El otro día, cuando iba en el tren camino del trabajo (he de reconocer que era pronto), me he sorprendido al ver a una chica que llevaba el pelo semirecogido con una pinza de la ropa, una de esas marrones de madera. Me di cuenta porque casi me la mete en el ojo… El caso es que me llamó la atención y me puse a pensar por qué alguien se pondría una pinza de la ropa en la cabeza, pero no llegué a ninguna conclusión. No sabía si era porque no había encontrado otra forma de sujetarse el pelo, porque de alguna forma quería llamar la atención o tal vez porque antes de salir de casa había estado colgando la ropa tan dormida que no se había dado ni cuenta de que se había puesto la pinza en la cabeza.
Pensándolo más detenidamente, te das cuenta que de camino al trabajo, la gente hace cosas de lo más insólitas. Una vez una chica me contaba que ella iba en coche al trabajo y que como se suele encontrar atasco, en vez de maquillarse en casa, lo hacía en el coche. Si vas en coche al trabajo y sueles tener atasco, te recomiendo que dediques algunos minutos a ver a qué se dedica la gente en ese tiempo. Hay quien habla por teléfono, el que se fuma el piti, el que va desayunando, e incluso leyendo!




