1989 fue conocido como «el año de los milagros» algunos dicen que es por la caída del muro de Berlín, pero yo creo que es porque en Octubre de ese mismo año, la revista «Futures» publicó un artículo de inversión que por fin daba consejos buenos. Eso si que es un milagro… Se trataba del inversor Dennis Gartman y sus 15 reglas ridículamente simples para invertir. 23 años después siguen igual de vigentes y conviene recordarlas. En general están escritas para la operativa bursátil pero muchas podríamos aplicarlas para inversiones más domésticas.
Articulos
Artículos de opinion
La viñeta de la semana
Javier Krahe será juzgado el 28 de marzo por su corto «Cómo cocinar un Cristo» que fue realizado en 1978 y emitido por Canal+ en 2004. Más viñetas en la categoría de “Humor” del blog.
¿Ofrece 2012 depósitos más rentables? Flash del primer trimestre
2012 no está siendo un año de buenas noticias para muchos españoles. La crisis económica continúa haciendo mella en mucho hogares y a ello se suman las últimas medidas fiscales que han afectado a la capacidad de ahorro de las familias.
Para quienes todavía se pueden dar el lujo de ahorrar, las noticias procedentes de la oferta bancaria de pasivo tampoco han sido las mejores. Los productos de ahorro mantienen rentabilidades discretas en la mayoría de sus plazos fijos y concentran en unos pocos altas rentabilidades.
¿Qué producto contratar?
Rentabilizar nuestro dinero es la meta principal al contratar depósitos bancarios. Analicemos entonces la mejor oferta del momento de acuerdo al plazo:
La semana en los mercados
En los mercados se llama toros a los alcistas y osos a los bajistas. El Origen de estos términos –nacidos en los EUA- no está muy claro. Se dice que es porque los toros embisten desde abajo hacia arriba mientras que el ataque de los osos es con sus garras hacia abajo y por eso son figuras simbólicas de los movimientos bursátiles. Respecto al término “osos” hay una explicación muy curiosa que tiene el mismo principio de la expresión española “vender la piel del oso antes de cazarlo” y que significa que no debe darse nada por sentado. Y es que, efectivamente, los tramperos antes de salir al bosque a despellejar a los animales que aún ni conocían ya apalabraban la venta de las pieles a los comerciantes que se las comprarían cuando regresaran. Es decir, algo similar a lo que hace un especulador bajista: vender sin tener con la obligación futura de recomprar. El viernes pasado pasó casi desapercibido el tercer aniversario de los mínimos bursátiles del siglo XXI de las bolsas norteamericanas (en el caso de las europeas casi todas fueron en 2003) y del histórico impulso alcista que desde el 9 de marzo de 2009 ha supuesto, salvo contadísimas excepciones, una gran victoria de los toros respecto a los osos y especialmente en los EUA, donde el principal índice, el SP500, ha subido desde entonces más del 100%. En el Ibex el rebote también fue poderoso: de cotizar a menos de 7000 en el punto más bajo de 2009 a hacerlo en enero de 2010, menos de 2 años después, a 12 mil si bien desde entonces en nuestro selectivo se han impuesto los osos.
Resumen del día
Recordando artículos:
- Hace 6 meses: Sospechosos habituales
- Hace 1 año: 12 importantes conceptos financieros
- Hace 2 años: Ni pánico ni soberbia
- Hace 3 años: Subastar su fuerza de trabajo
- Hace 4 años: Matrimonio de conveniencia
- Hace 5 años: Las cajas entran en el mercado «subprime»
Desgravación por vivienda, ley para bancos
La deducción por vivienda habitual se puede materializar a través de la desgravación por el dinero depositado en las cuentas vivienda, por las cantidades aportadas a la compra de una vivienda sea por ahorros sea por financiación ajena, por el alquiler tanto por parte del inquilino como por parte del arrendador y también por la construcción, reforma y rehabilitación.
La deducción por vivienda habitual se presenta así como una de las principales fórmulas para pagar menos a Hacienda de entre las diversas maneras de abaratar la factura fiscal.
Haremos una breve reseña del concepto y legislación de la deducción por inversión en vivienda habitual para luego comparar y diferenciar la que corresponde a la adquisición de la misma, de la que se alquila para denotar la gran diferencia de vivir bajo un mismo techo pero financiándonos de distinta manera.