Ya empiezo a oír a algunos de mis amigos, por la calle, en el gimnasio o en el metro: ¡qué bien, ya hemos empezado la jornada de verano en la empresa!, o, ¡qué bien, ya no queda nada para empezar la jornada de verano! Es una de las épocas del año que más gusta a todos los trabajadores.
Pero no te creas que esto siempre ha sido así. La jornada intensiva de verano surgió debido a que las altas temperaturas que tenemos en nuestro país en los meses de verano hacían difícil el poder concentrarse pero con este nuevo horario, los días se hacían más llevaderos y aunque después apareció el aire acondicionado, las empresas siguen manteniendo la jornada intensiva durante la época estival para facilitar a los empleados la conciliación de la vida laboral con la familiar teniendo en cuenta el periodo vacacional de los colegios.



