Cosas de economía de las que poder hablar cuando este verano alguien saque el tema de la crisis (y V)
Ya se acaban las vacaciones para muchos y con ello esta serie de cosas de economía de las que poder hablar cuando este verano alguien saque el tema de la crisis (ver primera , segunda, tercera y cuarta parte). Ya no tendrás que hablar en la piscina por qué es mejor mantenerla con agua salada en vez de cloro, ahora tus conversaciones se sumergirán a niveles muchos más profundos…
El efecto cobra
Esto se da cuando la solución a un problema solo sirve para empeorar el problema. El término “efecto cobra” proviene de una anécdota de la India colonial. El gobierno británico quería disminuir la población de serpientes cobras venenosas, de modo que ofrecían recompensas por cada cobra muerta. Pero los indios comenzaron a criar cobras para obtener beneficios. Cuando el gobierno descubrió lo que sucedía, cancelaron las recompensas y los criadores soltaron las serpientes. Las serpientes se multiplicaron y aumentó la población de cobras. El término se utiliza ahora para ilustrar los orígenes de la estimulación errónea en política y en política económica. Desafortunadamente, algunas de las crisis a las que se enfrenta nuestro mundo son resultado de nuestros intentos honestos de solucionar problemas.
El dilema de los samaritanos
Esta es la idea de que al ofrecer donaciones se reduce el incentivo personal de los individuos a ayudarse. Cuando se les ofrece ayuda, el receptor tiene dos opciones: utilizar la ayuda para mejorar su situación, o llegar a basarse en la ayuda para sobrevivir. Obviamente, el buen samaritano da ayuda esperando lo primero, que el destinatario la utilice para mejorar su situación. Por ejemplo, cuando un país ayuda económicamente a otro que ha experimentado un desastre natural, asumimos que el dinero ayudará a las víctimas, a limpiar, a reconstruir, etc… Los que están en contra de la caridad suelen exponer este dilema, reclamando que los beneficiarios de dichas ayudas pierden incentivos para hacerse miembros productivos de la sociedad. Esto se puede ver en acción cuando las personas que le quieren dar un euro o dos a los sin techo no lo hacen, por medio a que lo malgasten. Una “Transferencia de riqueza” de un par de euros de alguien que los puede desperdiciar a alguien que los vaya a utilizar para mejorar su situación es una acción estupenda. No obstante, si el destinatario de los euros no va a utilizar el dinero para un buen propósito, y en su lugar va a comprar drogas ilegales con ellos, es una acción menos deseable y por eso muchas personas se negarían a donar los euros. He aquí el problema: es difícil saber si la persona a la que le donas el dinero lo utilizará bien, de modo que la gente optará por no darle donativos a los sin techo. Ahora sufrirán las personas que usarían su dinero para mejorar sus situaciones.
Escrito por Carlos Lopez el 23 de agosto de 2011 con
16 comentarios.





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Echaremos de menos las fotos de estos artículos….