¿Eres de esas personas que piensan que «si quieres que las cosas salgan bien, hazlas tú mismo»? ¿Cuando delegas en alguien llamas cada 5 minutos para ver cómo van las cosas?
Supongo que ya lo sabes, pero te recuerdo que es imposible tenerlo todo bajo control. La vida está llena de sorpresas e intentar controlarlo todo es absolutamente inviable y además te generará inseguridad, ya que siempre te quedará la duda de, si efectivamente está todo controlado o no.
Está muy bien ser una persona organizada, planificadora, responsable y precavida. El problema está cuando querer tenerlo todo bajo control se convierte en una obsesión, tanto a nivel personal como a nivel laboral. Ésta, como cualquier otra obsesión, pueden derivar en una enfermedad, así que te aconsejo que te relajes para no llegar a este punto.
El blog de Manuel Gross, nos da las claves para intentar superar esa manía de tenerlo todo bajo control:
No malgastes tu energía queriendo controlar decisiones y acciones de otros o algo externo que tú no puedes cambiar.
Siempre existirán variables externas sobre las que tú no tendrás control. Identifica cuáles son y acéptalas. Te sentirás mejor, porque no estarás luchando contra lo que no puedes cambiar.
