Las televisiones autonómicas entran en Carta de Ajuste

No está eajustel horno para bollos en el seno de la televisión pública, y no es para menos. El cierre de Canal 9, aparte de la cola que traerá por el tema laboral y por sus connotaciones políticas, y la amenaza de lo mismo que planea sobre el canal asturiano, despiertan temores en el resto de las televisiones autonómicas, todas tan endeudadas, todas tan politizadas…

Desde 1982, se comenzó la implantación de las televisiones autonómicas con el objetivo de promover cultura, lengua propia y realidad social de la comunidad, teniendo a su favor la proximidad con su audiencia (como propósito no está mal hasta que alguien confundió “audiencia” por “electorado”). Así, con una vocación de servicio público, buscan potenciar la realidad cultural de la comunidad actuando como agente dinamizador de la autonomía. Por otro lado, se buscaba la creación de una incipiente industria audiovisual capaz de crear producción que pudiera competir con los canales nacionales. Es este punto en el que se han obtenido los resultados más dispares; sólo la TV3 catalana, seguida en menor medida por la ETB vasca y el Canal 9 valenciano han logrado cierto éxito a la hora de exportar producto a la televisión nacional (o incluso internacional en algún excepcional caso). Aun así, de las casi 200 productoras de televisión, muchas han nacido y desarrollado de la mano de la televisión autonómica de su comunidad y se pretende que vayan madurando hasta crear un tejido industrial audiovisuales independiente del canal autonómico correspondiente. Es así que la media de la producción propia de las televisiones autonómicas según la Federación de Organismos de Radio y Televisión Autonómicos (en PDF) es del 43% de su programación, suponiendo un 76% de sus costes.

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Rebajando la euforia en España

malabarMucho de lo que creemos conocer y mucho de lo que valoramos es gracias a nuestra capacidad para comparar. Si nunca hemos visto a un malabarista, seguramente nos sorprendamos de la habilidad de alguien que consigue mantener en el aire 3 naranjas a la vez. Sin embargo, si vemos a esa misma persona tras haber asistido a un espectáculo del Circo del Sol es posible que le critiquemos por sus escasas habilidades. En los mercados financieros pasa mucho eso, por ejemplo hay un gran alboroto en España –y con razón- por lo mucho que ha subido la bolsa y bajado la prima de riesgo ya que no hace ni 18 meses el Ibex cotizaba en 6000 –y no hace ni 6 en 7500- y el diferencial con el Bund alemán superaba los 6 puntos (7.5% contra 1.5%). Son datos que muestran una gran mejora de la crisis financiera española pero aunque sean importantes, nos impactan tanto por el gran deterioro anterior. Además, también los datos nos muestran que la crisis económica no ha tenido la misma evolución.

Es evidente que las exportaciones, el turismo, el Euribor, el déficit presupuestario –con la trampa de excluir las ayudas bancarias-, la deuda privada e incluso la situación de nuestro sistema financiero (aunque todos sabemos a costa de qué ha sido y lo que nos ha costado a todos los españoles) están en su mejor momento de los últimos años y está muy bien pero no es suficiente. Si en lugar de comparar con algo más reciente como el verano de 2012 en el que hubo tantos problemas por el estallido de la crisis Bankia y todo lo que derivó de ella (incluida la petición de un rescate internacional) y por ejemplo nos situamos a finales de 2009, hace 4 años, nos encontramos con unas cifras muchísimo mejores que las actuales y con un ritmo de mejora superior tanto en los indicadores de los mercados financieros como en economía:

  • El Ibex había subido desde 6700 a casi 12 mil en menos de 9 meses.
  • La prima de riesgo no llegaba ni al punto (3.8% contra 2.8%)
  • El PIB había mejorado de su negatividad trimestre a trimestre y se esperaba fuera positivo –como ahora- al año siguiente cosa que se cumplió ya que en 2010 el PIB creció (y eso que fue un año horrible para el Ibex y la deuda por la crisis griega, lo que demuestra que no tienen por qué ir en paralelo, ni hacia arriba ni hacia abajo)
  • La tasa de paro no llegaba al 18% (ahora está en el 26%) y parecía –como ahora- que se había detenido su crecimiento, y eso que no había tanta emigración como ahora. También había más puestos de trabajo, con mejores contratos y mejor pagados.
  • Los impuestos eran más bajos.
  • La cifra de créditos era muy superior a la actual, tanto al consumo como hipotecas concedidas. Y a pesar de que los tipos de interés de BCE eran más altos, los tipos de los créditos eran más bajos.
  • La inversión extranjera de la que tanto presumen algunos era superior a la actual como se puede apreciar aquí
  • La morosidad del sistema financiero no llegaba al 5% cuando ahora está en el 12% y eso que está maquillada por la creación de la Sareb.
  • El ratio deuda pública/PIB rozaba el 50%, ahora el 90% y se espera llegue al 100% en 2014
  • Podemos seguir: producción industrial, ventas minoristas, precio de la vivienda, situación de la sanidad pública, precio de la electricidad, calificación de las agencias de ráting, matriculaciones de coches, situación financiera de la Seguridad Social, los más de 2 millones de parados que hoy no cobran… miremos lo que miremos y tanto datos macro como micro, tanto economía real como exclusivamente financiera, estamos bastante peor que hace 4 años.

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La semana en los mercados

eurodolarEstá más que asumido que antes o después los bancos centrales retirarán estímulos y comenzarán a subir los tipos de interés. Por eso llama tanto la atención la bajada de ayer de BCE aprovechando la bajísima cifra de inflación actual (inferior al 1% cuando el objetivo es el 2%). Otro argumento sería el intentar depreciar al € ya que la fortaleza del €, que se espera se prolongue al menos el tiempo que dure la polémica del techo de deuda en los EUA y las QE “infinitas” de la FED que debilitan al $, ha pasado de “venderse” como un símbolo de confianza en la €zona a ser una dificultad añadida para la recuperación económica en Europa. En concreto para España un € fuerte es una mala noticia para nuestras exportaciones fuera de la Zona €uro y un problema para la temporada turística ya que en 2013 está habiendo una subida de turistas británicos, norteamericanos y rusos que podrían en 2014 valorar el encarecimiento vía cambio de divisas como argumento para no elegir España. Sin embargo, no cuadra mucho bajar los tipos de interés ahora cuando a la vez se pronostica más reactivación económica en 2014 y sorprende un movimiento tan poco acorde con la opinión del Bundesbank. Pero más allá de la €zona, en otras áreas económicas ya no pueden bajar más y se descuenta que subirán. No se conoce cuando pasará pero nadie duda que ocurrirá.

Y cuando pase habrá un estallido de la burbuja actual de tipos bajos en la deuda pública. Nadie sabe si dicho cambio será lento o rápido, tranquilo o traumático pero es lógico pensar que repercutirá negativamente en los beneficios de las entidades financieras ya que toda su deuda en cartera –esa que por ejemplo en España desde hace 2 veranos tanto beneficio ha generado a nuestra banca- les provocará pérdidas y necesidad de nuevas provisiones. También encarecerá los intereses que pagan los emisores tanto públicos como privados. Así pues, será un obstáculo importante y sin embargo hay algunos analistas que lo ven como una oportunidad y profetizan “la gran rotación”. Su teoría es que los flujos que ahora están destinados a la renta fija se derivarán hacia la renta variable lo que ayudará a impulsar aún más al alza las cotizaciones bursátiles. En España hemos vivido 2 grandes crisis de deuda -en 1994 y en 2010- y su efecto en la bolsa fue justo al contrario del que suponen: lógicamente algo que estropea las cuentas públicas y hace daño a las cuentas de resultados del sector financiero es negativo para la bolsa por lo que para mi las consecuencias serían las contrarias de las que pronostican. Pero es más, es que creo que es imposible que haya una gran rotación de flujos de liquidez procedente del mercado de renta fija sin que baje el volumen total de la deuda, algo que no creo ocurra (como mucho bajará el ratio deuda pública/PIB si sube el PIB). Si alguien vende su cartera de bonos para comprar acciones en realidad no hay una reducción del flujo de liquidez en el mercado de deuda ya que el que la ha vendido lo ha hecho a otro que la ha comprado. La deuda es la que hay, alguien tiene que quedarse con ella, puede variar el tipo de interés pero nunca se reduce el volumen de la inversión a no ser que se reduzca el volumen de lo emitido; eso y no las subidas de los tipos sería lo único que podría provocar una rotación de flujos. Esta confusión viene de equiparar el mercado de deuda al de la bolsa y es un error.

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El camino letón

letoniaPor aquí hemos hablado varias veces de Letonia, un país que ha tenido un comportamiento económico bastante similar al español, pasando de un crecimiento espectacular basado en el crédito fácil y una burbuja inmobiliaria a una dolorosa recesión (con una brutal caída de los precios de los pisos) acompañada de mucha corrupción y dinero negro. El país necesitó un rescate, el gobierno subió la edad de jubilación, bajó los sueldos y subió los impuestos. Vamos, una sucursal de la marca España en el báltico.

Para que veáis la gravedad de su crisis, veamos un gráfico de su PIB comparado con el de Grecia.

letonia

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