Se cumplieron los plazos y el pasado jueves se aprobaron las primeras medidas para paliar los efectos de los desahucios para las rentas, una medida que muchos consideran insuficiente ya que por sus diferentes condicionantes sólo llega a un muy pequeño sector de la población y no se ataca el problema de raíz, que es las pocas opciones que tiene un consumidor para negociar o paralizar el proceso de ejecución antes de perder su vivienda.
A pesar de ello, la Asociación Española de Banca que unos días antes había anunciado una moratoria por causas “humanitarias” se queja de que el coste de estas medidas revierte por completo en ellos. Sin entrar en debates demagogos, no parece lógico este tipo de declaraciones cuando desde el 2008 con una línea de avales de hasta 100.000 millones de euros, como ahora con el rescate que se computa en el déficit del Estado, ha sido el ciudadano quien sí que está asumiendo el saneamiento.