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¡Y sólo llevamos medio mes!

Este mes de Octubre la actualidad está siendo dominada por el asunto catalán y desde luego como tema político es apasionante porque nunca habíamos vivido en la actual España algo así y si nos fuera ajeno, seguro que podríamos valorar las complejidades de ambos bandos y la parte de razón que se reparten. Pero si la objetividad es habitualmente utópica, en algo que nos atañe tanto se antoja casi imposible. Por eso es mejor recurrir a los hechos y a los datos, más que a buscar quien tiene o no la razón. Y para mi hay dos hechos acaecidos este mes especialmente graves:

  • La sociedad catalana (no hablo de la relación de Cataluña con el resto) no había estado tan fracturada desde la Guerra Civil. Un cuarenta y algo por cien de la población está enfrentado a un cincuenta y algo y en ambos porcentajes se incluyen amigos, vecinos, compañeros de trabajo y familiares. Catalanes que creen que otros catalanes les están perjudicando por tener una visión distinta. Y con una polarización absoluta: “O con mis ideas o contra ellas” porque incluso quien reclama diálogo tiene claro que al final de ese diálogo quiere (o no) un estado propio, como si ese posible cambio o ese mantenimiento de las cosas como están fuera de repente imprescindible para sus vidas. Se han llegado a banalizar de tal modo las palabras que se llama fascista al estado español por algo tan común en la mayoría de las democracias como no aceptar el derecho de autodeterminación de un territorio o nazi al govern porque intenta influir ideológicamente en las escuelas y usando la televisión pública, algo también muy habitual en cualquier país.
  • En unos pocos días la economía catalana ha sufrido un revés épico. Además, previsible. Recuerdo que en muchas ocasiones aquí he advertido de los riesgos de intentar la secesión y hubo quien me acusó de “mentir y amenazar”. Ahora que se han concretado algunas de esas consecuencias (huida de bancos y empresas, reducciones de inversiones, menores contratos, cancelaciones de viajes…) esos mismos le quitan importancia pero la tiene, es un Octubre negro para Cataluña. Puede que el traslado de sedes no sea gran cosa (apenas se pierde el impuesto municipal de actividades económicas) pero es un primer paso muy significativo y una señal de algo peor ya que si las que hay se van, hay muchas posibilidades de que quien pensara en invertir y/o localizarse en Cataluña ya no lo haga. Costará probablemente años volver a la situación económica de septiembre y para colmo, no ha servido de nada porque la independencia sigue estando tan lejos como hace un mes ya que la clave está en que el resto de los gobiernos de la comunidad internacional la reconozca como estado y eso no está pasando. En el fondo para la economía ya da igual lo que conteste Puigdemont a Rajoy o si la independencia está vigente o suspendida e incluso si se empieza a aplicar el artículo 155, porque la desconfianza entre administraciones públicas que pelean entre sí en lugar de dar servicio a los ciudadanos, es algo que ha generado un ambiente hostil para los negocios.

Y esto era algo tan fácil de pronosticar que yo llevo años diciendo que pasaría. Pero se negó por el bando independentista como se negó algo tan evidente como que la UE está en contra de cualquier ruptura de la unidad de uno de sus miembros y que tiene unas normas claras, que han sido repetidas por sus dirigentes las últimas semanas: que reconocen el orden constitucional español como preferente. Ni con los errores de bulto de Rajoy el 1-O han conseguido que algún gobierno se comprometiera a reconocer a la República catalana. De hecho, yo no culpo a la mayoría de los ¿2 millones? de actuales independentistas por creer que era factible algo tan sumamente complicado y con tan baja probabilidad de éxito, culpo a las autoridades y a los personajes (políticos pero también columnistas, economistas, tertulianos etc.) que les mintieron (probablemente de forma consciente) ignorando los riesgos y dibujando un procés completamente alejado de la realidad. Y siguen sin pedir perdón ni cambiar de discurso. Es triste que aún hoy muchos se enfadan con los que les sacan del error en lugar de volverse contra los que les han contado una historia que no era cierta: ni ha habido reconocimiento internacional ni apoyo de la UE, que además ha dejado claro que en el improbable caso de una independencia, por supuesto –como hemos dicho una y otra vez los que nos hemos informado sobre ello- Cataluña se quedaría fuera. Incluso han sacado el engaño de que no pasaría nada, que se ingresaría en el EFTA como Noruega, lástima que la realidad sea otra: no se puede ingresar en el EFTA sin el beneplácito de todos los miembros del Espacio Económico Europeo (incluido España) por unanimidad.

Entiendo que el noventa y muchos por cien de la gente no se informa por sí misma y cree lo que le dicen los medios o los personajes famosos con los que se siente ideológicamente más identificado pero una vez más esto se ha demostrado como un error. Nadie sabe si tras un proceso –que no será corto- será factible una Cataluña independiente y nadie sabe si tras unos años los catalanes vivirán mejor gracias a ello pero sí sabemos, y estas semanas son un pequeño anticipo, que intentar la separación empeora la situación económica y que si al final llega la independencia, los primeros años tampoco serán fáciles porque costará mucho obtener reconocimiento primero e ingresar en organizaciones internacionales después. Si alguien quiere la independencia está en su derecho, pero siempre debe estar bien informado de las consecuencias, ¿lo estaban los supuestamente 2 millones que votaron Sí el 1-O? Desde luego si creyeron las mentiras de la mayoría de los líderes y medios independentistas sobre lo factible que iba a ser la independencia y que todo iban a ser beneficios, desde luego que no. Y que la independencia real no iba a ser posible pocos días después del 1-O y que no es cierto que Cataluña tenga en absoluto más capacidad de presión que España, lo demuestra el que Mas –aquel que hinchó todo esto convirtiendo a CiU en un partido independentista tras el rechazo del pacto fiscal por parte de Rajoy en 2012- siguiera recaudando dinero para pagar la multa al Tribunal de Cuentas español. Es fácil deducir que si paga es porque lo considera una autoridad que puede castigarle si no lo hace, es decir, reconocía la permanencia de la soberanía de España tras el 1-O.

Y que conste que los errores políticos son en ambos bandos y para nada estoy de acuerdo con la estrategia de Rajoy porque sienta un peligroso precedente que es el siguiente: cualquier gobierno de cualquier comunidad autónoma podrá saltarse las órdenes del Tribunal Constitucional y del gobierno central durante tiempo indeterminado que mientras no declare la independencia (o lo parezca), el estado no hará nada. En cualquier caso da igual que le echemos la culpa a Rajoy, a Puigdemont, a ambos o a más gente, porque esto ha dejado de ser un problema político para ser un problema social y económicode los que afectan al bienestar de la gente, sean unionistas, independentistas o les importe un bledo el tema. Y es que hoy Cataluña está peor que hace un mes y no tiene pinta que vaya a haber mejoras en el corto plazo. Hasta S&P ya especula incluso con que Cataluña entre en recesión. Mientras, en el resto de España hay un sabor agridulce en lo económico (llegan inversiones y empresas que huyen de Cataluña pero que le vaya mal a uno de los motores de España no es bueno para el conjunto) y un terremoto político que ha dejado, entre otras cosas, al gobierno sin apoyo para los Presupuestos. ¿Lo peor? Que se aplique o no el artículo 155, tenemos inestabilidad y conflicto para –mínimo- meses. Como suele pasar en estos casos, no hay ganadores: todos perdemos.

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Escrito por Droblo el 16 de octubre de 2017 con 93 comentarios

La semana en los mercados

Ya que estamos en semana de puente hoy voy a escribir poco y en su lugar voy a enseñaros algunos gráficos extremos de los últimos años, por ejemplo la

Cotización en bolsa de Lehman Brothers en sus últimos tiempos, un recordatorio histórico:

El impacto de la crisis incluso sigue vivo en la cotización de bancos que sobrevivieron como es el caso de Citigroup

En el lado contrario, tenemos a varias grandes empresas tecnológicas a las que la crisis les han sentado muy bien en bolsa, por ejemplo Amazon

En el mercado de deuda también se han visto cosas excepcionales, como

El desplome durante la crisis de la rentabilidad del bono a 10 años suizo hasta sus mínimos históricos (ahora está casi rozando el positivo de nuevo):

Ahora casi el caso contrario, la rentabilidad del bono griego a 10 años

Aunque para gráficos insólitos los que nos ofrece Venezuela, por ejemplo

Con la constante devaluación de su moneda como se puede ver en este gráfico del bolívar contra el €:

Lo más sorprendente de la imagen anterior es que a pesar de lo impactante que resulta, es insignificante porque refleja sólo el cambio real que no usa nadie, actualmente en el mercadoparalelo del país (en la práctica el único accesible) para conseguir 1 sólo euro se pagan entre 17 mil y 27 mil bolívares, lo que significa que la moneda nacional no vale apenas nada y eso se nota en su inflación:

La inflación es tan alta que el dinero se refugia entre otros activos como la bolsa de Caracas que a pesar de su ínfimo volumen puede presumir de una altísima rentabilidad (en moneda local, claro)

Acabo con la evolución del precio del barril Brent este siglo

Y si os quedáis con ganas de leer, mi selección de links de cada semana:

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Escrito por Droblo el 13 de octubre de 2017 con 43 comentarios

El Corredor Central del Mediterraneo

Decidido a no hablar de la situación catalana durante un tiempo, tarea muy complicada, me ha llamado la atención la publicidad que últimamente se le ha venido dando al Corredor del Mediterráneo, que parece, quizás esta sea la buena, que va a recibir el espaldarazo definitivo.

La idea de una línea férrea que una toda la costa mediterránea desde la frontera con Francia hasta Algeciras no es nueva. De hecho, es una vieja aspiración de los grupos políticas más orientados hacia el europeísmo, así como de diversas asociaciones empresariales. Tanto es así, que esta asociaciones se hallan ahora englobadas en FERRMED, una asociación multisectorial empresarial que actúa a modo de “lobby” o grupo de presión, con el objetivo de unir Europa de Norte a Sur mediante un corredor ferroviario que conecte las zonas de mayor actividad económica y logística, potenciando especialmente las conexiones de puertos y aeropuertos. Dentro de esta entidad se hayan englobadas entidades públicas y privadas, empresas, cámaras de comercio, autoridades portuarias, etc.

Mediante este trazado ferroviario se unirían las comunidades autónomas de Andalucía, Murcia, Valencia y Cataluña, las cuales  aportan el 50% de la población española, el 45% del PIB, el 47% del tejido productivo, el 46% del empleo, el 51% de la exportación de bienes, el 63% del tráfico de mercancías portuarias y se colocarían, como zona,  en el séptimo puesto de importancia por PIB de la Unión Europea.

Su coste sería elevado, 41.500 millones de euros, según FERMED, aunque también lo serían sus beneficios. El caso es que tal cifra quintuplica el coste de su alternativa: el Corredor Central

Además, teniendo en cuenta la importancia del sector turístico en nuestro país, que las Comunidades Autónomas afectadas son las receptoras del 50% del turismo que llega a nuestro país y que Francia es la procedencia más común entre los turistas que llegan a Cataluña y la Comunidad Valenciana, con cerca de un 10% del total de turistas que visitan el país, seguido de Reino Unido, (en el primer puesto en Andalucía, representando el 22% de todo el país), no es de desdeñar la posibilidad de ofrecer una vía rápida y efectiva para el transporte de estas personas.

El caso es que el desarrollo del ferrocarril en nuestro país ha sido una odisea para ingenieros e inversores. Por un lado, la complicada orografía unida a las grandes distancias relativas entre los núcleos de población, o de producción, si de mercancías hablamos, ha constituido un auténtico desafío para equilibrar lo deseable, lo posible técnicamente y lo viable económicamente. A esto no ayudó la elección del ancho de vía, que no tuvo, en contra de la opinión general, su origen en motivos de defensa nacional, para impedir que las tropas de un posible ejército invasor no pudieran avanzar en tren, sino que se originó basándose en un informe técnico (Informe Subercase), que sugirió que la red ferroviaria española tuviese una anchura de seis pies castellanos (1.672 mm). El argumento para esta afirmación fue que los ingenieros estimaron que un mayor ancho permitiría una mayor producción de vapor dentro de las locomotoras, lo que redundaría en una velocidad superior. Esta tendencia a un mayor ancho de vía, en contra del que se convertiría en el estándar europeo, también tendría su eco en Inglaterra y Rusia.

Para los inversores, el momento cumbre lo marcó la crisis en 1.866, año en que una burbuja especulativa en el sector ferroviario había propiciado que muchos inversores dirigiesen sus capitales hacia las compañías ferroviarias, que estaban en plena ebullición en lo que a construcción de tendido se refiere. Cuando la realidad acerca del volumen de transporte de pasajeros y mercancías fue palpable, muchas de estas compañías desaparecieron arrastrando a las entidades financieras y a los ahorros de miles de inversores, muchos de ellos franceses.

En lo que al corredor se refiere, el mundo empresarial de la Comunidad Valenciana y de la Catalana lleva al menos dos décadas reivindicándolo. Pero fue en el 2.011, cuando el Comisario Europeo de Transportes, Slim Kallas, presentó un plan que lo consideraba “prioritario”, junto al Eje Atlántico y su tramo portugués, por avanzar en la dirección de un transporte más sostenible. Este corredor ferroviario, incompleto y deficiente en la actualidad, pretende unir la frontera francesa con todo el arco Mediterráneo (Portbou, Barcelona, Tarragona, Castellón, Valencia, Alicante, Murcia, Almería) hasta Algeciras.

Sin embargo, desde el Gobierno Central se ha apostado siempre por el mencionado Corredor Central, una alternativa que pasase por Madrid, Zaragoza y Canfranch. Esta apuesta centralista tuvo sus frutos en 2.012, cuando la ministra Ana Pastor anunció la recuperación de todos los tramos del corredor central ferroviario de mercancías, incluidos los dos tramos internacionales del eje, tanto el portugués -desde Sines-, como la Travesía Central del Pirineo (TCP) -el camino directo a Europa sin dar rodeos por los extremos de la cordillera montañosa-. Esta alternativa se potenció con el logro de incluirla dentro de las redes prioritarias de transporte definidas por la Unión Europea (UE). Con lo que, Madrid -pese a no ser tan relevante en el tráfico de mercancías con Europa- se convirtió en la piedra angular del nuevo escenario geoestratégico ferroviario.

La demanda que encabeza FERMED para el corredor del Mediterráneo ideal sería:

  • Dobles vías exclusivas para mercancías y pasajeros (con plataformas independientes.
  • Ancho de vía europeo para todo el trazado
  • Conexión con los puertos de Interés General del Estado
  • Aparcaderos de 1.500 metros de longitud, que permitirían la circulación de convoyes más largos.

Sin embargo, y a pesar de la publicidad que últimamente está teniendo, el miedo ha saltado a la escena: la posibilidad de una Cataluña independiente (no hay manera de no hablar de esto) podría ahuyentar primero la inversión y acabar con el propio proyecto después.

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Escrito por Manuel González el 11 de octubre de 2017 con 65 comentarios

Los efectos del neverendum

Canadá tiene a Quebec, el Reino Unido a Escocia y España a Cataluña. Son tres disputas, cada una con sus particularidades, que comparten bastantes similitudes ya que se tratan de movimientos independentistas pacíficos en países democráticos y del primer mundo.

El caso de Quebec, quizás por la lejanía física, suele estar menos presente en los medios españoles y creo interesante conocer qué es lo que ha pasado allí para intuir qué podría pasar aquí.

 

Antes de la elección del partido independentista de Quebec (Parti Québécois) en 1976, las poblaciones de las dos ciudades más grandes de Canadá (Montreal en Quebec y Toronto en Ontario)  crecían a un ritmo similar. A partir de ahí, la población de Toronto explotó mientras Montreal entró en un período de estancamiento. La brecha en sus tasas de desempleo entre 1966 y 1976 era de sólo dos puntos porcentuales. Sin embargo, de 1976 a 1985 – años durante los cuales el PQ estuvo en el poder – esa brecha subió a seis puntos porcentuales. La incertidumbre política parece ser un factor clave plausible para este cambio, ya que unas 700 empresas abandonaron Quebec para trasladarse a otras provincias canadienses durante este período. Entre agosto de 2012 y diciembre de 2013, el índice que mide la confianza cayó de 61,6 a 53,8, mientras que en el resto de Canadá creció en todas partes, lo que indica una gran incertidumbre en la provincia de Quebec.

En Quebec se han celebrado dos referéndums de independencia en 1980 y otro en 1995. La incertidumbre en torno a su “neverendum” ha tenido un efecto escalofriante en el estatus de Montreal como centro corporativo.

Este artículo lo empecé a escribir el 2 de Octubre y lo dejé justo aquí y lo metí en “borradores”, en donde se quedan los artículos antes de que los borre, porque no tenía la suficiente chicha como para publicarlo. Me faltaban ejemplos claros de que a Cataluña le podría ocurrir algo similar que a Canadá.

Desde entonces, sólo hace 8 días, han ocurrido muchas cosas. En El Economista publicaron el Viernes un artículo interesante: Los grandes bancos canadienses que se fueron de Quebec nunca volvieron.

Las estimaciones apuntan a que, después de las dos oleadas de nacionalismo radical, Montreal tan solo retiene en la actualidad -con respecto a lo que tenía- la tercera parte de sedes centrales de grandes empresas. Esto ha implicado la pérdida masiva de capital humano.

El éxodo de talento y riqueza hundió el sector inmobiliario, agravando la crisis económica. Miles de casas se pusieron a la venta sin que se encontraran compradores. Durante las tres últimas décadas Quebec ha perdido 16.000 habitantes al año, que se han mudado a vivir a Ontario y otras provincias. Casi medio millón de personas han abandonado Quebec. Esa pérdida significa menor gasto, menor inversión y menor tasa de crecimiento relativo.

Otro caso paradigmático es el de la aerolínea Air Canada, que también cambió su base principal a la capital de Ontario. El nuevo aeropuerto de Montreal, Mirabel, fue un fracaso. Aunque algunas industrias prosperaron -en especial la aeronáutica y ferroviaria Bombardier-, la competencia asiática asestó un duro golpe tanto a la industria pesada como a la ligera, ubicadas en Quebec.

Cada caso tiene sus peculiaridades, quizás la huida de empresas de Montreal no se deba exclusivamente al proceso independentista si no más bien al predominio en los negocios anglófonos frente al francófonos y  para un mundo globalizado tiene más sentido asentarse en una ciudad que mire hacia EEUU.

Respecto a Cataluña, los recientes cambios de domicilio sociales posiblemente sean más de carácter técnico, enfocados a encontrar una seguridad legal y satisfacer al accionista que un cambio real del negocio, pero lo que está claro es que si esta situación se perpetua en el tiempo los daños pueden ser irreparables.

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Escrito por Carlos Lopez el 10 de octubre de 2017 con 75 comentarios

10 años ya

Este miércoles día 11 se cumplirán 10 años del máximo histórico intradiario –hasta entonces- del S&P500 en 1.576 puntos (el Ibex los marcó al mes siguiente y éstos aún no han sido batidos). Aunque sólo estuvo vigente 6 años y la cotización actual es casi mil puntos superior, aquella marca es un símbolo del optimismo económico que se vivía en 2007. De hecho, el 6 de marzo de 2009, ni un año y medio después, marcaba mínimos del siglo en 666 puntos. Aquello podemos enmarcarlo como un símbolo de lo contrario: el excesivo pesimismo.

Llevamos ya varios meses que los medios han hecho balance de estos 10 años puestos que los problemas empezaron en verano de 2007 cuando las hipotecas subprime comenzaron a entrar en el vocabulario y provocaron algunos problemas de reembolsos en fondos de inversión. De ahí que la euforia bursátil de Octubre aún fuera más irracional, de hecho fue en 2006 cuando la burbuja inmobiliaria USA empezó a desinflarse (sobre el origen ya hemos escrito en esta web en varias ocasiones, por ejemplo ya en 2009). Que la bolsa quedara retratada como un mal indicador adelantado contra lo que muchos aún piensan no es la única conclusión que podemos sacar de esta crisis, hay más. Aquí tengo algunas que espero vosotros completéis:

  1. La excusa institucional del “no hay dinero” ya no funciona. Se ha demostrado que, cuando ha hecho falta, cuando los estados han determinado que había riesgo de un cataclismo sistémico, han aparecido de la nada cientos de miles de millones de €, $, £, ¥… Y cuando no, han arriesgado su solvencia avalando emisiones de deuda privada o fondos de rescate. El motivo por supuesto ha sido siempre salvar al sistema financiero pero también grandes automovilísticas y otras compañías. Así pues, si hiciera falta que la comunidad internacional proporcionara medios económicos no digo ya para acabar con el hambre en el mundo –que nadie me acuse de demagogia- sino para obras más modestas como limpiar de contaminación el río Níger o investigar los fondos marinos, ya no pueden decir que “no hay dinero”.
  2. El tópico de que las crisis impulsan el nacionalismo se ha demostrado cierto.
  3. Las bolsas cuando caen reflejan una mala situación económica pero incluso con ella pueden subir. Hemos podido ver cómo el efecto liquidez barata es capaz de vencer a los malos datos macroeconómicos. Y esto ocurrió también con materias primas como el crudo, que elevaron su precio a pesar de un menor consumo. Con el tiempo, al final el dinero discrimina hacia los activos que considera más interesantes y 10 años después la renta fija y variable han sido los ganadores mientras las materias primas han sido los perdedores.
  4. A nivel empresarial es cierto que las mejores compañías (las más innovadoras) han crecido incluso con la crisis y las peores han recibido –o están recibiendo- la puntilla por la mala situación económica global pero esa relativa “justicia” no creo sea aplicable a las pymes ya que muchas han tenido que cerrar no por mala gestión sino por el cierre del acceso al crédito, y en ocasiones no por ellas mismas sino por ser de determinados países considerados menos solventes. Tampoco a nivel empleados es cierto que un ajuste laboral fuerte haga perder el trabajo a los peores y mantenga en el puesto a los mejores. Tanto en lo que yo más conozco (temas financieros y medios de comunicación) como en general. Veo a malos periodistas que siguen escribiendo y otros muchos han sido despedidos y del mismo modo veo que muchos de los responsables de lo mal que están las cosas no han pagado por su mala gestión e incluso algunos -como Bernanke- mantienen su prestigio intacto.
  5. El fracaso de la gestión de los políticos nos debería hacer reflexionar sobre la posibilidad deencontrar un sistema para que gobiernen los mejores y no los que mejor se desenvuelvan en una estructura de partido que además exculpa la corrupción y los errores de los suyos. Si esto no se hace a pesar de estar como estamos, es que es cierto que tenemos lo que nos merecemos.
  6. La inutilidad de los políticos no es exclusiva de España, se ha podido comprobar cómo las previsiones se hacen sin tener en cuenta las crisis a pesar de que todos sabemos que son cíclicas por lo que ninguno ha sabido gobernar pensando en el más allá de su mandato y políticas de estado como la sostenibilidad de las pensiones públicas se han encontrado sin financiación por falta de previsión.
  7. La Eurozona ha demostrado el mayor talón de Aquiles de su proyecto porque ante una grave crisis  ha quedado claro que unir diferentes estados con situaciones y cifras económicas diferentes sólo funciona si se prima el interés común sobre el nacional y Europa no está preparado para ello. Si la Eurozona sigue unida es por el coste económico que supone su ruptura y no por una ideología pan-europeísta, será difícil qu sobreviva a la próxima crisis sin profundas reformas.
  8. La deuda puede ser un motor de crecimiento pero su exceso puede convertirla en el mayor lastre y, como hemos podido comprobar en España con la deuda pública, basta unos pocos años de grandes diferencias entre gastos e ingresos cubiertos con ella, para que se dispare.Controlar que no sea excesiva tanto a nivel familiar como corporativo como estatal es una de las lecciones que no debemos olvidar aunque estemos en una etapa en la que los bancos centrales la hacen mucho más llevadera.
  9. Es cierto que China es el futuro y estos años ha reducido su diferencia –junto con otros emergentes- con los países “desarrollados” pero también se ha demostrado que aún sus economías son muy dependientes del consumo occidental.
  10. Si alguien creía que lo sabía todo sobre economía o mercados financieros, esta crisis ha sido una cura de humildad porque se han visto cosas inimaginables como tipos de interés en negativo, un emisor cobrando dinero por endeudarse o una criptomoneda convirtiéndose en el activo más rentable del mundo… y es que hasta el mismo concepto del dinero ha quedado en entredicho debido a las política ultra-expansivas de los bancos centrales.

El próximo día cambiaré de dirección y dejo de mirar hacia el pasado en: “10 años ya, ¿Y ahora qué?”

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Escrito por Droblo el 9 de octubre de 2017 con 82 comentarios

La semana en los mercados

Tal día como hoy de 1934 Lluis Companys, presidente de la Generalitat de Catalunya gracias a la mayoría absoluta de su partido –ERC- en el Parlament y 2 días después de la entrada en el gobierno español, por primera vez en la República española, de ministros de la CEDA (el PP de entonces) y tras una huelga general iniciada el día anterior, proclamó el estado catalán. Esto fue hacia las 8 de la tarde y a las 11 ya estaba el ejército español actuando y apenas 10 horas después, Companys se rindió y a las 7 de la mañana del día 7 las tropas ya ocupaban el Palacio de la Generalitat. El balance fue de 38 civiles muertos y 8 militares con más de 3 mil detenidos (incluidos todos los políticos del gobierno catalán), algunos condenados a largas penas de cárcel, y la suspensión de la autonomía. Es, como el 11S de 1714, una fecha que conmemora una derrota pero también es lo bastante simbólica como para que alguien pensara en declarar, justo hoy, la Declaración Unilateral de Independencia basándose en los resultados de la “consulta” del pasado domingo… pero parece que será (si las ya visibles consecuencias económicas no lo remedian) la próxima semana (si bien lo mismo no la aplican inmediatamente para no cerrarse puertas).

Ante la falta de apoyo internacional (¿Corea del Norte, quizás el gobierno escocés e incluso hasta Venezuela para fastidiar a Rajoy… reconozcan el nuevo estado?), el hecho en sí apenas tendrá repercusiones reales pero se supone llevará a que el gobierno intervenga la autonomía (si no consigue el suficiente apoyo parlamentario –no lo necesita de todos modos para aplicar el 155 porque el PP tiene mayoría absoluta en el Senado- habrá también elecciones generales) para evitar que España pierda casi una quinta parte de sí misma y para proteger a los catalanes que no quieren cambiar de estado, que no son pocos. Si esto ocurre (y el proceso para aplicar el artículo 155 no es rápido), implicará la obligación de tomar muchas decisiones muy impopulares durante las próximas semanas/meses para las que habrá resistencia social de una gran parte de los catalanes –tampoco son pocos- “ulsterizándose” Cataluña lo que debería significar un empeoramiento de la situación política pero también de la económica, y aunque la peor parte le toque a Cataluña, afectará a toda España, con una reducción del crecimiento, un aumento del paro, más caídas del Ibex y más ascensos de la prima de riesgo porque nos instalaremos –como por desgracia se veía venir hace semanas y desde aquí había advertido en muchas ocasiones en la inestabilidad.

Contra todo esto, que es un sinsentido porque es como autolesionarnos, algunos llevamos tiempo años proponiendo una reforma constitucional y de hecho hubiera sido inevitable si nuestros actuales reyes hubieran tenido un hijo varón pues sería la única forma de garantizar la sucesión de Leonor como futura reina de España. Como no hizo falta, ese vestigio machista que hace prevalecer el sexo sobre la edad aún sigue ahí. También se ha hablado de otros muchos posibles cambios tales como eliminar el Senado y últimamente se ha planteado que se cambie para hacer encajar mejor a Cataluña en España o incluso para que pueda “desencajarse”. El caso es que el Título X de la Constitución prevé dos procedimientos de reforma constitucional: el “ordinario” -en el artículo 167- y el “cualificado” -en el 168-. La Constitución solo se ha modificado en dos ocasiones, y en ambas se siguió la vía del 167:

En julio de 1992, con un masivo apoyo parlamentario de todos los grupos, se añadió, en el artículo 13.2, la expresión “y pasivo” referida al ejercicio del derecho de sufragio de los extranjeros en elecciones municipales, y así adaptar la Constitución a una exigencia del Tratado de Maastrich. Fue la primera, y en agosto de 2011 y de forma tan rápida que ni siquiera hubo debate en sus respectivos partidos, ZP y Rajoy pactaron hacer otro cambio constitucional “ordinario” que consistía muy resumidamente en comprometerse a no desviar la cifra anual de déficit público de la previsión que el gobierno mandara anteriormente a Bruselas (algo que por cierto, se ha incumplido reiteradamente, es más una declaración de intenciones que otra cosa) y afirmar que el pago de la deuda pública “gozará de prioridad absoluta” (en la práctica no cambia nada salvo que haya una bancarrota).

Un cambio más profundo -“cualificado”- como el que se necesitaría para cambiar artículos y disposiciones en lugar de pequeñas frases, necesita del 168 y requiere la aprobación de la reforma por mayoría de dos tercios de cada Cámara, celebración de elecciones, aprobación del texto de la reforma por las nuevas Cámaras y ratificación del mismo en referéndum, es decir, está pensado para un cambio radical. Muchos estamos de acuerdo en la magnitud de ese cambio, o incluso en la aprobación de una nueva constitución pero criticar lo que hay es lo fácil, lo difícil es concretar lo que se quiere y lo que parece a día de hoy casi imposible es obtener un consenso similar al que se consiguió en 1978. Ese, y no otro, es el principal obstáculo por el que resulta tan complicado “abrir ese melón”, exige conseguir mínimo un 67% de apoyo parlamentario (y luego un 51% de votos en global pero preferiblemente en todas las autonomías también), en cuestiones polémicas como monarquía o república, modelo territorial, derecho de autodeterminación o no… y qué decir de medidas concretas que perjudican a la clase política en su conjunto como eliminar el Senado o quitarles poder para aumentar la independencia judicial y la separación de poderes… Tengo pocas esperanzas de que un consenso para un cambio a mejor vaya a ocurrir, y eso, nos guste o no, da más valor a la actual a pesar de todos sus defectos.

En cuanto a los mercados, y aparte del tema Ibex, ni con los 59 muertos en Las Vegas del lunes se frena el optimismo en Wall Street que sigue marcando nuevos máximos. El crudo y el € más bajos también han ayudado a las bolsas europeas a no sufrir por el “catalexit” y el Dax alemán también ha marcado nuevos máximos históricos. Como imagen, la tasa de paro en Europa:

Links.

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Escrito por Droblo el 6 de octubre de 2017 con 110 comentarios

Venezuela podría ser el primer país en usar el bitcoin

Y también podría no serlo pero el mero hecho de que exista esta posibilidad ya merece una entrada en este blog  para entender por qué podría ocurrir esto y que ventajas tendría.

Los venezolanos, quienes sufre de la peor crisis económica en la historia reciente del país, han prestado un gran interés en las criptomonedas debido a la cantidad de controles que impone el gobierno sobre el manejo del dinero de las personas, las delicadas y polémicas políticas económicas así como la hiperinflación que sufren.

Bitcoin ha sido objeto de una masiva actividad minera y de compras en los últimos meses en el país, los venezolanos están adquiriendo criptomonedas a un ritmo exponencial como refugio seguro para su riqueza e inversiones , lo que ha llevado a rumores sobre su deseo de incorporarlo a su estructura financiera.

Daniel Osorio de Andean Capital Advisors declaró en una entrevista concedida a la cadena de noticias CNBC que Venezuela puede estar a punto de renunciar a su moneda bolívar y podría “Bitcoinizarse” completamente.

Actualmente un simple almuerzo cuesta más de 200.000 bolívares (unos 8€) y con una inflación del 720% los establecimiento están empezando a aceptar Bitcoin o transferencias en divisas extranjeras. El problema es que a diferencia de Zimbabue y otras naciones afectadas por hiperinflación, Venezuela no tiene acceso a suficientes dólares para arreglar la economía.

Es por esto que las personas se han decantado por el Bitcoin para poder mantenerse en pie. Ya que es independiente del mercado negro de dólares, representa una buena opción para realizar negocios en el país y un activo más seguro que la moneda local.

Los ciudadanos de países con monedas fallidas en todo el mundo parecen estar recurriendo a la criptomoneda para la inversión y la protección de la riqueza. Según datos de datos de investing.com los países con mayor interés en este tipo de divisas son Venezuela, Colombia, Argentina, Bielorrusuia y Ucrania.

No soy muy fan del bitcoin pero ahora mismo si fuese venezolano y tuviese mi dinero en bolívares no dudaría en cambiarlo por alguna criptomoneda. Afortunadamente soy Europeo y de momento, lo tengo todo en montoncitos de billetes de 500€.

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Escrito por Carlos Lopez el 5 de octubre de 2017 con 54 comentarios

La teoría del loco

Cada superhéroe tiene su respectivo némesis. Batman tiene a Lex Luthot, Batman al Joker, Spiderman a Venom y Homer a Flanders. En política internacional también ocurre lo mismo,  por ejemplo tenemos el binomio Trump – Kim Jong Il o el de Rajoy – Puigdemont  y uno de los superpoderes favoritos a la hora de combatirlos es la de usar la “teoría del loco” que ya fue utilizada por Nixon para combatir al bloque comunista.

La idea básicamente consiste en mostrarse frente a los enemigos como alguien demasiado impredecible o dispuesto a ir al combate, para disuadirlos de actuar contra los intereses propios. Esto es lo que decía Nixon hace más de 40 años.

“La llamo la Teoría del Loco. Quiero que los Norvietnamitas crean que he alcanzado el punto en el que podría hacer lo que fuera para parar la guerra. Correremos el rumor de que, ‘por amor de Dios, conoces a Nixon, está obsesionado con el Comunismo. No lo podemos reprimir cuando está furioso — y tiene la mano en el botón nuclear’ — y el mismo Ho Chi Minhestará en París en dos días suplicando por la paz.”

En el caso de Trump esta teoría no necesita demasiada propaganda ni sobreactuación como para aparentar ser cierta, recientemente en la en la Asamblea General de las Naciones Unidos al amenazó con “destruir totalmente” a Corea del Norte.

En el binomio Rajoy-Puigdemont también veo a un par de locos (que cada uno elija cuál lo está más) aplicando su teoría. Uno está dispuesto a llegar hasta el fin saltándose todas las leyes y el otro… bueno, pues el otro es Rajoy haciendo lo que mejor sabe, que es nada.

En La Vanguardia aparece un relato (que nada tiene que ver con el conflicto catalán pero encaja perfectamente) escrito por Nina L. Jruscheva, nieta de Nikita Jruschov, dirigente de la URSS durante la guerra fria, que por entonces estaban todos locos.

Cuando Nixon adoptó su propia personalidad loca, en cierto modo se basó en el ejemplo de Nikita Jruschov, mi abuelo. En el llamado debate de la cocina de 1959, uno de los momentos más extraños de la guerra fría, Nixon peleó con Jruschov en Moscú por la superioridad del capitalismo sobre el socialismo. Un año más tarde, en la Asamblea General de la ONU, Jruschov se hizo notar. El nuevo líder de Cuba, Castro, estaba, como era su costumbre, lanzando extravagantes amenazas. Para no quedarse atrás, “el huracán Nikita” aprovechó todas las oportunidades para agitar el pozo diplomático, silbando y golpeando sus puños –e incluso, supuestamente, su zapato– sobre el escritorio. Occidente, pensó Jrus­chov, no lo tomó en serio. Por eso actuó de manera tan escandalosa en la ONU. Se comportó –dijo más tarde– como los primeros bolcheviques: cuando no estás de acuerdo con un oponente, debes hacer oír tu argumento alto y claro y ahogar el suyo con ruido.

En 1962, Jruschov dio a enfoque un paso más, probando al joven presidente Kennedy con un plan loco de instalar misiles nucleares en Cuba. El movimiento desencadenó el enfrentamiento más peligroso de la guerra fría. Pero Kennedy no se encogió, ni respondió con furia. Ignoró hábilmente las amenazas de Jruschov y respondió a una carta que mostraba al primer ministro soviético como un líder racional que negociaba la paridad en los asuntos mundiales. Ese cálido cálculo permitió a JFK y Jruschov calmar las tensiones, salvando al mundo del conflicto nuclear.

Quizás no haya conflictos irresolubles si no políticos que no saben resolverlos.

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Escrito por Carlos Lopez el 4 de octubre de 2017 con 98 comentarios



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