La familia es lo primero. O al menos eso es lo que debería ser. En muchas ocasiones pasamos tanto tiempo en el trabajo, reuniones, eventos de la empresa…, que cuando queremos llegar a casa, ya es demasiado tarde para hacer los deberes con nuestros hijos, jugar un rato con ellos o cenar en familia, e incluso en ocasiones, para poder verles despiertos. Es una sensación como de que te estás perdiendo algo en la vida de tu familia.
Llevamos un horario de locos y en las grandes ciudades además hay que añadir los tiempos de desplazamiento, que no es poco. El caso es que al final, disfrutamos poco de nuestra familia. En muchas ocasiones, nos dejamos llevar por la rutina del día a día, sin pararnos a pensar que tal vez, si nos organizamos un poco mejor, tendremos tiempo para todo.
Hoy te quiero dejar algunas claves que espero que te sirvan para poder compaginar un poco mejor esos dos factores:
Organiza una noche en familia. No me digas que no puedes encontrar un sólo día en toda la semana para esto. Fíjate un día de la semana y no renuncies a él por nada. Cambia el resto de las cosas de tu agenda para respetar este día. Tanto si vais a salir como si os vais a quedar en casa, pasar tiempo juntos es lo que importa.
Prioriza. Haz un esfuerzo para establecer prioridades y escribirlas. Por ejemplo: lo primero es recoger a mi hijo los martes de su clase de baloncesto. Lo segundo es ir a todas las reuniones (incluidas cenas) que haya con el cliente X… Así, cuando tengas que tomar una decisión con respecto a tu familia o el trabajo, ya tienes unas pautas a seguir.

