Literatura clásica (II)

El verano es una de las mejores épocas para leer, y como por aquí somos gente que cuando lee los pilares de la tierra lo que realmente nos preguntamos por el coste de la obra, os recomiendo 10 obras cuyo argumento principal es el dinero (aquí tenéis el primer artículo sobre literatura clásica) 1. El … Leer más

La economía de South park (II)

La economía de South park (II) 2Hace algo más de un año hablamos por aquí sobre la economía de South Park, concretamente del episodio de los gnomos de los calcetines. Hoy nos centraremos en otro de sus protagonistas, Randy Marsh el padre de Stan y uno más de los adultos desequilibrados e irresponsables del pueblo, veamos que nos cuenta la wikipedia sobre su personalidad:

Su personalidad demuestra que tiene muchísimos traumas de niño, lo que lo ha llevado al alcoholismo y a ser sumamente influenciable. Como muchos habitantes de South Park, su mente siempre tiene ideas absurdas y se mete en todo tipo de situaciones surrealistas. Aunque es un personaje secundario, es uno de los personajes secundarios con mayor actividad junto a Butters, pues sus ridículas ideas y absurdo comportamiento es bastante gracioso. Randy no es malo, en realidad es bastante amable con su familia y los demás, aunque comete demasiados errores por querer hacer las cosas bien y generalmente averguenza a Stan, por esta y muchas razones, ha terminado varias veces en la cárcel ya que su comportamiento extremo le causa muchos problemas.

Tiene un gran complejo de protagonismo, muchas veces piensa que todo gira a su alrededor y piensa que los demás necesitan o quieren ver lo que hace, cosa que nunca es cierta. Su esposa Sharon siempre trata de guiarlo, ella es más lista y Stan, su propio hijo, tiene mucha más madurez.

Las soluciones que encuentra a los problemas, como muchos adultos en South Park, por lo general son completamente absurdas.

Veamos que lecciones económicas podemos aprender de un tipo como este:

Simplemente, hazlo

“¡No hay tiempo para tu inmadurez Stanley; hazlo!”

Muchas de las causas y las cruzadas con las que se compromete Randy son tonterías. ¡Pero chico, se compromete, y rápido! Cuando se le mete algo en la cabeza (¡lo que sea!) hay que hacerlo para garantizar la seguridad, la prosperidad o el prestigio, Randy no pierde tiempo empezando. En este último pensamiento encontramos su buen hacer en la administración del dinero, que es simplemente esto: todo el conocimiento acerca de las finanzas personales en el mundo no tiene valor a menos que se actúe sobre él.

Una vez que te des cuenta de que la independencia financiera proviene de una inversión sostenida y ahorros, comienza a invertir y ahorrar. Prosperarás mucho más simplemente invirtiendo 100€ (o si es más, mejor) por mes en un aburrida cuenta corriente al 4% que continuamente intentando calcular cuáles son las “mejores” acciones y sin invertir nada todo ese tiempo. Lo que importa no es si se trata 100% de la mejor opción y la estrategia óptima, sino que lo hagas,  siempre se pueden realizar ajustes más tarde. ¿Y si no sabes que hacer?. Pregunta, que no te de verguenza hacerlo.

Administra tus riesgos

Stan: “Papá, no deseo ocultar mi cabeza en la arena.”

Randy: “Es lo mejor Stanley, ¿has comido tu panecillo de frutas?”

Stan: “Sí…”

Randy: “Bueno, asegúrate de que tu snorkel funcione y pon tu cabeza en el orificio.”

La inversión está llena de riesgos. Lo que con frecuencia determina su rentabilidad y seguridad es la forma en que administramos esos riesgos. Desafortunadamente para los aficionados de South Park, la conversación entre Stan y su padre demuestra exactamente el enfoque incorrecto para la administración de riesgos. Esconder la cabeza en la arena es tan inefectivo e incorrecto en respuesta a los riesgos de inversión que para hacer frente a terroristas. El enfoque correcto es enfrentar los riesgos, comprender sus implicaciones para su propio presupuesto y aislarse lo mejor posible.

Por ejemplo: el fraude de Enron demostró los riesgos de invertir en tan sólo una o dos cosas. En efecto, los antiguos empleados de Enron “metieron sus cabezas en la arena” colocando todos sus huevos en una canasta y esperando que sucediera lo mejor. No tenían protección contra el riesgo de que toda la compañía fracasara, lo que finalmente ocurrió. Un enfoque mucho mejor es diversificar sus inversiones en una amplia franja de fondos de índices, fondos mutuos, divisas extranjeras y otros vehículos. De esta forma, los contratiempos o desaceleraciones en un área no minarán su cartera completa.

Leer más

Recesión en vulcano

Imagínate una recesión en el planeta Vulcano. Debido a la débil demanda, un empleado vulcano eficaz  y trabajador no genera el suficiente negocio para justificar su salario. El jefe vulcano (Spock) llama a su subordinado para ver que opciones hay. Están de acuerdo en que no sería lógico mantener las condiciones existentes hasta el momento, … Leer más

Que calor.

La temperatura más alta jamás registrada en la Tierra fue de 57’3º C, en el desierto de Libia en agosto de 1923, el termómetro estaba situado a 5 metros de altura así que en tierra podría haber superado los 66ºC…. ¡A la sombra!. En España, el récord lo tenemos en Sevilla el 30 de Julio de 1876 cuándo se alcanzaron los  51,0 °C.

¿Y qué por qué os cuento esto? ¿Es que me voy a poner a hablar del tiempo?. Sí, aunque como siempre, el tiempo relacionado con la pela, que es lo que nos gusta aquí. El comportamiento del consumidor se puede ver influenciado por una gran variedad de factores, uno de los cuales es el clima. Vale, no es tan importante como una gran campaña de Marketing, pero sigue siendo bastante importante entender cómo los patrones y los cambios en la previsión pueden afectar al consumo. Un estudio ha puesto de manifiesto que el clima, y las condiciones relacionadas pueden ser responsables de los cambios en la demanda de productos, el momento de la compra y en la intención de compra de los consumidores. Ojo, no hablo de la venta de bañadores, si no del comercio en general.

Que calor que hace….

El verano es el momento perfecto para salir y disfrutar los grandes espacios abiertos inundados de sol. Ya sea tumbado junto a la piscina y tomando el sol o caminando por un parque al lado de casa, no puede haber duda alguna de que el verano es una estación que la mayoría de la gente disfruta de forma activa. Sabiendo esto, muchos pueden imaginar que poca gente tiene el tiempo o las ganas de ir a los grandes almacenes y hacer muchas compras por diversión. Varios estudios sobre la relación entre la luz del sol y la conducta de los consumidores, no obstante, prueban justo lo contrario. En tres estudios distintos llevados a cabo por Kyle B. Murray, la exposición del ser humano al cálido clima veraniego y a la luz solar reduce el mal humor y está directamente relacionada con un aumento de la actividad consumista. Los estudios, que recogían datos de ventas de tiendas locales y las comparaba con los informes climatológicos de los días en cuestión, mostraron que había más ventas en los días soleados que en los no soleados.

Otro hallazgo interesante del estudio de Murray fue que la luz del sol estaba relacionada con un aumento de la actividad al por menor, en especial cuando la temperatura exterior era baja. Este dato parece indicar que el sol de los días fríos aumenta el buen humor y disminuye las emociones negativas, dando lugar a un mayor deseo por comprar. O quizás, se trate de que los días soleados nos hacen pensar en poner al día nuestro ropero y en prepararnos para los meses de verano que se aproximan, todo ello nos vuelve a encerrar en los establecimientos con aire acondicionado.

Leer más

Burbujas socioeconómicas

Ayer hablamos sobre las 5 burbujas de ámbito financiero que estamos padeciendo. Las burbujas no se producen porque sí, tras ellas está el comportamiento de unos cegados inversores (o simplemente, ciudadanos), ha habido muchas tendencias en las últimas décadas a las se que puede denominar fácilmente como burbujas. A continuación, hacemos referencia a 5 burbujas socioeconómicas que siguen creciendo:

5 burbujas socioeconómicas

1. Crecimiento: se puede argumentar que el crecimiento en sí mismo se ha convertido en una burbuja. A lo largo de los últimos 30 años, los gobiernos parecen estar dispuestos a hacer lo que sea para evitar una ralentización del crecimiento. Pero éste, sin control, puede convertirse en algo cancerígeno. El crecimiento sostenible tiene que ser equilibrado. No podemos tener más, más y más sin consecuencias. Tanto si se habla de biología como de economía, el equilibrio entre la capacidad de recursos y su utilización es primordial. Las células que crecen sin control minan los recursos del organismo, y acaban con él finalmente. Lo mismo ocurre con los recursos económicos.

Si gastamos todos nuestros recursos para sostener el crecimiento, este, y la economía en sí misma, se estancarán y acabarán muriendo. El concepto parece tan simple, y aún no hemos sido capaces de entenderlo. Nosotros, los ciudadanos, seguimos apoyando políticas cancerígenas que promueven el crecimiento a cualquier precio. Estamos dispuestos a asumir cuantías de deuda sin precedentes para ayudar a las empresas en quiebra. Agotaremos nuestras líneas de crédito para tener lo último, lo más grande y lo mejor. Nos preocuparemos de pagarlo más tarde. Es un ejemplo perfecto de cómo una burbuja alimenta a otra.

2. Consumo: nuestro deseo insaciable ha alimentado las burbujas de crecimiento y endeudamiento. La casa de 90 metros cuadrados en la que crecimos no es lo suficientemente buena para nuestros hijos. Necesitamos una más grande. Los aparatos del año pasado ya no están de moda. Necesitamos otros nuevos. Nuestra antigua televisión sigue funcionando perfectamente, pero necesitamos tener un nuevo modelo de pantalla gigante de alta definición y cientos de canales.

Aunque todo este consumo inflacionario ha conducido al crecimiento económico, debemos recordar cuál es la base de estas compras: una enorme deuda. Que puede continuar… hasta que no pueda ir más allá. Como comenta Charles Hugh Smith en su artículo  Oversupply of Old Failed Ideas, Undersupply of New Pragmatic Ideas (Exceso de viejas ideas fallidas, escasez de ideas nuevas pragmáticas):

«Más allá de un nivel modesto, el consumo es el clásico ejemplo de rendimiento decreciente: seguimos gastando más pero disfrutándolo menos. Al final, el hastío, la alienación y el agotamiento reemplazan al placer.»

Si insistimos en crecer a cualquier precio, tendremos que prepararnos para asumir el coste que supone. Pero parece que la mayoría de nosotros queremos el crecimiento sin el coste que supone. No es solo imposible, sino indeseable.

3. Complejidad:

Leer más

Metaburbuja

Cada crisis se ha caracterizado por la explosión de una burbuja nueva, de tal manera que a lo largo de tu vida siempre estarás pillado en una. ¿Que eres un inversor arriesgado? Te pilló la de los .com ¿Que eres un inversor de lo más conservador? entonces la que te pilló es la inmobiliaria ¿Que pasas de invertir? entonces te pilla la seguridad social. Esta crisis que padecemos ahora parece tener una cierta peculiaridad y es que se trata de una burbuja de burbujas, veamos cuáles son 5 de ellas.

5 burbujas económicas y financieras

1. Inmobiliaria: Poca literatura que añadir aquí. No obstente tenemos que andar con mucho ojo no vaya a ser que estalle la burbuja inmobiliaria China. ¿O es que ellos van a ser inmunes?

2. Bonos: El mercado de los bonos se ha encontrado en una situación alcista desde comienzos de los años 80, con los precios del Tesoro estadounidense subiendo, y bajando las rentabilidades. ¿En qué momento un mercado alcista se convierte en una burbuja? Muchos han estado esperando una subida de las rentabilidades de los bonos durante años, y éstas siguen cayendo, tanto que incluso a principios de año estaban a tipo de interés negativo.

Históricamente los ciclos de los bonos suelen durar unos 30 años. Aunque los mínimos (como el de 1981) suelen invertirse muy rápidamente, los máximos (¿como el que estamos viviendo ahora?) suelen tardar entre 2 y 14 años en desplegarse, los máximos de los mercados de los bonos se suelen asociar a situaciones de depresión económica.

Leer más