En 1999, Paul Krugman (premio Nobel de 2008 en la economía) publicó El regreso de economía de la depresión, una especie de catálogo de los fracasos catastróficos en las economías industrializadas que sufrieron grandes crisis entre 1991 y 1998; Japón, Rusia, Brasil, México, Tailandia e Indonesia. Aunque el detonante de la crisis fue un poco diferente en cada caso, el carácter común era que cuando las cosas iban mal, comenzaron a salirse de control muy rápidamente.
Trás la lectura del trabajo de Krugman, uno no se sorprende del calibre de la crisis económica actual, incluso uno puede llegar a pensar que era previsible, por tanto ¿cómo es que nadié predijo la actual crisis?
Parte de la respuesta está en el sesgo de lo reciente – la tendencia a poner demasiado peso sobre los recientes acontecimientos. Piensa en el jugador que dobla su apuesta en la mesa de blackjack, ya que ha ganado sus últimos dos manos – sus probabilidades no han cambiado, pero él si lo cree.
En general, los inversores de éxito se empapan en la historia del mercado y con esto no me refiero a estudiar las gráficas de los últimos 15 años en Wall Street, significa estudiar lo que ha ocurrido a nivel mundial desde la Segunda Guerra Mundial.


