Rusia y Ucrania, de nuevo en conflicto
Las disputas entre Moscú y Kiev sobre las facturas no pagadas de gas natural se han convertido en un asunto recurrente en invierno. Pero el conflicto más reciente es diferente, lo que debería preocupar a todos los afectados.
En enero de 2006, cuando la compañía rusa Gazprom cerró el grifo por primera vez, los mercados energéticos gozaban de buena salud y hablar de una crisis del crédito se consideraba todavía inapropiado. Aquel primer corte del suministro tenía más que ver con el temor del Kremlin de que se instalara en Ucrania un gobierno pro-occidental en 2005.
Hoy en día, no es que Rusia se incline más por un cambio de régimen. Es que también tiene enormes preocupaciones económicas. Los precios que cobra Gazprom para las exportaciones de gas natural a Europa -cuatro quintos del cual pasan normalmente por Ucrania- están vinculados al petróleo. Así que en 2009, el efecto del desplome de los precios del petróleo afectará a su flujo de caja.
Thane Gustafson, de Cambridge Energy Research Associates, apunta que los ingresos por exportaciones de Gazprom podrían caer hasta US$24.000 millones en 2009. Eso está cerca de la estimación de la compañía de US$26.000 de gasto presupuestario de capital, de acuerdo con Renaissance Capital. El principal accionista de Gazprom, el Kremlin, no querrá maquillar las pérdidas dado lo rápido que se están quemando las reservas defendiendo el rublo.
En cuanto a Ucrania, su factura mensual del gas es de unos US$800 millones. Habiendo pedido al Fondo Monetario Internacional un préstamo de emergencia, el país sufre para costearlo, sumado a los enormes incrementos del precio amenazados por Moscú.
Escrito por Carlos Lopez el 7 de Enero de 2009 con
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