Último artículo del año que invita a hacer un balance de 2017, un año en el que casi todas mis previsiones fallaron porque pecaron de lógicas y olvidaron un importante factor. Quizás el mejor ejemplo sea el €/$, mientras en los EUA han subido tipos tres veces y tienen pensado seguir haciéndolo, mientras allí hace años que el balance del Banco Central no crece y además hay planes para reducirlo en el futuro cercano, en la Eurozona es todo lo contrario: tipos de interés en mínimos y BCE sigue inyectando más y más liquidez. Esto debería traducirse en un € más débil y un $ más fuerte, así como un mayor empuje para las bolsas de aquí (que además no están salpicadas por los líos políticos de Trump y las amenazas de Corea del Norte) que no las de allí… Pues no, este año ha pasado lo contrario. Y ahora, a toro pasado claro, creo que mi mayor error fue subestimar el impacto de la gran rebaja fiscal de Trump.
