Generalmente suelo empezar los artículos con una historia de esas tipo abuelo para continuar enlazándolo con un tema económico y rematar con alguna conclusión personal. Hoy la cosa se me complica, ya que el tema económico que os traigo es tan peculiar, que no dejaría de ser una curiosidad si no hubiese sido porque salvó de la ruina a un país con 200.000.000 de habitantes. Así que hoy, invierto el orden de los factores esperando que os guste el producto.
Una de las estrategias políticas más utilizadas por los nuevos partidos políticos es la de proponer soluciones sencillas para problemas complejos, sin entrar en detalles sobre su aplicación ni sus consecuencias. Por ejemplo, la mejor manera de acabar con la pobreza es darle un sueldo a todos los ciudadanos. El mensaje es atractivo y cala. Lo que pasa es que los problemas complejos requieren de soluciones aún más complejas y las soluciones sencillas suelen llevar a problemas imprevistos. Otro ejemplo clásico es el de imprimir más dinero para costear el gasto público, es algo que funciona si no tienes en cuenta el detallito de la inflación.



