Hace poco leí que Cleopatra estuvo más cerca del nacimiento del iPhone que de las pirámides y es que la pirámide de Keops se construyó sobre el 2570 mientras que Cleopatra nació en el 70 aC, unos 2070 años antes que el teléfono de Apple.
Sin embargo, nosotros pobres mortales del siglo XXI estamos igual de expuestos al iPhone que a la pirámides, y es que lo primero se utiliza para lo segundo, pero no son pirámides de las chulas, de las que servían para enterrar a los faraones. Son pirámides de las malas, de las que sirven para enterrar nuestros ahorros.
Hace 2 años escribimos por aquí un artículo titulado «Diferencia entre un timo piramidal y un esquema ponzi«, uno lo lee y piensa que estas cosas sólo ocurrían antes, que ahora ya estamos muy escarmentados y muy informados.