Vujadin Boškov fue un entrenador de fútbol que trabajó entre otros con el Madrid, el Sporting y el Zaragoza. Si bien apenas es recordado por su carrera sí dejó un buen puñado de frases.
Fútbol es fútbol.
El fútbol es imprevisible porque todos partidos empiezan cero a cero.
Ganar es mejor que empatar. Y empatar es mejor que perder.
Perder es mejor que descender.
Prefiero perder un partido por nueve goles que nueve partidos por un gol.
Penalti es cuando arbitro pita
Y olé. No se le puede negar a este hombre su capacidad para decir verdades indiscutibles. Ya me gustaría que otros «profesionales» dejasen las cosas tan claras y se dejasen de rodeos. A veces no lo hacen porque no quieren y otras porque no pueden.
La economía, pertenece a ese grupo en el que decir las cosas tan claras es francamente difícil, tenemos algunas verdades indiscutibles («Ganar es mejor que perder») pero al igual que en el fútbol, la incertidumbre comienza con el partido. Nadie puede garantizar un resultado.
Frederich Hayeck, uno de los grandes economistas del siglo pasado, amado por unos y odiado por otros, explicó en su conferencia del Premio Nobel «The Pretence of Knowledge» (La pretensión del conocimiento) por qué la economía es como el fútbol: