Las Vacas y el I+D

Recientemente, la sección de ciencia del New York Times publicó un artículo acerca del exceso de vacas, es decir, exceso de vacas que producen leche que comenzaba así: Hace tres años, la tecnología permitió a los granjeros la oportunidad de romper una regla básica de la naturaleza: Las vacas no iban a tener el mismo … Leer más

Vigilando al vigilante

Muchas veces vemos en la prensa noticias acerca de que a un país le han quitado la calificación AAA y claro, muchos se preguntan ¿Qué es AAA?. La respuesta no es fácil, ya que son unas iniciales de lo más común, veamos que nos cuenta la wikipedia.

Además, es el nombre de varias asociaciones:

Y de algunos grupos anticomunistas:

Me parece que nos quedamos como estábamos y ya sabemos que si no está en la Wikipedia es porque no existe. Así que hoy en vez de copiarla (y sin que sirva de precedente) esta vez será ella la que nos copie a nosotros, veamos de que se trata el AAA que tanto aparece en la prensa económica.

Las calificaciones de riesgo de crédito a largo plazo se llaman más comúnmente ratings a largo plazo. Se trata de una escala (Desde AAA hasta D) aplicable tanto a los ratings en moneda local como a los de divisas. Los ratings internacionales miden la capacidad de cumplir con las obligaciones en moneda local o en divisas. Vamos que de alguna manera nos indica la posibilidad de un país pague casi con total seguridad la deuda (AAA) o un impago inminente (D)

La definición deja bastantes dudas sobre el riesgo de una letra respecto a otra. ¿Hay mucha diferencia de un AAA a un AA+?. Veamos que nos contaba el otro día Droblo:

“La probabilidad de “default” (impago en romano paladín) de un AAA de gobierno es:

0,007599% a un año. Es decir un 99.9924010% de que pague.
0,09462434% a 5 años. Probabilidad de 99,90537566% de pagar.
0,3292975266667% a 10 años. Es decir un 99,6707024733333% de que pague.

Qué pasa si pasamos a AA+:
Pues, que por ejemplo en 5 años, pasamos a una probabilidad de impago del 0,1190735566667%. ¡Oh Dios mio! Ahora la posibilidad de que me pague ha bajado al 99,8809264433333%, un 0,0244492166666999% menos que antes.

Desgraciadamente las implicaciones de que le bajan de AAA a USA, UK o como ya le ha pasado a España son muchas.

Conclusión: el mundo se está jugando miles de millones de euros (y por consiguiente puestos de trabajo) a que los señores de las agencias de rating estimen la probabilidad de impago con 15 decimales

A lo cual añadimos otra pregunta, si las agencias de rating son las que vigilan la economía ¿Quién vigila a las agencias de rating?. Para ello recurro a un interesante artículo de The Washington Post que os resumo a continuación:

Algo que se aprende de los momentos de prosperidad y en los de recesión es la importancia de los guardianes, esos profesionales que deberían salvaguardar el sistema y mantener la honestidad de los mercados. Cuando se ven comprometidos o se hunden en su trabajo, la confianza se evapora y los mercados se colapsan.

Eso es lo que ocurrió durante la burbuja tecnológica de los años 90, cuando abogados, auditores y analistas de valores decidieron aprovechar el chollo y hacer oídos sordos a la estupidez y corrupción. Y también ha ocurrido durante la más reciente burbuja crediticia, cuando las agencias de calificación de riesgos fueron seducidas por los gruesos honorarios que recibían a cambio de dar la calificación «A» a cosas que difícilmente entendían. Incluso hoy, grandes partes del sombrío sistema bancario siguen sin funcionar porque los inversores y prestamistas siguen sin saber en quién, o en qué información, confiar.

Las agencias dominantes, Standard & Poor’s, Moody’s and Fitch, siguen afirmando que sus errores fueron más intelectuales que vinculados a la corrupción. No obstante, una investigación realizada el año pasado por la Securities and Exchange Commission – SEC (Comisión de Valores estadounidense) sugirió lo contrario. De tal modo, que las compañías ahora están intentando restablecer su reputación adoptando nuevas medidas para mejorar la fiabilidad de sus calificaciones.  También han consentido en adoptar una serie de medidas sugeridas por la SEC y la Administración de Obama para aumentar el control del gobierno, prohibir la compra de calificaciones y proporcionar mayor transparencia al proceso de calificación.

Leer más

Keynes para Dummies

Es impresionante la cantidad de libros que hay «para Dummies» (o su versión española que eran «para torpes») veamos alguno de ellos que nos podemos encontrar en Amazon:

dummies

Así que hoy, desde esta humilde bitácora, tras el capítulo de ayer dedicado a Adam Smith hoy aportamos un nuevo volumen a esta colección: «Keynes para Dummies«.

Para empezar, veamos la curiosa entrada que tienen de Keynes en «Liberalismo.org«.

John Maynard Keynes (1883-1946) ha sido el economista más influyente del siglo XX, para desgracia de buena parte de los habitantes de este planeta. Su teoría expuesta enTeoría general de la ocupación, el interés y el dinero, proponía el inflacionismo y el déficit público como solución de todos los males. Las consecuencias a largo plazo de dichas políticas (que él despreció con la despectiva frase «A la larga, todos muertos») fueron las inmensas deudas públicas que padecemos casi todos los países, casos de hiperinflacionismo, amén de otros males similares.

Como veis es, cuanto menos, un personaje polémico dentro de la historia económica y de los pocos capaces de levantar pasiones enfrentadas. Intentaremos ser neutrales y equidistantes a la hora de hablar de su teoría.

El núcleo de la teoría Keynesiana es el siguiente: si tu decides acumular algo de efectivo en lugar de gastárselo, los ingresos en el resto de la economía descienden exactamente en la misma cantidad, de modo que ello tiene una repercusión en sus ingresos. La recesión tiene lugar a continuación: un período en el que trabajamos y producimos menos de lo que nos gustaría, y, como consecuencia, nos pagan menos también.

Para mostrar gráficamente esta situación mientras simplificamos las cosas, digamos que hay sólo dos personas el mundo, tu y yo. Es una pequeña economía irreal, pero, como veremos, la lección básica es aplicable a economías de cualquier tamaño.

En este mundo, yo gano 100€ a la semana vendiéndote pan a 1€ la rebanada, y tu ganas 100€ a la semana vendiéndome chocolate a 1€ la tableta. Los ingresos totales de esta economía (su Producto Interior Bruto o PIB) son de 200€, que corresponden a 100 rebanadas de pan y 100 tabletas de chocolate.

Ahora digamos que un día decides ahorrar 20€ de sus 100€ y los guardas debajo del colchón. Como resultado, mis ingresos se reducen a 80€, y los ingresos totales de la economía son ahora 180€, mientras la economía produce 20 tabletas de chocolate menos que antes. La semana siguiente, yo sólo tengo 80€ para gastar, lo que significa que sus ingresos también se verán reducidos a 80€, y usted acabará comprándome menos rebanadas de pan.

Al final, los ingresos de ambos son inferiores, producimos y consumimos menos de nuestro potencial. Nuestra economía está en recesión.

¿Cómo se traslada esto a la economía real y mayor? Piense en mí y en ti como bloques de personas, en esencia, cuando demasiados individuos deciden guardarse efectivo al mismo tiempo, quizás porque se vuelven pesimistas sobre el futuro, se produce una recesión. Como Paul Krugman «un liberal keynesiano» lo comentó en su blog:

La clave de la contribución keynesiana fue su consciencia de que la preferencia de liquidez, el deseo de los individuos de guardarse activos monetarios, puede conducir a situaciones en las que la demanda efectiva no es suficiente para hacer uso de todos los recursos económicos.

Por tanto, así es como empieza una recesión. La pregunta es, ¿cómo podemos salir de ella?

Nuestra primera opción es no hacer nada. Si presta mucha atención a toda la historia que le he contado, se habrá dado cuenta de que a pesar de la disminución de la demanda (usted ahora sólo precisa de 80 rebanadas de pan en lugar de 100), yo he mantenido mi precio fijo en 1€ por rebanada. Pero yo podría querer venderte más pan porque yo podría tener entonces más ingresos. Al final, yo empezaré a bajar mis precios para poder volver a vender las 100 rebanadas que produzco.

Leer más

Entrevista a Paul Krugman.

El otro día pude leer en el genial blog «Mi mesa cojea» una entrevista a Zapatero que comienza con unas preguntas interesantes sobre la situación económica.

JOSE: Presidente, muchas gracias por recibirme de nuevo.

ZAPATERO: Venga, sí, dispara. Y sé cruel, ¿eh? Que quede claro que no tengo nada que ocultar.

J: Vale. ¿Cómo va la suave desaceleración económica?

ZP: Bueno, verás, te confesaré algo. Creo que no es una suave desaceleración.

J: ¿No?

ZP: No. Creo que ya podemos hablar de crisis.

J: ¿En serio?

ZP: Sí. Y va a ser difícil, pero saldremos de ella. No en vano somos uno de los países de nuestro entorno mejor preparados para superar la crisis.

J: ¿Y por qué todos los indicadores dicen lo contrario?

ZP: Porque los indicadores son de derechas y me odian desde que dejé que los maricas se casaran. Si los indicadores los hicieran maricas dirían una cosa muy distinta, créame.

Como os podéis imaginar, la entrevista era inventada. Hoy haremos algo similar por aquí y aprovechando que Paul Krugman ha dejado de ser el último premio Nobel de economía (esta vez se lo dieron por primera vez a una mujer) nosotros le haremos una entrevista de despedida. Bueno, no se la hacemos nosotros por incompatibilidades con el cambio horario, así que se la he encargado al New York Times para que sus lectores le hagan las preguntas.  Bueno, eso tampoco es cierto, esa era mi idea pero ellos se me adelantaron, así que veamos que nos cuenta el bueno de Paul.

Pregunta: ¿Qué aspecto tiene la recuperada economía estadounidense? Obviamente muchas de las actividades que llevábamos a cabo en el pasado, como la construcción de viviendas, negocios relacionados con la propiedad inmobiliaria y todo tipo de cosas basadas en créditos destinados al consumo ya no funcionarán. Respecto a esto, ¿no se debería utilizar el dinero del estímulo para construir otro tipo de economía?

La economía restablecida seguramente implicará una mayor producción, de hecho, antes de que la economía mundial se desplomara se había producido un crecimiento de las exportaciones de los productos manufacturados, con escasez de mecánicos y otros trabajadores cualificados. Probablemente contará con muchos empleos verdes, en el amplio sentido de la palabra, no sólo personas construyendo y gestionando estaciones eólicas, sino también personas dedicadas al aislamiento y la reparación de tejados con cemento blanco.
Respecto al estímulo, mucho de lo que deberíamos estar haciendo no es tanto construir el futuro como evitar los daños colaterales de la crisis. Deberíamos ayudar mucho más a los gobiernos nacionales y locales para que la educación y los servicios básicos no se paralicen por el desplome. Deberíamos estar invirtiendo en infraestructuras básicas, que necesitamos independientemente de la forma de la economía. No está claro que el estimulo deba estar muy influído por posibles cambios de dirección, aunque intentar apoyar a la industria de la vivienda es un error.

Pregunta: Uno de los argumentos que escucho con mayor frecuencia contra el estímulo fiscal es que estamos quitándole el dinero a futuras generaciones. Mientras considero los beneficios que dicho estímulo puede proporcionar ahora, ¿en qué medida es beneficioso a largo plazo?

Leer más

La experiencia japonesa

Lo reconozco, me gusta el cut and paste, me parece el mejor invento desde la minifalda. Sólamente podría haber uno que lo superase y sería el Cut-and-translate-and paste (corta, traduce y pega). En los examenes como el cortaypega es imposible siempre opté por el «Copy» que también saca de un apuro. No sé por qué … Leer más

¿Es el especulador el problema?

La semana pasada tocó meter un poco de caña a los especuladores y a las asombrosas coincidencias que se producen a veces para que unos pocos ganen muchos millones, loa cual nos hace volvernos un poco conspiranoicos. Hace un par de años nos hacíamos por aquí la siguiente pregunta, ¿es especulador una palabra malsonante? del cual destacábamos lo siguiente.

La especulación crea riqueza
¿Por qué? Porque toda inversión, del tipo que sea, es una forma legítima de crear riqueza. Invertir significa participar con tu dinero en un negocio con la esperanza de ganar un beneficio. Al hacerlo, el inversor genera nueva riqueza que le beneficia tanto a él como a los que participan con él en el negocio, haciendo avanzar la vida humana y la felicidad humana. A mi juicio, eso constituye una actividad altamente ética .

Independientemente de que creen o no riqueza lo cierto es que aquél que se dedica sólo a especular paga impuestos como los demás, siendo por otro lado bastante difícil el ingresar en «B» debido a lo regulados que están la mayoría de los mercados financieros.

La especulación no es algo nuevo, tirando de Wikipedia me encuentro con que en la misma biblia ya se hablaba de algo similar a contratos de futuros.

Ya en el Antiguo Egipto, según la historia bíblica de Génesis capítulo 41, José salvó de la hambruna a Egipto después de interpretar los sueños de vacas gordas y vacas flacas del Faraón. Como primer ministro gravó con un impuesto de grano a la agricultura en los años de cosecha abundante (vacas gordas) y luego lo vendió en los años de escasez (vacas flacas). De esa forma mitigó la hambruna en los años de malas cosechas y además enriqueció al gobierno.

Por ejemplo, la semana pasada, en el artículo que publicamos, Oriol no tardó en encontrar especulaciones posibles gracias a la nueva normativa del carnet de conducir motos. En el fondo, la mayoría tenemos un pequeño especulador dentro esperando hacer negocio.

Así que como hoy nos ponemos del lado de los especuladores, rescato otro artículo de Tim Harford titulado «Por qué el mundo necesita más especuladores»

Cuando la economía está en un caos, a nadie se le demoniza más que al especulador. Primero nos dicen que los especuladores han elevado el precio del petróleo, condenándonos a una calefacción y un transporte más caros. Entonces, ellos han bajado el precio de las acciones bancarias, negociando golpes con los bancos más nobles de la City. Todo esto, se supone que debemos creerlo, es inmensamente rentable y altamente desestabilizadora.

Leer más