Cada vez que empezamos un trabajo nuevo, aparecen unos ciertos nervios: me gustará el trabajo, qué tal será mi jefe, mis compañeros, el ambiente de trabajo…Cuando ya llevas tiempo trabajando en un mismo sitio y tienes confianza con la gente, comienzan a aparecer los roces. Ya conoces a todo el mundo y sabes «de qué pie cojea» cada uno. Sabes lo que te molesta y no de tu jefe así como de las personas que están a tu alrededor.
Cada uno tenemos nuestras manías y a cada uno nos afectan las cosas de una forma diferente, pero sí es verdad que hay ciertas conductas que más o menos nos molestan a todos. Dime si tengo razón o no:
Que tu jefe te supervise absolutamente todo
Sabemos que la persona que está por encima de ti al final va a ser el responsable de todo lo que allí ocurra, pero si cada vez que haces un documento de word, un excel o un power point tu jefe tiene que supervisarlo, hay algo que falla: no sabe delegar. Si tiene a personas trabajando a su cargo, es porque confía en ellas. Si al final tiene que mirar cada pequeña de cosa que haces, el trabajo deja de ser productivo porque posiblemente no tendrá tiempo para todo y parará tu trabajo y además minará tu motivación, puesto que sentirás que no tienes ningún tipo de responsabilidad.
Esas reuniones en las que hay un orden del día, pero al final, acabas hablando de otra cosa totalmente diferente, que además, puede que a ti ni te afecte, pero ahí tienes que estar. O esas a las que se da vueltas y vueltas sobre lo mismo sin llegar a ninguna conclusión y mientras tú estás pensando en todo el trabajo que tienes por hacer y en lo mucho que estás perdiendo el tiempo.
Los ruidos altos
Según los expertos, si disminuyera el ruido en el lugar de trabajo, aumentaría nuestra productividad. A mi personalmente, me gusta escuchar música mientras trabajo, pero una música que escuche sólo yo. No me gusta escuchar la música de los demás. También están esas personas que no saben hablar por teléfono sin gritar, o esos que tienen el whatsapp con sonido y les suena cada dos por tres. Es algo realmente incómodo para los que les rodean.
