Una reestructuración no es mas que un cambio de un tipo de estructura ya existente que debía ser modificado debido a diferentes circunstancias como: falta de motivación, de compromiso, de efectividad, de productividad o de capacidad operativa entre otras cosas.
Hoy vivimos en un mundo en el que están a la orden del día la flexibilidad y la capacidad de adaptación tanto de las empresas como de los propios empleados. Vivimos en un constante proceso de cambio y hay que saber adaptarse para poder sobrevivir.
Pero todo cambio, conlleva una reacción. Lawrence Polsky, director de PeopleNRG identifica cinco actitudes y ofrece consejos para enfrentarse a ellas:
- Asustados: Es natural tener miedo a un cambio. Estas personas necesitan que les escuchen y les dan tranquilidad. Es fundamental que el líder reconozca este miedo y de detalles sobre el proceso para que los afectados estén más tranquilos.

