En muchas ocasiones, los procesos de selección cuentan con muchas fases. Una primera criba puede ser la entrevista telefónica, las dinámicas de grupo o los test psicotécnicos que, junto con la entrevista personal, forman todo el proceso de selección.
Quiero dejar claro que este tipo de test no van dirigidos a valorar tu salud mental o si eres buena o mala persona. Consisten básicamente en una evaluación psicológica que tiene por fin determinar el perfil del solicitante y valorar si es compatible o no con el puesto. Existen dos tipos de test psicotécnicos: los de personalidad y los de aptitudes.
Test de personalidad
Analizan los comportamientos de la persona entrevistada en situaciones laborales, como la iniciativa, trabajo en equipo, empatía, adaptación a los cambios, etc.
No hay una única respuesta correcta y válida, sino que se busca que elijas entre las opciones para que así se defina tu perfil de una forma más detallada y así ver si se adecua al puesto. Suele haber tres alternativas de respuesta: los dos extremos y una tercera respuesta para indecisos.
Los expertos recomiendan evitar siempre que se pueda la opción de la indecisión, ya que además de no dar una imagen real de ti, provocará que te consideren una persona insegura.
Test de aptitudes
