Esta entrada no es una crítica literaria de la película In Time, si bien está basado en la idea que fundamenta la distopía futurista que plasma la película del mismo título. Más allá del interés como producto de ocio que es la película, que ni califico ni descalifico, la idea de que el tiempo sea el dinero de curso legal de una determinada sociedad es fascinante por sus múltiples consecuencias.
Muchas son las aristas de la economía que podemos extraer de un mundo en que la gente vive un año por encima de los 25 años, salvo que gane más tiempo trabajando, robando o haciendo negocios. De hecho, no soy capaz de ver con total todas las consecuencias de un mundo así; lo que está claro, es que valoraríamos directamente y en nuestras carnes que los recursos son escasos.
Su delito no es robar tiempo, sino regalarlo.

