Un mito: la moderación salarial lleva a la creación de empleo
No lo digo ni yo ni un sindicalista furibundo. Lo dice la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su Informe sobre el Trabajo en el Mundo 2011. Literalmente:
…el informe sostiene que el adagio según el cual la moderación de salarios lleva a la creación de empleos es un mito, e invita a adoptar una estrategia de recuperación integral basada en los ingresos. Esto además ayudaría a estimular las inversiones y al mismo tiempo reduciría las excesivas desigualdades en los ingresos.
Vaya, esta afirmación categórica de la OIT cercena los argumentos de muchos “representantes” de la patronal y de determinados ideólogos políticos. Analizaremos en informe para ver en que se basa esta desmitificación laboral, pero antes quiero dar mi opinión sobre los mitos, preceptos, dogmas y axiomas de los economistas y demás “expertos” sociales:
Si una idea económica perturba el sentido común, salvo que pueda ser explicada y entendida por alguien que no sabe economía, casi siempre es falsa o parcial.
Al menos esta es mi opinión de economista de provincias. Se aceptan replicas.
Veamos lo que creo que nos dice el sentido común en cuanto a la moderación salarial y la creación de empleo:
Si al empresario le sale más barato contratar un empleado, contratará más y producirá más bienes y servicios. Eso aumentará sus beneficios y volverá a contratar trabajadores.
Bueno, eso es parcial, aunque no contravenga el sentido común. La parcialidad reside en que no sólo manda la oferta de bienes y servicios, en el mercado. La demanda de bienes, la gente que compra y utiliza los servicios, determina el nivel de producción (y precios) al cruzarse con la curva de oferta. Si los empleados cobran menos, tienen menos dinero para gastar. Demandan menos bienes y servicios, y el beneficio de las empresas cae, y con ello el empleo. También suena razonable, ¿verdad?
Veamos lo que nos dice la OIT en su informe:
Para empezar, que los programas públicos de empleo iniciados al principio de la crisis demostraron ser muy efectivos en cuanto a amortiguar la pérdida de empleo, y que la actual austeridad fiscal puede aumentar drásticamente el paro a nivel mundial. Calculan que en los próximos dos años sería necesario crear unos 27 millones de puestos de trabajo en las economías avanzadas, y sin embargo no estiman que se consiga generar más de la mitad; ello implicaría que hasta el 2016 no volveremos a los niveles de trabajo pre-crisis.
Con un mercado laboral con tasas altas de paro y expectativas pesimistas de empleo, el consumo doméstico se resiente y, con ello, el crecimiento. Citando la OIT:
…existe un círculo vicioso en el cual el debilitamiento de la economía tiene repercusiones sobre el empleo y la sociedad, lo que a su vez afecta la inversión real y el consumo.
Y en un alarde de valentía, el informe afirma que es posible romper el círculo vicioso, poniendo a los mercados al servicio del empleo, y no al revés. Más claro, agua.
Sorprende que muchos países tengan draconianos planes de consolidación fiscal, pero sólo EE.UU. haya anunciado un plan nacional de creación de empleo. El descontento social se impone en el mundo, mientras se dedican los recursos a tranquilizar a los mercados financieros y a sostener a los bancos. Tal vez una manifestación de menos miedo a los gobernantes que una reunión con la cúpula bancaria. Pero no se engañen, las manifestaciones reflejan un descontento social mucho más duro, que si no se tiene en cuenta, puede acabar por incendiar la convivencia.
La OIT considera que es tiempo de replantearse el uso de la moderación salarial (empobrecimiento salarial, diría yo), que en los últimos años no parece que haya impulsado la creación de empleo, no ha generado un aumento de la inversión real (al contrario, la mayoría de países registran un reparto mayor de beneficios vía dividendos, en lugar de reinversión en las propias empresas).
Simplificando, se paga menos a los trabajadores y con el beneficio obtenido, en lugar de invertir y crear más empleos, se paga más a los accionistas. A eso le podríamos llamar aprovecharse de los empleados para beneficiar a los “propietarios”, me temo.
Se aboga por políticas activas de creación de empleo, que si bien a corto plazo no ayudan a disminuir la deuda pública de los países, sí que lo permiten a medio plazo, dado el efecto positivo sobre la demanda interna (y el aumento de la recaudación vía impuestos). En lugar de centrar la austeridad fiscal sólo en la parte de gastos (con recortes sociales cada vez menos aceptados por la sociedad), la OIT recomienda aumentar también los ingresos, vía imposición sobre la propiedad o sobre las transacciones financieras. En definitiva, que paguen los que ahora no pagan para sufragar una crisis que ellos ayudaron a crear.
Todos los políticos que toman decisiones sobre nuestro futuro deberían leerse varias veces el informe, que desmonta muchos mitos. Y los representantes de las patronales, que con discursos económicos sesgados pretenden que los trabajadores cobren menos y trabajen más, sin tener en cuenta que consumirán menos.
¿Cuándo oiremos a las patronales reclamar una contención del dividendo para reinvertir en sus propias empresas?
Escrito por Pau A. Monserrat el 8 de noviembre de 2011 con
105 comentarios.




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# 97, Emilio
Esa noticia es del mundo today como mínimo. Demasiado surrealista para ser verdad. Y como en el artículo no se dignan a enlazar fuentes (para que si los que lo van a leer se lo quieren creer, no necesitan nada más), pues ya tenemos titular sensacionalista.