudable es que todos han perdido con GM y, hablando en argot de agencia calificadora, tiene un “historial crediticio” lamentable, desde luego mucho peor que el de Irlanda, que ni desde que existe como país independiente (1921) ni en los siglos en los que formó parte del Reino Unido ha dejado nunca a deber dinero a sus acreedores.

Aparte de esta digresión, es evidente que nuestra mayor preocupación es el impacto que la nueva etapa de la “crisis de la deuda soberana europea periférica” (adelantada aquí hace un mes)  puede tener en España. De momento hay uno indudable: el coste financiero se nos dispara, tanto al Tesoro público que debe aumentar la rentabilidad de sus emisiones (como ya hemos visto esta semana) como a la banca española que posee miles de millones de deuda portuguesa –en pérdidas porque está casi en máximos históricos- por la que reducirá sus beneficios y tendrá que provisionarlo (perderá liquidez) en sus cuentas. Pero debo recordar que aunque hay un alto componente especulativo (aprovechando el escaso tamaño portugués e irlandés, lo que los hace más vulnerables) ha habido noticias económicas muy negativas que han sido reales, sobre todo en el caso irlandés. Si España cierra 2010 no alejándose significativamente de las previsiones gubernamentales será más difícil desconfiar de nuestra solvencia y que un ataque tenga éxito…pero si les damos la excusa, si como país no tenemos suficiente credibilidad, vamos a pasar un 2011 complicado, aunque desde luego yo descarto la suspensión de pagos.

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Lecciones económicas de Yoda

Yoda, pese a medir sólo 66 centrímetros, era un poderoso y sabio guerrero, Gran Maestro de la orden Jedi, entrenador y mentor de Luke Skywalker al que siempre ofrecía sabios consejos en su destino como caballero Jedi. Como nuestra aspiración pasa simplemente por la de ser unos buenos luchadores de nuestras finanzas domésticas, hoy veremos como … Leer más

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Decodificando a Warren Buffet

Decodificando a Warren Buffet 10Warren es, sin duda, el inversor estrella de todos los tiempos en el ambiente bursátil. En este post, utilizaré mi propia experiencia en el mercado para analizar y decodificar sus más célebres dichos, buscando que el lector pueda entender y ampliar los conocimientos de uno de los hombres más sabios del mundo en temas financieros y trasladar estos secretos a sus propias inversiones.

A continuación, 8 Consejos de uno de los hombres más ricos del mundo (y el único del Top 10 que hizo toda su fortuna en la Bolsa) analizados al detalle.

No intente predecir la dirección del mercado de valores, la economía, los tipos de interés o las elecciones.

Los analistas más prestigiosos siempre terminan en algún momento quedando en ridículo al errar sus pronósticos sobre los escenarios futuros para la bolsa, la economía, las tasas o las elecciones. Si eso le ocurre a personas estudiosas, generalmente docentes de las más prestigiosas universidades americanas y europeas… ¿Qué le queda para el inversor minoritario?

La solución a esto es invertir en negocios particulares, hacer micro y no macroeconomía. Detectar una empresa con un modelo de negocios simple, probado, con un management inteligente y orientado a los accionistas, con cierta historia y valores, e invertir en ella sin tratar de predecir la variación de corto plazo de las variables enunciadas anteriormente.

Si no puede ver caer un 50% su inversión sin pánico, no invierta en el mercado de valores.

Decodificando a Warren Buffet 11Este consejo debería ser una máxima que tiene que saber cualquier persona que está analizando invertir en bolsa por primera vez. El universo de las finanzas puede ser dividido en inversiones de renta fija e inversiones de renta variable. Para un perfil de inversor conservador, aquellos que no soportan ver variaciones en su capital porque enseguida les agarra el pánico a perder todo, la renta fija (por ejemplo los bonos) parece ser lo más apropiado, porque el desvío standard (esto es, el desvío que puede llegar a tener el rendimiento real del rendimiento esperado) es generalmente bajo.

Pero para aquellos inversores más arriesgados la renta variable es “el” lugar para estar, dado que las acciones presentan un retorno esperado que es mayor a la de cualquier otro tipo de inversión, aunque el desvío standard también aumenta.

El horizonte temporal de la inversión también es un factor a tener en cuenta para entender esto. Si la inversión es de largo plazo, entonces las variaciones de corto plazo no deberían ser motivo de preocupación.

En este sentido, Buffet exclama que si fuese por él, las bolsas podrían cerrar por tres años una vez que realiza una inversión, dada la poca relevancia que le da en lo inmediato a la variación de precios de las acciones compradas.

Existe un viejo refrán que resume un tanto estas ideas, que dice que “para ganar dinero en la bolsa hay que tener las tres P: Plata (dinero), Pelotas y Paciencia.

Nunca invierta en un negocio que no pueda entender, como tecnologías complicadas.

Este consejo puede también ser analizado desde un punto de vista emocional. Al comprar el inversor acciones de una empresa de la cuál posee información pobre o incompleta, es probable que ante un escenario de bajas repentinas la posibilidad de asustarse y sentir un fuerte deseo de vender la posición con pérdidas aumente significativamente.

El miedo a perder todo su capital, la sensación de haberse equivocado con la compra y un fuerte impulso a desprenderse a cualquier precio de la posición se vuelven predominantes, pareciera ser que las opciones son vender ahora y asumir pérdidas o quedarse y perder todo, no existe otra cosa.

En cambio, cuando se invierte en acciones sobre las cuales previamente se ha realizado un estudio responsable, en cuanto al negocio que la misma realiza, su historia, su respuesta en otros momentos de crisis, su Management, etc… la cosmovisión del tema cambia radicalmente.

En este último caso, ante fuertes caídas posteriores a la compra, se trata de un tema temporal. El inversor está convencido que en algún momento volverá a ver a la empresa cotizando en valores iguales o superiores al precio de compra, no sabe bien cuando, podrían ser meses o años, pero confía en que la crisis pasará y la empresa seguirá estando y las cosas volverán a su sitio.

Esta seguridad lo lleva a “quedarse quieto” y no malvender su posición, a pesar de las caídas y los escenarios catastróficos que emiten los medios y los analistas.

Visto así, me parece oportuno relacionar este consejo con la ansiedad del inversor. El inversor ansioso, primero compra y después averigua, porque no quiere que se “vaya el tren”, “hay que subirse ahora o nunca”. Al inversor paciente no le preocupa que el precio de las acciones emitidas por la empresa que se encuentra analizando esté subiendo fuerte de precio en esos momentos, porque sabe que es preferible dejar pasar una oportunidad que entrar apurado en un papel del cuál no conoce demasiado.

Para terminar, la única crítica que se le puede hacer a este consejo es sobre el final, cuando pone como ejemplo “tecnológicas complicadas”. Yo diría que cualquier negocio demasiado difícil de explicar, sea tecnológico, financiero, de retail o de cualquier otra industria, son los más peligrosos para invertir.

Compre compañías con buen historial de beneficios y posición dominante de mercado.

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