No es dinero todo lo que se ve en la nómina a finales de mes. Está claro que la mayoría de las personas trabajamos para cobrar a finales de mes y así poder vivir (siempre hay un pequeño porcentaje que lo hace por otras cuestiones). Pero un trabajo debería ser algo más que cobrar a fin de mes: aspectos como la motivación, conciliación, reconocimiento o beneficios sociales son clave para trabajar a gusto dentro de una empresa. Esto es lo que se denomina salario emocional.
Hace poco se realizó una encuesta por Compensa Capital Humano consultora especializada en recursos humanos, de la que se concluye que la valoración económica total que reciben las doce políticas de la Retribución Emocional analizadas es de 23.000€, lo que equivale a un 50% de incremento del salario promedio, 46.000€ para los encuestados. Asimismo, también se desprende que la Retribución Emocional es un factor decisivo a la hora de elegir un trabajo.




