Se te acumulan los emails, tienes llamadas pendientes de hacer, te gustaría quedar con esos amigos que hace tiempo que no ves, leer ese libro que te compraste hace dos meses, tienes que ir al dentista….Tareas, tareas y más tareas pendientes.
En muchas ocasiones tenemos tantas cosas que hacer que llega un momento que hasta nos bloqueamos y ya no sabemos qué es prioritario y qué no lo es. Llega un momento en el que pensamos que el día debería tener más horas, pero claro, eso es imposible, así que lo mejor que puedes hacer, es tratar de organizarse.
Está claro que cada uno tiene su forma de hacerlo, pero si no sabes por dónde empezar, aquí te dejo algunas pautas que pueden ayudarte:
Escribe todo lo que tienes pendiente. Llegará un momento en el que sólo puedas pensar en la cantidad de cosas que tienes que hacer. El problema de tener muchos proyectos a la vez es que tal vez dediques demasiado tiempo a alguno que no lo necesita y poco tiempo a otro que necesite más esfuerzo, o que se te olvide alguno…Si lo tienes por escrito, puedes verlo visualmente y será más fácil priorizar y establecer tiempos para cada una de tus actividades pendientes.




