Muchas personas se incorporan hoy a su puesto de trabajo después de unas merecidas vacaciones, otros, están a punto de hacerlo. Seguramente los días previos a la incorporación, ya muchos están pensando en que tienen que volver a la rutina de su día y la verdad es que eso, siempre desmoraliza un poco. Es lo que los expertos llaman estrés postvacacional.
Te encuentras mal, tanto física como psiquicamente. Un poco triste y deprimido, cansado, con falta de apetito…Una cosa está clara: esto afecta sobre todo a esas personas que no están contentas con su trabajo por el motivo que sea: no les gusta el ambiente que hay con sus compañeros, no soportan a su jefe, no les gusta su trabajo o cualquier otro motivo.
Piensa cuáles son los motivos que hacen que tú estés así:
- Al ambiente de trabajo no es bueno.
- No te compensa tu trabajo ni económica ni emocionalmente.
- Asumes más tareas de las que te corresponden.
- Las condiciones de trabajo no son las adecuadas.
- Te aburres en el trabajo
