Estados Unidos impone tarifas a un territorio sin gente, sin exportaciones y sin lógica

Estados Unidos impone tarifas a un territorio sin gente, sin exportaciones y sin lógica 1

Los aranceles anunciados por Trump el «día de la liberación» no hay por donde cogerlos, además de la dudosa rigurosidad de su cálculo, en la lista oficial publicada hubo algún país que dejó perplejos incluso a los más veteranos en comercio exterior: las Islas Heard y McDonald, un grupo remoto de islotes volcánicos cubiertos de hielo, a miles de kilómetros de cualquier población y sin un solo habitante.

Este archipiélago, técnicamente parte de Australia pero clasificado como «territorio externo», ha sido objeto de un arancel del 10% a sus «exportaciones» hacia Estados Unidos. La decisión, parte de la nueva política comercial del presidente, ha dejado atónitos a analistas y diplomáticos. No solo porque nadie vive allí, sino porque tampoco hay infraestructura, ni comercio activo, ni registro de actividad económica reciente.

¿Un error administrativo… o una lista hecha sin mirar el mapa?

Las Islas Heard y McDonald están ubicadas en medio del Océano Índico Sur, a medio camino entre Madagascar y la Antártida. Solo pueden visitarse tras un viaje en barco de dos semanas desde Perth, en la costa oeste de Australia. No hay aeropuertos, ni puertos comerciales, ni asentamientos humanos. La última expedición científica documentada ocurrió hace casi una década.

Y, sin embargo, el listado de la Casa Blanca las menciona entre los “países” que verán sus productos gravados con un arancel. Lo mismo sucede con otros territorios externos de Australia, como la Isla de Navidad, las Islas Cocos (Keeling) y Norfolk Island, esta última con apenas 2.000 habitantes y una economía local que difícilmente compite con nadie.

En el caso de Norfolk, el arancel fue aún más alto: 29%, frente al 10% asignado a Australia continental. Según datos del Observatorio de Complejidad Económica (OEC), sus principales exportaciones a EE.UU. en 2023 fueron calzado de cuero, por un valor de 413.000 dólares. Pero ni eso parece estar claro: el administrador del territorio, George Plant aseguró  que no tiene conocimiento de ninguna exportación real hacia Estados Unidos. “No hay datos confirmados de que exportemos nada allá”, aseguró.

¿De dónde salen las cifras de comercio de un lugar sin gente?

Aún más desconcertante es el caso de las Islas Heard y McDonald. A pesar de no tener habitantes ni estructuras construidas, el Banco Mundial registra que en 2022 Estados Unidos importó desde allí mercancías por 1,4 millones de dólares. Lo más extraño es que, según la base de datos, esos productos eran “maquinaria y equipo eléctrico”.

¿Cómo es posible que un territorio sin electricidad ni carreteras exporte equipos eléctricos a Estados Unidos? Nadie parece tener una respuesta clara. En los cinco años anteriores, las cifras oscilaban entre 15.000 y 325.000 dólares anuales, también sin explicación aparente.

Una posibilidad es que esas exportaciones no hayan salido físicamente de las islas, sino que empresas las hayan registrado administrativamente con origen allí por razones fiscales, logísticas o incluso por error. Otra hipótesis es que se trate de errores de clasificación aduanera.

La Cancillería australiana y la división antártica nacional han sido contactadas para aclarar la situación, al igual que la Casa Blanca, pero hasta ahora no han emitido comentarios.

Un gesto simbólico que deja preguntas

Más allá de lo anecdótico, el caso deja entrever cómo las listas de sanciones o aranceles pueden elaborarse con criterios poco claros o sin un control riguroso. En el contexto de una escalada arancelaria global, estos detalles pueden parecer irrelevantes, pero también revelan hasta qué punto las decisiones económicas de alto nivel pueden afectar —o al menos mencionar— a lugares tan remotos como un grupo de islas volcánicas perdidas cerca del Polo Sur.

Lo irónico es que, al final, estos islotes congelados, hogar de focas y pingüinos, se han convertido en protagonistas accidentales de una guerra comercial entre superpotencias.

1 comentario en «Estados Unidos impone tarifas a un territorio sin gente, sin exportaciones y sin lógica»

  1. Conociendonos, podía convertirse en paraíso fiscal y tener allí domiciliada la empresa de turno, solo es necesario un buzón.

Los comentarios están cerrados.