Ante la actual situación económica mucha gente ha aclarado muchos conceptos e incluso ha habido bastantes que han pasado de la apatía por los asuntos financieros a crear teorías sobre el por qué y establecer hipótesis de todo tipo sobre lo que vendrá. A mi me agrada que el asunto económico despierte interés y si esta crisis (como apuntó aquí Oriol hace ya meses) sirve para que estemos mejor formados y mejor informados, a nivel particular y global, eso que habremos ganado. Pero esto es como la bolsa, si no se va en plan humilde acabas escaldado.
En la Gran Depresión se hizo famosa una frase de Grocuho Marx: «No entiendo de economía, pero se que las cosas van bien cuando son los neoyorkinos los que dan de comer a las palomas y no las palomas las que dan de comer a los neoyorkinos» y si hablamos de crisis bancaria unos 10 mil de los 25 mil bancos existentes en 1929 en los EUA desaparecieron durante los siguientes cuatro años, mediante procesos de quiebra, fusión o liquidación.
Con esto quiero decir que aunque es posible que a largo plazo estemos tan mal es absurdo a corto plazo estar con la cantinela de sacar los ahorros del banco y meterlos debajo del colchón igual que no vemos a nadie cazando las palomas del parque para comérselas. Ese es un buen ejemplo del pánico que no nos lleva a ninguna parte: ignoro si llegaremos a estar tan mal como en la Gran Depresión pero estamos muy lejos -en el tiempo- de ella.
Por supuesto a corto plazo puedan pasar muchas cosas y muy malas, ya hemos visto que en el primer trimestre de 2009 han perdido su trabajo más de ¡5000 personas! cada día sólo en nuestro país pero hay que diferenciar lo que puede pasar en los próximos meses (puede que problemas en Europa del Este, puede que nuevos mínimos bursátiles, puede que haya quiebras bancarias, puede haber deflación etc.), que es para lo que tenemos que estar preparados, a lo que podría pasar si la crisis se alarga mucho en el tiempo, para lo que es inútil prepararse demasiado y caer en el pánico ya que esa actitud negativa no lleva a ninguna parte.
Y es que en el largo plazo lo que puede ocurrir es imprevisible, y me resulta curioso que todos, los optimistas y los pesimistas, están seguros de que vamos a salir de la crisis…unos antes y otros después pero tienen todos esa cualidad tan humana de pensar que por supuesto iremos a mejor…Y es verdad, nadie piensa…»dentro de 5 años estaré peor» y eso se traduce en creer que el mundo irá a mejor, hasta el más pesimista lo cree y coincide en que se saldrá de ésta.
Esta semana se ha detenido -es pronto para usar la palabra frustrado- el rebote bursátil, coincidiendo con el fin de la pauta estacional alcista de las primeras semanas de abril y con la bajista de ser una semana post-vencimientos. Curioso que los máximos del mes de abril se vivieran justo el viernes 17, día de vencimientos. Se ha corregido la sobrecompra y la tendencia sigue siendo bajista, lo que no quita para que a corto plazo nos hayamos metido en un lateral que puede «dar juego» a ambos lados mientras no se rompan soportes y resistencias. El sueño de ver el positivo en el año parece ahora muy lejos pero sigue estando cercano el poder acabar el mes -por segunda vez consecutiva- en positivo. Poco que añadir a una semana bursátil que ha cumplido el guión, cambio pues de tema: