La multitarea es una característica de los sistemas operativos modernos. Permite que varios procesos sean ejecutados al mismo tiempo compartiendo uno o más procesadores. Si llevamos esto al plano de los humanos, nos podríamos encontrar con una persona que hace varias tareas a la vez: contestar el teléfono, escribir un mail y decirle algo a la persona que le está hablando desde la puerta.
Desde el punto de vista de la productividad parece que es algo muy positivo para las empresas: ¡cuentan con una persona que hace varias tareas a la vez! (Multitasking es el término inglés).
Entonces, ¿tenemos que hacer muchas cosas a la vez? la respuesta, clara y contundentemente es NO. Y no es porque lo diga lo yo; investigadores de la Universidad de California (UCLA) descubrieron que el comportamiento multitasking crea una lucha entre dos partes del cerebro. Al realizar múltiples actividades, se da una batalla entre el hipocampo, que es el encargado de guardar y hacernos recordar información y el telencéfalo, que se encarga de las tareas repetitivas, dando como resultado que al ejecutar diversas tareas se tendrá mayor dificultad para recordar las cosas que se acaban de hacer.
