El fin del círculo virtuoso

El fin del círculo virtuoso 2El mundo de las previsiones económicas sólo se ve superado en volatilidad por los propios cumplimientos de esas previsiones. De hecho, ante un acontecimiento económico, como puede ser el crecimiento del PIB de un país a lo largo de un año, podemos encontrar previsiones para todos los gustos, continuamente actualizadas y modificadas en función de los eventos que vayan ocurriendo, para dar con un resultado final que puede no corresponder a ninguno de los escenarios previstos.

Es por eso que, a pesar de los grandes avances acaecidos en tecnologías de la información, en capacidad de trabajo con grandes volúmenes de datos, en las técnicas de recogida de datos, etc. Lo cierto es que las previsiones económicas se hayan todavía sujetas a un componente de aleatoriedad nada despreciable.

Un ejemplo lo estamos viendo con las previsiones de crecimiento para le economía española en este año. Tras los avances de las distintas entidades y organizaciones, que cifraban el crecimiento en una continuación claramente alcista pero moderando la cifra del año anterior, nos encontramos con revisiones al alza o a la baja casi cada día dependiendo en muchas ocasiones de cómo evolucione algún asunto que, en principio puede parecer tan alejado de la economía como de nuestro país.

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El regalo que no fue

El regalo que no fue 4Un ayuntamiento tiene un problema: un bloque de edificios amenaza ruina y teme que su caída provoque que otros caigan también y en lugar de hacer una explosión controlada, decide expropiarlo e invertir dinero en él para apuntalarlo. Gasta lo suficiente como para que no se vuelva a caer pero ignora si en el futuro harán falta nuevas inversiones y más gasto. Ante esa tesitura, prefiere ponerlo a la venta entre las diferentes promotoras y que la que ofrezca más se quede con él.

Eso es lo que hicieron la mayoría de países tras la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008: invertir dinero público para apuntalar a las entidades financieras por temor a que su caída tuviera un efecto sistémico. Unos lo hicieron como accionistas para luego vender, otros con créditos… todos con la inestimable ayuda de sus bancos centrales. En general casi todos los países de nuestro entorno gastaron más que España en sus bancos pero al final España es la que menos retorno va a obtener de ese gasto. El motivo hay que buscarlo tanto en la mala gestión que se hizo como en el carácter de las entidades financieras que necesitaron auxilio.

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La semana en los mercados

La semana en los mercados 6Tengo un conocido libanés que vive allí, y con el que tengo contactos regulares vía whatsapp, que me tiene bien informado de todo lo que ocurre en la zona de forma directa, además de comentarme lo que cuentan los medios árabes, en general ignorados por aquí. Lo conocí hace unos años porque su hermana –que vive en España- se casó con el hermano de un amigo mío y hace unos meses estuvo en Barcelona en un congreso (él es un médico famoso en su país) y tuve oportunidad de conocerle un poco mejor y de charlar sobre la situación de su país. De hecho, él acababa de vender una propiedad en Beirut y estaba deseando traerse el dinero a España porque le daba mucho miedo la situación de su país y quería tener un colchón de reserva “a salvo”. Como para la Hacienda española el Líbano es un paraíso fiscal no era una buena idea y un par de bancos españoles rechazaron el ingreso (esto lo comento para que se vea que alguna cosa hacen bien los bancos de este país) y al final se lo ha llevado a Brasil, donde también tiene familia (hay más libaneses fuera que dentro del Líbano), y no le hicieron ascos al ingreso. Él es cristiano pero, al igual que los musulmanes, está criado en la animadversión hacia los judíos e Israel. De hecho, los españoles no necesitamos un visado para entrar al Líbano pero como en nuestro pasaporte haya algún sello que indique que hemos estado en Israel, no nos dejarán pasar.

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¿Qué es la inversión socialmente responsable?

¿Qué es la inversión socialmente responsable? 8La inversión socialmente responsable (ISR), que antes se consideraba un área de nicho para la práctica de la inversión, ahora abarca una amplia audiencia de inversión que incluye a personas físicas, grandes patrimonios e instituciones como planes de pensiones, fondos de inversión y fundaciones. Los principios religiosos, las creencias políticas, los acontecimientos específicos y el amplio cometido de la responsabilidad empresarial (es decir, la inversión ecológica, el bienestar social) impulsan esta práctica de inversión.

En efecto, la asociación profesional USSIF: El Foro de Inversión Sostenible y Responsable, en su “Informe 2016 sobre Tendencias de Inversión Socialmente Responsable”, estima que alrededor de 8,72 billones de dólares en activos bajo gestión se suscriben a uno o más de los enfoques de inversión socialmente responsable antes mencionados, lo que supone un aumento del 33% desde 2014.

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¿Por qué una ciudad ha prohibido minar bitcoins?

¿Por qué una ciudad ha prohibido minar bitcoins? 10Recientemente me contaron la anécdota del dueño de una presa hidroeléctrica que quería utilizar el excedente de producción para minar bitcoins (finalmente por problemas legales no pudo). Minar criptomonedas hoy en día no es un buen negocio a no ser que tengas la energía gratis, la robes o la consigas muy muy barata.

Plattsburgh es una de las ciudades en las que la electricidad está más barata en los EEUU. La ciudad cobra 4,5 centavos por kilovatio-hora (kWh) cuando el promedio nacional es de unos 10 centavos por kWh. En el caso de las operaciones industriales paga aún menos, 2 centavos por kWh por la electricidad. La razón es que la ciudad obtiene su electricidad de una presa hidroeléctrica en el río San Lorenzo.

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La vida sin cuenta bancaria

La vida sin cuenta bancaria 12Millones de personas en todo el mundo viven sin bancos. Sin embargo, en países de nuestro entorno, la mayor parte lo hacen porque han quedado excluidas del sistema financiero por vivir en zonas rurales y de escasa población (exclusión por razones geográficas) o por tener unos niveles de renta muy bajos (exclusión por razones económicas).

De hecho, tras la última crisis, los afectados por la exclusión financiera han sido legión, en su mayoría aquellos que tuvieron negocios o empresas en los momentos de bonanza económica y que vieron que de tales sólo les quedaron las deudas. Así mismo, fueron muchos también los que no pudieron hacer frente al pago de sus deudas (como hipotecas) y se vieron expulsados del sistema financiero para, probablemente, no poder volver jamás. A día de hoy, muchas de estas personas no pueden tener una tarjeta de crédito a su nombre, ni una cuenta bancaria, ni siquiera una propiedad susceptible de ser embargada.

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