¿Cómo puede ser que el Lunes se hundiese la bolsa porque la directora del FMI dijo que había posibilidades de que entrasemos en recesión?. ¿Por qué han reaccionado de manera tan fuerte los inversores al cambio de calificación que, después de todo, se trataba meramente de la opinión de algunos analistas en un comité? ¿y porqué ha oscilado tanto el mercado de un día para otro, incluso sin haber noticias significativas? ¿Y que cambió ayer en la economía para que rebotase casi un 3%?
Keynes proporcionó la respuesta en 1936, en “La Teoría general del interés del empleo y el dinero» comparando el mercado bursátil con un concurso de belleza. Describió un concurso de periódico en el cual se mostraban cien fotografías de rostros. Se les pedía a los lectores que seleccionasen a las seis más guapas. El ganador sería el lector cuya lista de seis se asimilase más a la combinación más popular de todos los lectores.
La mejor estrategia, apuntó Keynes, no es seleccionar los rostros más bellos bajo los gustos personales. Se trata de seleccionar los que consideras que los demás verán más guapos. Mejor aún, dijo, pasar al “tercer grado” y seleccionar los rostros que otros piensen que los demás pensarán que son los más guapos. De manera similar ocurre en los mercados de la especulación, dice, no ganas seleccionando la inversión más sensata sino la inversión por la cual los demás, que juegan al mismo juego, ofertarán más alto.

