Semana que prometía mucho en los mercados por el lío italiano, la cumbre por la presunta desnuclearización de Corea del Norte en Singapur y, sobre todo, por las decisiones que iban a anunciar tanto la FED como el BCE… pero que hasta ayer fue bastante sosa. Italia ha calmado los ánimos reafirmando su adhesión al Euro, la cumbre de Kim y Trump ha desconcertado por el aparente buen rollo aunque no parece haber tenido consecuencias palpables más allá de las intenciones, la subida de la FED no aportó nada nuevo… Pero ayer el discurso del BCE (que bajará las compras mensuales de deuda a la mitad a partir de septiembre y en 2019 no comprará más, apuntando a subidas de tipos ya en la segunda mitad del próximo año por lo que se supone que veremos el euribor en positivo en unos meses) sí impactó, al menos en la Eurozona. Eso se ha traducido en muy pocos cambios tanto bursátiles como en el crudo, materias primas y fórex hasta ayer que las bolsas eurozoneras subieron con fuerza y el € cayó hasta el entorno de 1,16 contra el $. Ignoro si es un flor de un día o por fin los mercados europeos van a tomar algo del impulso que, este año también, están perdiendo respecto a Wall Street. En cualquier caso, poco más que añadir por lo que hoy me decanto por hablar de otro tema de actualidad: la “economía colaborativa”.


Según refleja un estudio publicado por la Comisión Europea sobre los progresos de todos los socios comunitarios en materia de economía y sociedad digitales, la banda ancha sigue siendo muy cara en España en relación al resto de países de la UE. El informe refleja que en 2017 los precios experimentaron una ligera mejora con respecto a anteriores estudios, con lo cual nuestro país se sitúa en un meritorio puesto 22 de 28 socios comunitarios, un resultado parecido al de Eurovisión.