Cada vez que he tratado en otras entregas sobre la situación y el futuro de la €zona, he hecho hincapié en los problemas de diseño del euro y de las funciones del BCE, la mala gestión de los políticos y supervisores tanto en los buenos tiempos como en los actuales y en las escasas opciones de arreglar la actual situación sin un cambio radical que se me antoja utópico. Hubo hace poco más de un mes un momento especialmente crítico tras el fracaso del €grupo de comienzos de diciembre –y ejemplificada en España con una subasta de deuda a 10 años por encima del 7%- en el que parecía que definitivamente se perdía la confianza en que nuestros líderes pudieran resolver esto. Y entonces apareció el Sr. Mario Draghi y anunció inyecciones de capital a 3 años para la banca al 1% a cambio de uno colaterales mínimos. Los mercados no concedieron una especial importancia a este anuncio en un primer momento pero se equivocaban ya que BCE acababa de encontrar la mejor forma de sustituir a los eurobonos.
Los eurobonos no podían ni creo podrán salir adelante nunca porque ningún país voluntariamente ligará su mejor solvencia a la de otro si no es a cambio de controlar la economía del de peor solvencia, algo para lo que los nacionalismos europeos no están preparados. Pero si una institución supranacional presta dinero barato a los bancos, resuelve con ello sus propias dificultades de financiación (y así recurren menos a las ayudas públicas) y además, si éstos utilizan esa liquidez para comprar deuda soberana que saben que pueden cambiar en BCE por más dinero barato, el problema de la colocación de la deuda pública -al menos en el corto plazo- se reduce. Además, si inteligentemente cada vez que hay alguna noticia que puede afectar al alza a la rentabilidad de los bonos –como la rebaja masiva de S&P- de algunos países, BCE interviene en el mercado comprando y evita con ello el pánico con entradas puntuales con mucho menor volumen que el utilizado en los peores momentos de 2011 cuando aún mandaba Trichet, hay que reconocer que la situación mejora.



