Desde que se anunciaron las subastas de BCE a 3 años muchas entidades financieras han comprado muchos activos (principalmente deuda pública) que sabían podían colocarle al BCE al 1%. Incluso sé de un caso de una tesorería que ha comprado deuda a 10 años cubriéndosela en el periodo de 3 y obteniendo un gran beneficio a corto plazo que ya veremos en qué se convierte a comienzos de 2015. Y es que pocos parecen tener en cuenta que el billón de euros que los bancos han tomado prestados y con el que seguramente obtengan grandes beneficios, hay que devolverlo. En España vivimos algo parecido –salvando las distancias- con el Fondo de Adquisición de Activos Financieros por el que el Tesoro a finales de 2008/principios de 2009 compró activos a 2 años de las entidades financieras a precios muy competitivos. ¿Qué pasó? Aparte de ayudar a que los bancos y cajas no se deshicieran de sus activos inmobiliarios, cuando a finales de 2010/principios de 2011 tuvieron que devolver el dinero entraron las prisas por reestructurar todo el sector y varias entidades tuvieron que recurrir al FROB. Pero todos pensamos que esta vez será diferente porque la crisis no durará 3 años más…¿O si?
Droblo
La semana en los mercados
En la España del siglo XVIII era costumbre entre la clase pudiente recibir a los invitados en la casa con tazas de chocolate, manjar que entonces era muy caro. También era costumbre tener loros en las casas más ricas y colocar en sus jaulas un pequeño recipiente con chocolate. Si la economía de los dueños del loro empeoraba, dejaban de dar chocolate al pájaro para ahorrar pero no dejaban de ofrecer a sus invitados las apetitosas –y costosas- tazas para cuidar las apariencias. De ahí viene la expresión “el chocolate del loro” que se utiliza para definir los gestos que solemos utilizar como excusa para justificarnos pero que en realidad no tienen importancia real.
La reducción del déficit en España del 8,5 del 2011 al 5,8% en 2012 implica un recorte de 29.500 millones de euros…con un PIB constante pero como en 2012 la economía caerá y habrá más paro y menos ingresos habrá que sumar un recorte adicional que difícilmente bajará de 10 mil millones (aunque nuestro ministro lo cifra en 8 mil –también prevé que la Seguridad Social no tendrá déficit). Esto quiere decir que hay que conseguir unos 40 mil millones de euros. Y menos mal que Rajoy “desafió” a la UE porque si no, aún sería mayor la cifra. Visto así, si en 2011, con algo de crecimiento y con todos los ajustes y subidas impositivas realizadas, tan sólo se consiguió reducir el déficit en 0.8 puntos el pretender conseguir en 2012 -en una situación económica interna y global peor- una reducción de 2.7 puntos, parece como si hasta ahora apenas hayamos quitado el chocolate al loro y ahora debamos cocinarlo y comérnoslo. Y además sabiendo que no es cosa de 1 año, es que en 2013 nos hemos comprometido a reducirlo al 3%, 30 mil millones más a no ser que el PIB crezca un 3% ese año…
A vueltas con la deuda
En mi mundo ideal un país (o ayuntamiento o comunidad autónoma) jamás debería gastar más de lo que ingresa, debería gestionar sus recursos al detalle y ser premiado por los electores por ello. Sin embargo eso no sucede, por norma se gasta más de lo que se ingresa y las elecciones suelen ganarlas –y eso se aprecia muy bien en los ayuntamientos- los que más gasto público generan (como fue el caso de Gil y Gil en Marbella por no entrar en la batalla política PP/PSOE). De este modo, la deuda –y sus intereses- se convierten en imprescindibles y la dependencia de los que la compran reduce la autonomía política (algo que estamos viendo en la actualidad en mucho países de la €zona). Pero hay que ser realistas, las instituciones humanas suelen reflejar la actitud de los ciudadanos y pocos ahorran durante 20 años para comprarse una casa si pueden conseguirse una ya con una hipoteca de 25. Tampoco las empresas podrían, sin recurrir a la deuda, realizar las inversiones necesarias para crecer y aumentar beneficios, y esto vale para pymes y multinacionales. De hecho hay que reconocer que el crédito tiene mucho que ver con el rápido crecimiento de muchas sociedades, incluida la España del último medio siglo. Ahora que nos acercamos al quinto aniversario de esta crisis muchas voces protestan por el exceso de deuda del que nadie se acordaba en 2007 y desde entonces a ahora tan sólo ha crecido la pública pero tanto la privada como la bancaria ya estaban ahí. Así pues, si aceptamos el sistema actual –y por lo que parece la mayoría cree que, pronto o tarde, saldremos de esta crisis pero sin cambiar nada sustancial- tendremos que lidiar con unos niveles de endeudamiento muy altos mucho tiempo. La clave está en saber cuando ese nivel de deuda empieza o no a ser peligroso pero antes deberíamos ponernos de acuerdo en cómo medirla porque no parece estar muy claro.
La semana en los mercados
Hay algunos economistas que son tan mediáticos que siempre se están posicionando a favor o en contra de las medidas que se toman desde las autoridades políticas y económicas, por eso el otro día me llamó la atención que uno de los que más opinan de todo, Paul Krugman, reconociera en un breve post en su blog que no sabría qué hacer en caso de ser un dirigente de alguno de los países periféricos de la €zona que tan afectados están por la crisis de deuda “aparte de pedir a la UE que les relajen las exigencias de austeridad”. Y es que es realmente difícil establecer una política económica propia para países como el nuestro que están tan mal como están pero mucho mejor de lo que estarían sin el apoyo –sin duda egoísta pero apoyo- de unas decisiones exteriores como las de BCE.
Entiendo que el nuevo gobierno está intentando cambiar el marco legal y regulatorio de los problemas que considera más graves –sector financiero, mercado laboral etc.- pero en la práctica mejorar la economía nacional es un reto que se le escapa. Si la €zona entra en recesión, la solvencia de Portugal empeora o las divisiones políticas en la €zona impiden que siga mejorando nuestra prima de riesgo, sus opciones son muy limitadas. Eso se refleja también en nuestras grandes empresas, que a pesar de su carácter multinacional siguen cotizando con descuento por el hecho de ser españolas y por su –en general- excesivo endeudamiento. El caso es que lo que más puede influir en la economía española –y del resto de la €zona- en el corto plazo tras el “subastón” a la banca de este miércoles (y el anterior que tantas alegrías dio a deuda y bolsa las últimas semanas), se sabrá el próximo jueves tras la reunión de BCE en Frankfurt. ¿Bajará el tipo oficial, reducirá el tipo al que los bancos le depositan dinero para animarles a que lo muevan más, anunciará nuevas subastas de largo plazo o retrasará cualquier decisión?
Tres episodios de la historia del dólar
Estoy convencido que la Historia tiene casi todas las respuestas incluso en economía, el problema es saber interpretarla. Es fácil ver similitudes entre todas las grandes crisis y utilizar las del pasado como argumento para justificar o criticar medidas actuales. La actual se ha comparado en múltiples ocasiones con la de 1929 pero el problema es que la valoración de cómo se afrontó y de cuales decisiones fueron acertadas y cuales erróneas es tan diferente que no existe un consenso objetivo sobre lo que debemos o no copiar de ella lo que muchas veces lleva a que la investigación histórica en economía se quede en un mero ejercicio teórico en lugar de en un baúl del que sacar una solución. Repasemos tres episodios de la historia del $ y veamos si encontramos similitudes con la situación actual del euro
En el siglo XIX en los EUA 8 mil bancos emitían cada uno unos 8 billetes de diferente valor de dólar lo que provocaba que nadie estuviera muy seguro de si su dinero era bueno o no. En 1860 había unos 10 mil tipos de dólares diferentes en circulación y se calcula que las falsificaciones (dinero de bancos ficticios) eran muy abundantes. El caos era tal que 1 dólar emitido por un banco poco conocido o lejano era rechazado o valorado a la baja por tenderos y comerciantes. Hasta que no pasó la Guerra Civil y Lincoln decidió que sólo la autoridad federal podía emitir dinero, esto no cambió. El color verde ya existía en el original –como método contra falsificadores- y por supuesto estaban referenciados al oro. El patrón oro establecía que todos los $ emitidos equivalían a las reservas físicas de este material depositadas en el banco central. Así pues, todo billete que no se correspondiera con su equivalente en oro supondría un fraude y de esta manera los gobiernos frenarían sus ansias de emitir dinero sin respaldo. Por supuesto, no ocurrió.
Ciertamente, en Europa existían demasiadas monedas antes del € que encarecían –y convertían en más arriesgadas- las transacciones dentro de una misma área económica siendo las de algunos países de valor muy bajo pero no existía caos ni graves problemas ni de falsificación ni de confianza en el emisor. Pero es cierto que las funciones del BCE consiguen lo mismo que el patrón oro: evita que los gobiernos de cada país emitan dinero cada vez que lo necesitan. Eso sí, desde que ha empezado a comprar ingentes cantidades de deuda pública y a prestar liquidez de forma masiva a la banca está traicionando ese mandato pero curiosamente, como pasó cuando se dejó atrás el patrón oro, la mayoría lo encuentra justificado por las circunstancias.
La semana en los mercados
Semana marcada por los acuerdos sobre el segundo rescate griego que, como llevamos viendo desde mayo de 2010, no significa que se vayan a cumplir, simplemente sirven para que la quiebra anunciada se retrase un poco más siempre y cuando no haya algún parlamento de algún país europeo que vote en contra de él, tensión que ya hemos vivido otras veces. Aunque hay novedades, y es que esta vez ya hay de forma oficial pérdidas de capital y de intereses de los tenedores de la deuda griega. Los acreedores privados son de momento los que más dolo sufren aunque, contrariamente a lo acordado hace menos de tres meses, también un organismo público, el BCE, debe asumir pérdidas por sus ayudas al país heleno. Esto nos muestra una vez más la gran diferencia que existe entre los EUA y la €zona.
Cuando leo tantos y tantos artículos a favor y en contra del gasto público y de la austeridad y cómo Nóbeles de economía se enzarzan en discusiones sobre el tema parecen olvidar que la clave de la actual situación de la crisis tiene mucho más que ver con los bancos centrales que con las políticas de los gobiernos: ¿Por qué los EUA llevan desde 2009 ofreciendo unas cifras de crecimiento que incluso desde finales de 2011 están creando empleo? Porque eliminaron la crisis financiera de sus grandes bancos gracias a la FED. ¿Qué hizo la FED? Comprar masivamente deuda, tanto privada como pública, sin dinero, simplemente con su palabra. Resumiendo: hizo trampas y aunque cara al futuro tengo mis dudas a día de hoy la jugada no parece que le haya ido mal. ¿Por qué la €zona aunque intenta copiar el mismo esquema no tiene éxito? Porque la FED se debe dólares a sí misma, en el fondo no tiene ningún problema porque ella tiene el monopolio de la creación de ese dinero, es como cambiar monedas de un bolsillo a otro y de repente decidir que la pelusilla del forro tiene el mismo valor que la pieza redonda de metal. Su único gran inconveniente es que se le dispare la inflación, algo que con la crisis enorme de la economía real hasta ahora era difícil, más cuando gracias a la internacionalización del $ la presión sobre los precios se distribuye por todo el planeta y no sólo dentro del país.