La semana pasada hablé sobre la desastrosa inversión que ha sido invertir en bolsas como la China o la de Dubai. Uno de los motivos claves eran el exceso de inversiones o capex que acabada diluyendo la rentabilidad de las inversiones y poniendo en riesgo la estructura financiera de las mismas. Hoy hablaremos de varios casos concretos.
Petrobras y Gazprom parecían dos claros ejemplos de las inversiones mas atractivas del mundo, estaban en mercados emergentes, tenían la propiedad de unos de los mayores reservas energéticas mundiales, tenían el apoyo de los gobiernos de Brasil y Rusia, lo que era especialmente determinante en el segundo caso por la agresividad del gobierno ruso contra las empresas privadas que no siguen las directrices marcadas desde el Kremlin. Parecía imposible poder perder dinero.