Se ha vuelto a cumplir lo pronosticado. El miércoles el Banco Central Europeo prestó en su “barra libre” de liquidez 500.000 millones de euros a instituciones financieras de la zona euro al 1%, de los cuales un 20%, 100.000 millones, fueron a parar a bancos españoles. El círculo se empezó a cerrar el jueves, cuando el Tesoro colocó 4.501 millones de euros en bonos a tres al 2,213% y al 3,478% a cinco años. Y como en anteriores ocasiones son las propias entidades financieras las que se han lanzado a la compra multiplicando por dos la oferta, con la facilidad de tener los bolsillos. En las siguientes subastas continuará esta tendencia.
El resultado económico global es una buena noticia, la prima de riesgo se ha relajado hasta los 300 puntos. El Estado que no puede financiarse directamente del BCE “utiliza” como intermediarios a los bancos. Estos a su vez se benefician de doblar la rentabilidad de lo prestado por el Banco Central y lo mejor, meten en sus balances activos que aunque por obra y gracia de las agencias de calificación no están en su mejor momento desde luego dan mil vueltas a pisos invendibles.
