Mucha gente se posiciona con tanto apasionamiento en sus posturas políticas y en su defensa de sus preferidos y en su ataque a los rivales, que creo acaba simplificando demasiado las cosas. Lo mismo el ingenuo soy yo pero jamás he creído en la mala intención de nuestros gobernantes. Sí en su estupidez, en su cortoplacismo, incluso en su poca honradez pero no me creo que un alcalde o un presidente autonómico o estatal, no haya intentado dejar el territorio en el que ha mandado un poco mejor de como lo tomó cuando llegó al poder. Aunque sólo sea por vanidad o por ganas de salir reelegido. Estoy seguro que cuando ZP empezó a gastar dinero de todos para salvar al sector financiero creyó que era lo mejor para nuestra economía y que Rajoy no pretendió molestar a los trabajadores con su ley laboral sino crear empleo y que si Iglesias algún día gobierna y dispara el déficit y la deuda aún más con su idea de aumentar el gasto, no pretenderá hundir al país sino que lo hará creyendo que es lo que España necesita. No creo en dirigentes queriendo fastidiar a la población sino intentando hacer las cosas lo mejor posible aunque por desgracia a veces las cosas que hacen algunos cuando mandan parecen tan equivocadas que es más lógico achacárselas a su mala intención que a su ignorancia.
Pero es muy difícil conocer las intenciones reales, si indagamos un poco por la red veremos que Ausbanc y en concreto Pineda, han recibido miles de elogios los últimos años en gran parte porque su labor contra los “abusos bancarios” despertaban muchas simparías. Y luego ha resultado que su verdadero motivo no era ayudar a la gente sino ganar dinero con la extorsión… lo que no quita que probablemente la mayoría de sus empleados tuvieran la mejor de las intenciones. Y lo mismo en los partidos políticos pasa igual. Por eso ahora que nos toca votar otra vez hay que hacer un ejercicio de fe. No basta con mirar los programas porque no sabemos si realmente los podrán aplicar o si realmente quieren hacerlo ya que prácticamente todos nos han mentido ya. Desde Rajoy prometiendo bajar impuestos a Iglesias con su “programa” para las europeas de 2014 lleno de promesas que sabía eran inviables pero le otorgaron la fama que buscaba, pasando por el PSOE que promete en muchos temas lo contrario de lo que hizo la última vez que gobernó hace menos de 5 años o de C´s que otorga gobiernos autonómicos a PPPSOE mientras habla de nueva política y regeneración… Realmente es muy difícil elegir.
