Existe un estudio mítico para los teóricos de los mercados y que se llama «Tom Sawyer and the Construction of Value», escrito por Dan Ariely, George Loewenstein y Drazen Prelec. (Lo podéis leer con sus tres experimentos psicológicos en este enlace de la FED de Boston pero son 21 páginas en inglés)
De los tres experimentos sólo hablaré del primero:
Un profesor dice a una clase que leerá un poema de un autor conocido de EEUU durante 15 minutos. Entonces separa a la clase en dos grupos sin contacto entre ellos y hace las siguientes preguntas diferentes a cada grupo:
- Grupo 1: «¿Quién está dispuesto a pagar dos dólares por escuchar mi lectura de los poemas?»
- Grupo 2: «¿Quién estaría dispuesto a que yo le pagara dos dólares a cambio de escuchar mi lectura de los poemas?»
La respuesta que dan los grupos es totalmente lógica. El grupo 1 registra muy pocos alumnos dispuestos a pagar por escuchar al profesor, en concreto tan sólo un 3% aceptarían pagar esos dos dólares. En el grupo 2, lógicamente, el número de los que están dispuestos a cobrar dos dólares por escuchar al profesor es mucho más elevado, en concreto del 59%.
Como vemos hasta aquí todo muy normal, pero el profesor entonces le dice a cada grupo que la audición será gratis, es decir, que los del grupo 1 no tendrán que pagar por escucharle y que los del grupo 2 no van a cobrar por escucharle, y entonces pregunta a todos:
¿Cuántos, sabiendo esta condición de que ni cobro ni pago por escucharme, estáis dispuestos a oir mi lectura?
Lo lógico sería que aproximadamente el mismo número de alumnos del grupo 1 que del grupo 2, estuvieran dispuestos a escuchar la audición, una vez suprimido el cobro o el pago… pero la mente humana no es lógica y se ve muy fácilmente manipulada. Y si no, vean:
- El 35% de los alumnos del grupo 1, es decir, a los que inicialmente se les había pedido dinero por escuchar la lectura, dice que irán a la audición gratuita.
- Pero, sin embargo, tan sólo ¡el 8%! del grupo 2, es decir, de los que creían inicialmente que iban a cobrar, está dispuestos a ir a la lectura.
¿Qué ha pasado aquí? Que la pregunta inicial efectuada a los diferentes grupos ha condicionado a la mente humana, ha aparecido el efecto Tom Sawyer. Los del grupo 1 tienen un concepto del valor de la lectura del poema muy diferente a los del grupo 2, porque para ellos al tener que pagar primero y luego ser gratis, ahora vale más; para los otros es al revés, al ir a cobrar primero y ahora tenerlo que hacer gratis supone una pérdida de valor en su mente, cuando al final no hay nada de eso, la lectura tiene el mismo valor para todos.
Este experimento ha sido repetido por numerosos investigadores de muchas maneras y el resultado siempre es el mismo.
Esta valoración diferente que hace el ser humano de un mismo dato dependiendo de la información que nos hayan suministrado antes tiene muchas lecturas pero voy a citar sólo una conclusión que se me ocurre que aplicar a los mercados financieros:
- Un dato (sea macro o micro, sea el dato de IPC o los resultados de Nokia) será considerado bueno o malo más en función de la expectativa que teníamos de lo que iba a salir que por el valor del dato en sí. El que esto lleve a pensar a más de uno en posibles manipulaciones que van más allá de la bolsa es algo que forma parte del libre albedrío…
Cambiando de tema pero insistiendo en lo mismo, voy a relataros dos experimentos que evidencian la relación entre la psicología humana y la valoración de las pérdidas y las ganancias:
1) Manuel Conthe en un artículo que escribió hace años se hacía la siguiente pregunta:
¿Por qué los inversores son reacios a vender acciones con pérdida y proclives a vender las que arrojan plusvalías? Y se respondía que
Tras el cierre americano del viernes pasado, todo presagiaba iba a desarrollarse la típica semana bajista post-vencimientos y estoy convencido muchos de los que especularon al alza y que ganaron dinero con la subida se habían cambiado de lado apostando a una lógica corrección del fuerte y rápido rebote bursátil. Pero parece volvemos a la guerra del 2008: La FED contra los bajistas, ya que aprovecharon ese momento en el que parecía éstos iban a volver a imponerse para soltar un Plan de compra de activos tóxicos que lógicamente gustaría a la banca y frustraría la corrección.
Hace tiempo que terminó el debate de si los pisos iban a bajar o no. El abuso en el volumen de viviendas construidas,