El otro día pude leer en la peculiar web «Bomboncito Magazine» (de verdad, no sé como llegué ahí) un interesante artículo acerca de los 10 inventos relacionados con el dinero más importantes, que os pego resumidamente a continuación (tenéis información más detallada en su web).
- La caja registradora eléctrica (1906)
Inventada por Charles Franklin Kettering, el inventor del encendido eléctrico y el arranque automático, así como el primer generador práctico impulsado por un motor de automóvil. - Dinero electrónico (1918)
Su comienzo fue el movimiento telegráfico de fondos. Sin embargo, hasta la implementación del clearing automatizado por la Reserva Federal de EEUU en 1972 no existía una alternativa electrónica al procesamiento de cheques. En forma casi simultánea aparecieron sistemas similares en Europa, por lo que el dinero electrónico es mundialmente usado hace ya casi tres décadas. - El camión blindado (1920)
Ideado por Leonardo da Vinci hace siglos, el primero se construyó en Minesota, en la ciudad de St. Paul. - Oficinas de Información Crediticia (1937)
En la década de 1830 Lewis Tappan desarrolló un sistema de registros de información crediticia para cuidar los intereses de la empresa de su hermano, un mayorista en seda natural. Posteriormente reconoció el valor estratégico de esta información para otras empresas, y al establecer un eje de información que podía agregar información a gran velocidad y satisfacer las necesidades de sus clientes, sentó las bases de las oficinas de información crediticia. Posteriormente la oficina cambió de nombre a R. G. Dun & Co., y se fusionó en 1933 con The Bradtreet Company para dar lugar a Dun & Bradstreet, la principal oficina de información crediticia de la actualidad. - El cajero automático (1939)
En 1939 fue inventado por Luther George Simjian, bajo la marca Bankmatic. Simjian registró 20 patentes y persuadió a lo que hoy es Citicorp a probarlo. Después de seis meses el banco informó que existía poca demanda para su uso. - La tarjeta de crédito (1950)
Inventada por Frank McNamara, quien emitió su tarjeta para 200 clientes para que la pudieran utilizar en 27 restaurantes de Nueva York, de donde vino la designación de Diners’ Club. En 1958 American Express presentó su versión de una tarjeta de crédito universal. - Código de barras (1952)
Desarrollado inicialmente para los ferrocariles, para identificar que coches se podían colgar de que locomotora, pronto migraron al sistema UPC que todos conocemos, satisfaciendo la demanda de los supermercados para encontrar una solución para automatizar las cajas. - La tarjeta inteligente (1974)
Patentada en 1974, cuatro años después la miniaturización de componentes electrónicos permitió su producción masiva. Desde entonces, la demanda creció contantemente. - La hoja de cálculo (1978)
Las hojas de cálculo en papel hace siglos que son conocidas por los contables. La hoja electrónica (inventada por Dan Bricklin) no sólo revolucionó la contabilidad, sino que se convirtió en un bestseller. - Encriptación RSA (1983)
El punto clave consiste en que no se necesita participación activa entre la persona que encripta los datos y las personas que la decriptan en el otro extremo. El algoritmo fue creado por Ronald Rivest, Adi Shamir, y Len Adelman en el Laboratorio de Informática del MIT en 1976-77. El nombre del algoritmo deriva de las iniciales de los apellidos de sus inventores.
Pero ante todos estos inventos, pondría uno que es sin duda nos gustaría a todos tener en casa: La impresora de dinero. Aunque, claro, de momento ese preciado bien sólo lo tienen los bancos centrales y como si se tratase de un comodín que tienen escondidos para hacer trampas, sólo lo utilizan en caso de que vean la partida perdida. Hace poco los ingleses confesaron que lo iban a dar al botón de «imprimir» y ayer mismo los americanos también lo dijeron, por boca de Bernanke.
¿Por qué no se puede fabricar más dinero? o mejor dicho ¿Por qué no se debe fabricar más dinero?
La respuesta sencilla es la siguiente:
El otro día estaba escuchando en la radio una entrevista bastante interesante a una persona que harta de entrevistas de trabajo inútiles
Si todo fuera tan sencillo como pedir dinero cuando lo necesitamos y asumir el coste que tiene en ese momento, o prestárselo al banco cuando nos sobra y aceptar la retribución que nos dé, los derivados no habrían nacido. Pero los mundos financieros no son tan sencillos e intentaré poner algunos ejemplos cercanos:
A pesar de los mínimos de años que hemos visto esta semana y de la negatividad del mes de marzo y del año hay cierta sensación de que lo peor ha pasado por el rebote vivido a mediados de semana. En el fondo, la probabilidad de un gran rebote era bastante alta, y ya la comentamos el viernes pasado, pero no cambia ni la tendencia bajista ni los problemas de fondo que motivan ésta: la crisis de liquidez y la mala salud económica. Analicemos qué ha pasado esta semana:
El puenting lo inventó a principios de los 70 un escalador alemán que conectó una cuerda en uno de los puentes que cruzan el río Les Usses (Francia) y saltó desde el otro. Sin duda las sensaciones del puenting tienen que ser bastante fuertes, más incluso que las de tirarse en paracaidas ya que al tener la referencia del suelo más cerca experimentamos mayor velocidad lo cual nos hace descargar más adrenalina. No lo he practicado nunca ni creo que lo haga. El miedo a la altura me parece una ventaja evolutiva y no pienso luchar contra ella. No obstante aquellos que lo han probado, una vez superado ese miedo repiten siempre que pueden.
Cuando lavo una botella siempre me pregunto cual es la manera más rápida de vaciarla, ya que la que parece más lógica (ponerla boca abajo) no siempre es la que antes saca el contenido. Así que buscando por ahí me encuentro con esto.