Aunque parezca increíble, no a todo el mundo le gusta trabajar desde casa. las «excusas» que oigo por ahí son que no se organizan igual de bien que si estuvieran en la oficina, que se pierde un poco la rutina, que no se siente la presión del día a día, o simplemente, que necesitan gente a su alrededor.
Sea como fuere, a pesar de que muchas empresas están en contra de esta forma de trabajo, cada vez hay más que ofrecen a sus trabajadores la opción de trabajar algunos días desde casa y otros ir a a la oficina de forma que les permite conciliar mejor su vida laboral y personal. Pero en otros casos y debido a la crisis, hay empresas que no tienen más remedio que cerrar oficinas para ahorrar costes y mandan a sus trabajadores a casa. En este caso, tienes que afrontar la situación, organizarte y trabajar desde casa.
Si eres de esas personas que tienes que trabajar en casa, pero estás perdiendo la motivación, quiero dejarte unos pequeños consejos para que el ánimo no decaiga:
Crea tu rutina diaria
De la misma forma que cuando vas a la oficina te levantas, te duchas y te vas (ya tomarás un café en la oficina), haz lo mismo cuando trabajes en casa: te levantas, te duchas y aquí viene lo mejor: te puedes hacer tu propio café! ¡seguro que está mejor que el de la máquina! Es importante tratar de establecer una rutina de trabajo y cumplirla. Ajusta los horarios a tus necesidades y a las de tu familia y una vez establecidos trata de respetarlos.
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