La bolsa ¡qué no se habrá escrito acerca de ella! Y sin embargo siguen saliendo textos que merece la pena leer y a la vez sigue habiendo aspectos que yo echo de menos. Por ejemplo, creo que en general se desprecia una y otra vez el factor más importante: la psicología, tanto del que invierte como de la masa que mueve las cotizaciones con su optimismo y su miedo. “Si usted pensó que las decisiones económicas que toma están modeladas por la razón, está muy equivocado. La emoción siempre va primero. La literatura científica está llena de experimentos que lo demuestran”. Por eso cuando alguien me dice que quiere iniciarse en bolsa siempre le digo que antes debe evaluar
A) Su nivel de compromiso
B) La intención que tiene.
Me explico: el nivel de compromiso es necesario porque no sólo es importante el dinero que se va a utilizar, aún lo es más conocer el tiempo que pretende dedicar. Ese puede ser el factor que determine el tipo de operativa (si de corto o medio plazo) y los productos (contado, futuros, cfds…) que más le convienen. No debemos olvidar que con la volatilidad actual, incluso un inversor bursátil esporádico, puede arriesgar en unas horas el sueldo de todo el mes…y eso son muchos madrugones.

